¿Cómo dar una buena retroalimentación a tu equipo de trabajo?

Newsletter Alumni No. 3, 2013

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Las personas buscan un constante crecimiento y desarrollo en su vida personal y profesional, cada día es más importante que los líderes de un equipo sepan retroalimentar correctamente a los demás miembros.

Se sabe que las nuevas generaciones no desean permanecer en un mismo puesto y tener las mismas funciones por un largo periodo. Al contrario, desean adquirir las habilidades necesarias para mantener un perfil competitivo en el mercado laboral; demandan que exista una retroalimentación constante que los ayude a llevar su trabajo hacia nuevos retos.

La retroalimentación será clave para mejorar el desempeño de cada miembro de la organización y lograr que esta crezca.

Los puntos esenciales a recordar cuando se da retroalimentación son:

  • Ser honestos: Las personas quieren genuinamente saber qué es lo que están haciendo bien y en dónde deben mejorar. Evita hacer comentarios vagos y sin ejemplos específicos para que la retroalimentación sea positiva y constructiva.
  • Ser oportunos: No tendrá el mismo impacto retroalimentar sobre un trabajo o proyecto realizado en los últimos días que sobre uno que terminó hace meses. Procura conversar con tus colaboradores cuando las acciones estén frescas en la mente de ambas partes. Así será más fácil reconocer las acciones y los resultados.
  • Enfocarse en el desempeño: Un error común es centrarse en la persona y en su personalidad. Evalúa el desempeño y los resultados que se obtuvieron y cómo el comportamiento demostrado está impactando su trabajo.
  • Haz de la retroalimentación una comunicación en dos vías: No hagas un monólogo de tus opiniones. Muestra un genuino interés en conocer cómo la persona evalúa su propio trabajo, qué impacto tuvo, qué dificultades encontró y cómo las resolvió. Esto te ayudará a saber si ambas partes comparten la misma visión de las expectativas que se tienen y establecer objetivos más desafiantes cada vez.
  • Y posiblemente el más importante, Nunca menosprecies el valor de la retroalimentación: Esta podría ser la diferencia entre mantener a una persona motivada y luchando por la organización o dejar ir a un talento importante.