All change, please

Cómo mejorar la movilidad en las ciudades a través del comportamiento de los pasajeros

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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que el 54% de la población mundial vive actualmente en ciudades y que, en 2050, esta proporción aumentará al 66%. La movilidad y el transporte resultan fundamentales en una era en la que los ciudadanos son los tomadores de decisiones más importantes, y la forma en la que se mueven por el entorno urbano es lo realmente relevante. El comportamiento de los individuos es crítico en este nuevo escenario, marcado por la proliferación de los smartphones y de las plataformas de viajes compartidos (economía colaborativa) y en el que los usuarios de transporte público piden formas más baratas e intuitivas para desplazarse por la ciudad.

El informe All change, please: How shifting passenger behavior can improve mobility in cities de EY aporta ideas sobre cómo la microsimulación puede ayudar al sector público a planificar estrategias en materia de transporte en función del comportamiento individual de los ciudadanos. Los modelos actuales se centran en el volumen de viajeros, pero deberían hacerlo en el ser humano, en sus preferencias y en su forma de seleccionar y utilizar la oferta de movilidad.

EY - El viajero del futuro web

Una infraestructura de transporte eficaz es esencial si las ciudades quieren mantener su competitividad con otros destino pero muchas de ellas pueden carecer tanto de la infraestructura en si como del equipamiento para satisfacer las demandas futuras. Entender como el ciudadano las utiliza es esencial para desarrollar soluciones duraderas.

Por ejemplo, el caso de Londres resulta muy ilustrativo, ya que refleja los cambios en los comportamientos de los usuarios en los últimos años. Entre 1998 y 2013, el porcentaje de habitantes de la ciudad que se movían en automóvil o moto pasó del 45% al 33%, y esos doce puntos porcentuales de diferencia son los que ganó precisamente el transporte público (del 33% al 45%). El 54,4% de los londinenses utilizaba esta última modalidad para desplazarse hace tres años, y la tendencia indica que es un escenario al alza.

¿Qué es la microsimulación?

La microsimulación predice la demanda de desplazamiento a través de modelos de comportamiento, patrones de actividad de los ciudadanos y sus características socioeconómicas. Este enfoque único puede reproducir la complejidad de un área urbana y predecir comportamientos incipientes.

Tres escenarios para la movilidad del futuro

El informe de EY recoge tres visiones posibles sobre la movilidad del futuro en las grandes ciudades:

  • Escenario 1. Movilidad como servicio bajo demanda personalizado

    En este escenario, el informe recoge el impacto que tendría en el tráfico de la ciudad de Sídney (Australia) el uso del vehículo compartido (con capacidad para cinco, doce o veinticinco pasajeros) entre los padres que llevan y recogen a sus hijos del colegio. Según el modelo EY Synapse Simulait, el tráfico descendería aproximadamente un 5% en la hora punta de la mañana, mientras que el número de vehículos caería cerca de un 24% a la salida de los colegios.

  • Escenario 2. La fuerza del peatón y del ciclista

    En un entorno en el que los ciudadanos viven cada vez más cerca del centro de las ciudades y en el que el número de coches es decreciente, el transporte sin motor empieza a ser muy utilizado entre los que se desplazan a diario para ir a su lugar de trabajo.

    En este escenario el informe recoge la necesidad de fomentar el transporte sin motor, incentivar los cambios en el comportamiento de los ciudadanos a través, por ejemplo, de bicicletas eléctricas gratuitas. También se destaca la necesidad de campañas en las que se expliquen los beneficios de ir caminando al trabajo

  • Escenario 3. El final de la hora punta

    En este escenario, se plantea reducir la jornada laboral hasta las 30 horas semanales y se evalúa el impacto de esta medida en el tráfico de la ciudad de Sídney. Los resultados no son tan positivos como se podría inferir, ya que principalmente implica un cambio en las horas de mayor congestión, que se traslada a media tarde para coincidir con la salida de los niños del colegio. El tráfico aumenta por la mañana un 7%.