Operaciones en entornos de incertidumbre

Por Alex Soler-Lluró, Socio de EY

  • Compartir

Publicado en El Periódico, el 21 de noviembre de 2017

Escribo estas líneas sin pretensión de verter opinión política alguna, que suficientes impactos tenemos ya al respecto en nuestro día a día. No obstante, sí considero oportuno tratar el efecto que la incertidumbre, sea cual sea (legislativa, geopolítica, medioambiental) puede tener en el apetito inversor o desinversor, nacional o internacional, en transacciones tanto en entornos de distress como de compañías perfectamente saneadas.

De un reciente estudio de EY, el II Termómetro del middle market en España, se desprende que la mayoría de empresarios de nuestro país son optimistas en cuanto a la evolución de sus negocios y de la economía española: El 73% cree que van a mejorar sus resultados respecto al año pasado. Pero ese mismo informe también pone sobre la mesa que el 90% de las compañías considera que sus consejeros deben tener un profundo conocimiento de geopolítica y otro 67% cree que determinados riesgos perfectamente tipificados (políticas proteccionistas a nivel comercial del Gobierno Trump, y el impacto del Brexit en relaciones comerciales con el Reino Unido, entre otros) pueden tener un impacto negativo en su actividad. Además, se plantean otros retos para el middle market español, como la internacionalización, el crecimiento inorgánico y la transformación digital.

La expansión internacional y el crecimiento inorgánico como palancas para generar valor nos sitúan en un mercado repleto de oportunidades para inversores locales e internacionales. En el lado opuesto, cualquier situación de incertidumbre provoca un posicionamiento vendedor por parte de los empresarios. En otro estudio de EY, Global Corporate Divestment Study, destacamos que el 43% de las empresas a nivel mundial espera iniciar procesos de desinversión en los próximos 24 meses. Sus motivaciones vienen causadas por la inestabilidad geopolítica y macroeconómica, y por los cambios tecnológicos. Eso, de nuevo, supone enormes oportunidades en M&A, aunque es importante recordar que en estos movimientos deben primar las motivaciones estratégicas (obtención de plusvalías) por encima de las motivaciones temporales que estos factores disruptivos puedan estar imprimiendo. En estas situaciones es esencial que el empresario tenga la cabeza fría para tomar la decisión adecuada.

Todo foco de incertidumbre puede provocar una ralentización en el número de operaciones, y es en interés de todos garantizar entornos económicos estables. Pero también es cierto que siempre hay quien prospera en la incertidumbre, y un claro ejemplo es el elevado número de transacciones que determinados fondos están cerrando en Reino Unido. En este caso, al menos por ahora, parece que en lugar de disrupción, el Brexit ha incrementado el apetito inversor.

En este sentido, y en un contexto global en el que la incertidumbre se consolida como la nueva normalidad, cabe esperar que sigamos viendo operaciones corporativas y movimientos empresariales que incrementen el valor de nuestras compañías.

Sobre el autor

EY - Elena Maestre  Alex Soler-Lluró   

Socio EY
Tel. +34 933 666 719