La gestión del riesgo de tipo de cambio en el entorno actual

Por José Morales, Socio de FAAS (Financial Accounting Advisory Services) de EY

  • Compartir

Publicado en el Economista, el 7 de junio de 2018

La mayor parte de las empresas españolas (sobre todo a partir de un cierto tamaño) están expuestas, de una forma u otra, a la evolución de los tipos de cambio. Es decir, las empresas cada vez tienen un mayor riesgo a que un movimiento en uno o varios pares de divisas determinados tengan efectos adversos en su cuenta de resultados, sus flujos de caja futuros o en el valor patrimonial de la empresa.

Lo anterior está relacionado, en gran medida, con el incremento que han experimentado en los últimos años las exportaciones y las inversiones de las empresas españolas en el exterior. De hecho, el impulso a la internacionalización llevado a cabo por la empresa española, a lo largo de la última década, ha resultado ser uno de los motores fundamentales que han permitido reequilibrar nuestra economía.

Estudios como el de “Gestión de Riesgo de Tipo de Cambio a Empresas Españolas” realizado por EY y el IEB ponen de manifiesto que a muchas compañías aún les quedan mejoras que implementar con relación a la gestión interna del riesgo de tipo de cambio, lo cual se hace más necesario dada la actual volatilidad de los mercados de divisas y lo complicado de cualquier predicción sobre la evolución futura de los mismos. Sin ir más lejos, muchos analistas veían inicialmente el año 2017 como el año de la paridad Euro/Dólar y finalmente el Dólar se depreció hasta cerrar el año en torno a los 1,20 Dólares por Euro.

El primer paso para “profesionalizar” y optimizar la gestión de este riesgo es conocer en profundidad la exposición de la empresa (o, más bien, del grupo), así como su volumen, volatilidad y consecuencias; y llevar a cabo un seguimiento de la misma. Lo más común en empresas españolas no financieras es que las exposición provenga de tres posibles fuentes: 1) compras o ventas netas futuras previstas (o comprometidas) en moneda distinta a la de referencia del grupo (ya sea directamente a través de la matriz o a través de filiales), 2) inversiones netas en filiales con moneda funcional distinta de la moneda de referencia del grupo y 3) financiación obtenida o concedida en moneda extranjera.

Una vez conocida la exposición, el segundo paso sería establecer una estrategia interna de gestión de riesgo de tipo de cambio. Dicha estrategia generalmente será diseñada por la Dirección de la empresa considerando factores tales como: la aversión al riesgo, la magnitud de la exposición y su sensibilidad; y la volatilidad del tipo de cambio en cuestión.

En muchas ocasiones, la estrategia establecida conlleva cubrir una parte de la exposición con derivados u otros instrumentos financieros (como, por ejemplo, deuda emitida en moneda extranjera). Lo cual implica la necesidad de conocer dichos instrumentos y conocer sus precios de mercado. Algunas opciones serían, por ejemplo, no cubrir ninguna parte de la exposición, cubrir toda la exposición (con derivados lineales tipo forward), cubrir un porcentaje fijo de la exposición (por ejemplo, un 50% o 60%), utilizar opciones para limitar las pérdidas sin renunciar a potenciales beneficios (a cambio de lo cual debe pagarse una prima), llevar a cabo una gestión más dinámica intentando aprovechar momentos más óptimos para ejecutar la cobertura y cubrir en función del resultado de medidas de sensibilidad como el CFaR (Cash Flow at Risk).

En cualquier caso, siempre se recomienda documentar la política de gestión del riesgo de tipo de cambio en un manual interno que se apruebe a un nivel suficientemente alto de la Dirección de la empresa.

No hay que olvidar, en todo este proceso, un aspecto tan importante como es la contabilidad. Numerosas empresas eligen una estrategia de gestión u otra con el objetivo último de reducir volatilidad en la cuenta de resultados (lo cual, en algunos casos, no es lo mismo que reducir volatilidad en la tesorería de la empresa). Además, a la hora de contratar derivados u otros instrumentos financieros dentro de la estrategia de gestión, se suelen intentar aplicar las normas especiales de contabilidad de coberturas para que los estados financieros reflejen correctamente la gestión de riesgo de la entidad.

 

Sobre los autores

EY - José Morales  José Morales   

Socio de FAAS (Financial Accounting Advisory Services) de EY
Tel. +34 917 493 450