Newsletter Alumni No. 3 - 2014

Mobbing: cómo responder al acoso laboral

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Las agresiones físicas o verbales continuas por parte de superiores, compañeros o subordinados pueden convertirse en acoso laboral, el cual no afecta quien lo vive sino a quienes presencian la situación, por lo que es importante estar alerta para evitarlo. La víctima del también denominado mobbing, es aquella persona que sufre asedio psicológico en su lugar de trabajo durante un periodo de tiempo que puede durar meses e incluso años. El perfil del perseguidor determina el tipo de mobbing al que nos referimos:

Si la víctima recibe violencia psicológica continúa por parte de su jefe, se nombra acoso ascendente, si se trata de compañeros, de acoso horizontal y en el caso de que la agresión psicológica proceda de los subordinados, se denomina acoso descendente. La finalidad de quien ejerce mobbing sobre otra persona es perturbar su desempeño profesional hasta conseguir el despido o el abandono del trabajo.

Esta problemática puede producirse de diversas maneras:

  • Manipulando la comunicación: no se le informa a la persona sobre el trabajo que debe realizar, no se le dirige la palabra, se le aísla o amenaza.
  • Manipulando su reputación: a través de comentarios injuriosos o desvalorizaciones personales. En este tipo de situaciones se cuestiona su valor profesional al juzgar de forma ofensiva su capacidad y sus decisiones.
  • Manipulando su trabajo: al quitar o hacer más pesada la carga de trabajo, así como al encomendar tareas improductivas o incluso poner en riesgo su integridad.

Consecuencias a nivel psicológico.
Entre los diversos efectos que enfrenta una persona hostigada por mobbing están la ansiedad, irritabilidad, baja autoestima, el miedo al fracaso, insomnio, las enfermedades físicas, la susceptibilidad a las críticas, el aislamiento y lo que se denomina indefensión aprendida. Este concepto se refiere a la sensación de creer que cualquier cambio es inútil y que no se tiene control de la situación. Como consecuencia, la víctima permanece pasiva sin hacer nada. Así como el estrés postraumático o la depresión son consecuencias de sufrirlo.

Posibles soluciones
Lo más importante para salir de este círculo es identificar el hostigamiento como tal y romper la situación. Acude al área de Recursos Humanos, o al responsable más adecuado en cada caso, para informarle de manera verbal la problemática. Posteriormente buscar ayuda psicológica de profesionales que podrán ayudarte a enfrentar esta circunstancia de la mejor manera.