Consecuencias de la salida de Estados Unidos del pacto nuclear con Irán

Mayo 2018

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El pasado 8 de mayo de 2018, el presidente de Estados Unidos Donald Trump hizo pública su decisión de abandonar el Plan de Acción Integral Conjunto (“JCPOA”, por sus siglas en inglés) acordado por China, Francia, Alemania, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos, la Unión Europea e Irán el 14 de julio de 2015.

Como consecuencia de dicha decisión, Estados Unidos iniciará un proceso sistemático a fin de imponer nuevamente las sanciones relacionadas con el programa nuclear que fueron levantadas como consecuencia del JCPOA.

La presente alerta contiene una descripción de la hoja de ruta marcada por la administración americana para la restitución de las sanciones, así como un resumen de las posibles consecuencias para personas físicas y jurídicas europeas:

  • En primer lugar, hay que señalar que el sistema de sanciones económicas y financieras establecido por Estados Unidos para prevenir el desarrollo del programa nuclear iraní,  tiene una importancia máxima para los operadores de la Unión Europea que mantengan algún vínculo o interés en dicho país, en la medida en que las mismas pueden tener alcance extraterritorial.
  • Por otra parte, la aprobación del JCPOA supuso el levantamiento prácticamente completo del conjunto de sanciones denominadas secundarias (sanciones de alcance extraterritorial impuestas a compañías extranjeras no sujetas a priori a las normas estadounidenses). Entre otras, se suspendieron las prohibiciones para no residentes, no nacionales de Estados Unidos relativas a: i) transacciones bancarias y financieras con determinados actores iraníes, ii) transacciones que implicasen tramitar riales iraníes o mantener fondos o cuentas fuera de Irán en riales y iii) sanciones al sector de la energía, petroquímico, naviero y automovilístico.
  • De acuerdo con la información que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha hecho públicai, se han establecido dos “periodos de carencia”, de 90 y 180 días, para que se finalicen actividades al amparo del JCPOA. Dichos periodos finalizan el 6 de agosto y el 4 de noviembre de 2018, fechas a partir de las que se impondrán sanciones según el tipo de actividad realizada.
  • Por otra parte, a partir del 4 de noviembre de 2018, se restituirán las siguientes sanciones: i) sanciones sobre transacciones realizadas por instituciones financieras internacionales con el Banco Central Iraní y otras instituciones financieras de dicho país, ii) sanciones sobre transacciones relacionadas con petróleo y realizados con la National Iranian Oil Company (“NIOC”), Naftiran Intertrade Company (“NICO”) y la National Iranian Tanker Company (“NITC”), incluyendo la compra de petróleo, productos petrolíferos y productos petroquímicos de Irán. 
  • Adicionalmente, debe recordarse que el JCPOA supuso el levantamiento de las sanciones a determinadas personas (físicas y jurídicas) incluidas previamente en listas concretas por haber incumplido la normativa sancionadora sobre Irán. En relación con lo anterior, no más tarde del 5 de noviembre de 2018, dichas personas volverán a ser incluidas en dichos listados. En consecuencia, a partir de dicha fecha, y salvo cambio de criterio por parte de la Administración Trump, la realización de transacciones comerciales con dichos sujetos, podría acarrear la imposición de sanciones por parte del gobierno estadounidense. 
  • Adicionalmente, no puede perderse de vista la situación de la denominada “General License H”, instrumento que autoriza determinadas transacciones con Irán a entidades establecidas fuera de Estados Unidos y controladas por personas estadounidenses. Estados Unidos tiene la intención de revocar dicha licencia “tan pronto como sea posible administrativamente”. En este sentido, las actividades que se realicen al amparo de dicha licencia deben finalizarse antes del 4 de noviembre de 2018.
  • Las consecuencias e implicaciones directas de la salida de Estados Unidos del JCPOA  aún están por determinar, si bien el Gobierno estadounidense parece decidido a reestablecer un régimen sancionador que podría ser incluso más restrictivo que el previsto con anterioridad al JCPOA. Por su parte, la Unión Europea está actualmente realizando esfuerzos diplomáticos con el objetivo de establecer limitaciones al alcance extraterritorial de las sanciones para poder salvaguardar los intereses de empresas y particulares europeos en Estados Unidos o Irán.
  • Las compañías con intereses actuales o potenciales en Estados Unidos deben realizar un seguimiento de la implementación por parte de Estados Unidos del abandono del JCPOA a fin de evitar exponerse a posibles sanciones, que podrían incluir la prohibición de operar en el mercado estadounidense. 
  • En ese sentido, tienen especial relevancia los esfuerzos y acciones emprendidas por los operadores de forma inmediata en relación con la potencial imposición de sanciones secundarias. En particular, es importante documentar adecuadamente las comprobaciones realizadas para verificar que una empresa/operación no entra en el ámbito de las prohibiciones. Dicha documentación puede constituir una prueba de que se ha actuado con la diligencia debida lo cual podría, en su caso, excluir la imposición de sanciones. 
  • A la luz de lo anterior, resulta fundamental analizar operaciones y transacciones en materia de comercio internacional con puntos de conexión en Irán y Estados Unidos, así como revisar proveedores, entidades en la cadena de suministro y socios comerciales que puedan estar en el ámbito de aplicación del sistema de sanciones de Estados Unidos.

Contactos

Pedro González-Gaggero
Socio de Impuestos Especiales y Aduanas EY

Hugo González
Asociado Senior de Impuestos Especiales y Aduanas EY