Iniciativas empresariales e innovación
El camino hacia el crecimiento en América Latina En 2008, gran parte del mundo estaba al pendiente, mientras esperaba ansiosamente para ver cuándo se estabilizaría la crisis crediticia global. Por supuesto que América Latina también se vio afectada, pero no con la misma gravedad que otras regiones del mundo. Después de haber sufrido tantas sacudidas financieras en el pasado, América Latina salió relativamente ilesa del desplome actual, a pesar del colapso de tantos precios de productos de consumo básico y la congelación crediticia global.
Parte de este desempeño se debe al reflejo de la nueva sofisticación de América Latina, la cual obtuvo gracias a sus experiencias en los últimos 15 a 20 años. México, por ejemplo, no sufrió lo que podría haber sufrido como resultado de la caída en los precios del petróleo, gracias a su sofisticada estrategia de cobertura. Brasil se mantuvo a flote en parte debido a que la calificación crediticia de su gobierno alcanzó una calidad de nivel institucional. Las relaciones comerciales también se habían diversificado y, ahora, incluían a gran parte del mundo,
en especial a China.
El desempeño de América Latina durante la crisis económica, salvo unas cuantas excepciones, marcó la madurez para la región, casi tanto como en Asia. Durante gran parte del siglo XX, América Latina estuvo consignada a un estancamiento económico. Esos días ya pasaron. Cada vez más, este mercado de 567 millones recibe la atención respetuosa que merece y, uno en particular: el mercado de Brasil, el cual cada vez más es considerado como una potencia. En algunos aspectos, éste es el mejor momento para lanzar o hacer crecer un negocio en América Latina. Las relaciones comerciales se han multiplicado, las instituciones económicas se han vuelto mucho más sólidas y la economía sudamericana sigue siendo pequeña en proporción con su potencial.
No obstante, los empresarios latinoamericanos continúan enfrentando varios retos. Los derechos de propiedad frágiles, reglamentos excesivos e impuestos altos se encuentran entre los factores que están alentando el desarrollo empresarial. La falta de apoyo a mujeres empresarias ha provocado y seguirá provocando, que no se aprovechen algunas oportunidades importantes.
Además, en comparación con las compañías de Asia Occidental de rápido crecimiento, las latinoamericanas de rápido crecimiento parecen enfrentar varios obstáculos importantes, incluyendo redes de negocios más débiles, equipos de lanzamiento más pequeños, disponibilidad limitada de servicios de subcontratación y una limitada disponibilidad de financiamiento.
Para generar más empresarios de alto crecimiento se necesitan reformas en varios mercados que no sólo aborden la reglamentación y fiscalización, sino también la reinvención de los sistemas de apoyo financiero para empresarios que no crean una dependenciaa largo plazo.