Cuida tu alimentación en esta temporada navideña

Newsletter Alumni No. 3, 2013

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La temporada navideña es para celebrar, compartir, reflexionar y, por supuesto, también para comer. De acuerdo con los especialistas en nutrición, la época de fin de año es donde más cambian los hábitos alimenticios, se acumula grasa corporal y se aumenta de peso, pues hay una mayor ingesta de alcohol, grasas y carbohidratos.

Las personas tienden a subir uno o dos kilos durante esta temporada y después no hacen nada por eliminarlos. Durante el año siguiente quizá no aumenten más, pero al fin de año vuelve a suceder lo mismo y es así como va acumulándose grasa a lo largo de la vida.

Uno de los errores más comunes es la falta de moderación. Tanto las bebidas (alcohólicas y el ponche) como la comida típica de esta temporada tienen muchas calorías, desde las botanas hasta los platillos tradicionales como el bacalao, los romeritos, el pavo relleno, los turrones y chocolates.

Los especialistas aseguran que se puede comer de todo, pero analizando lo que se lleva a la boca, por ejemplo:

  1. El bacalao es una buena fuente de proteínas, de muy buena calidad, es un alimento más o menos balanceado, pero se utiliza mucho aceite para prepararlo. Incluso cuando este sea de olivo contiene muchas calorías.
  2. El pavo es un alimento sano, con proteínas de buena calidad y con poca grasa. Las calorías están en lo que se le agrega, por lo que hay que tener cuidado con la salsa y el relleno.
  3. El mole con el que se preparan los romeritos contiene muchas especias, lo cual puede provocar, en algunas personas, trastornos digestivos, principalmente acidez. Por eso es recomendable comerlos en pequeñas cantidades.

El contenido calórico de los platillos navideños y de las bebidas que se toman para acompañarlos varían dependiendo de los ingredientes y las cantidades utilizadas en su elaboración.
 
Se puede disfrutar de todo sin lamentarlo después, siguiendo las siguientes recomendaciones:

  1. La moderación es esencial, se deben servir porciones pequeñas o medianas.
  2. En lo posible, trata de balancear la alimentación y de evitar excederte en los carbohidratos; por ejemplo, si el menú incluye pasta, evita comer pan o postre.
  3. Trata de ser selectivo. Elige los platillos que más te gustan, pero omite el postre.
  4. Comienza con una buena ensalada o verduras es una buena elección, porque además de que necesitas fibra, esta ayuda a saciar un poco el hambre dejando menos espacio para los platillos que engordan más.
  5. Antes de ir a una cena, toma una pequeña colación, ya sea una fruta, jugo de tomate o una barrita de cereal. De esta manera no tendrás mucha hambre y podrás evitar las botanas que provocan retención de líquidos.
  6. Come despacio, debido a que el cerebro tarda alrededor de 20 minutos en recibir la señal del estómago de que está satisfecho.
  7. Incrementa la práctica de ejercicio para quemar las calorías.

Disfruta de los alimentos navideños cuidándote.