El sector biomédico alcanza la madurez

Por Silvia Ondategui-Parra, Socia Global de Life Sciences de EY

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Publicado en El País (Suplemento Medicina), 6 de octubre de 2018

Rondas de financiación de mayor tamaño, más presencia de inversores internacionales y equipos directivos más profesionalizados. Éstas son tres de las principales conclusiones del último Estudio de inversión en biomedicina en Cataluña, elaborado anualmente por EY y la asociación empresarial CataloniaBio & Healthtech. Las empresas del sector lograron 102 millones de euros en financiación en 2017, siendo el capital riesgo la principal fuente de financiación para las compañías de desarrollo de producto, mientras que las de servicios tienden a optar por la deuda privada.

El tamaño promedio por operación de inversión se situó en 3,4 millones de euros, y aumenta progresivamente en línea con el avance en las investigaciones de las empresas que se centran, en el 30% de los casos, en soluciones terapéuticas para oncología, seguidas de las vinculadas al sistema nervioso central, enfermedades infecciosas, cardiovascular y respiratorio. En este sentido, el sector biomédico catalán y, por extensión, el del conjunto de España, avanza en su consolidación en un contexto global en el que la industria tiene el reto de demostrar el valor de la innovación, incrementar la eficiencia de su I+D, hacer frente a la creciente presión regulatoria, y asegurar su posicionamiento ante la entrada en el sector de nuevos competidores procedentes del entorno digital.

Para superar con éxito estos obstáculos, especialmente en un contexto en el que el acceso a bases de datos amplias y fiables va a constituir una clara ventaja competitiva, es importante que las empresas se abran cada vez más a colaboraciones con otros integrantes del ecosistema. En el ámbito biomédico catalán, en 2017 las empresas firmaron 146 proyectos colaborativos con otros agentes del sector. En el 56% de los casos, estos acuerdos se alcanzaron con centros de investigación y universidades, mientras que aumenta al 27% el número de colaboraciones con entidades de nueva creación (spin-offs y/o start-ups), especialmente entre las compañías farmacéuticas.

Otro factor clave para garantizar la competitividad del sector es que siga potenciando su capacidad para atraer inversión internacional. Si bien la mayor parte del capital de las empresas biomédicas catalanas sigue en manos de inversores locales (76%), el porcentaje de acciones en manos de socios extranjeros aumenta progresivamente al pasar del 12% en 2016 al 16% en 2017. De cara al futuro, se espera que este porcentaje siga incrementándose en la medida en que las empresas biomédicas avancen en sus investigaciones, pues las fases más avanzadas de I+D requieren de unas necesidades de financiación que el mapa actual de inversores locales no puede cubrir en su totalidad.

Sobre la autora

EY - Silvia Ondategui-Parra  Silvia Ondategui-Parra 

Socia Global de Life Sciences de EY
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