Recientes decisiones judiciales y administrativas sobre los beneficios fiscales aplicables a la empresa familiar: la Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de julio de 2015 y la resolución V2017-15 de la Dirección General de Tributos

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Como es sabido, nuestro ordenamiento fiscal incluye una serie de normas destinadas a favorecer la continuidad de la empresa familiar, con efecto en el Impuesto sobre el Patrimonio (IP), en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD) y en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

En breve, si se cumplen una serie de requisitos, las empresas de carácter familiar quedan exentas en el IP y su transmisión, ya sea intervivos o mortis causa, queda bonificada en un 95% en el ISD. Igualmente, en el ámbito del IRPF, se considera no sujeta a tributación la hipotética ganancia patrimonial que se pusiera de manifiesto a raíz de la donación las participaciones.

Estos beneficios fiscales pivotan sobre la idea de actividad económica y de “afección de activos”, en el sentido que sólo merecen ser bonificadas las empresas que realmente realizan una actividad económica y en la medida que sus activos estén afectos a la misma.

Esta Alerta Fiscal se centra en este último aspecto y en dos recientes decisiones del Tribunal Supremo (TS) y de la Dirección General de Tributos (DGT) que se refieren a la existencia de activos no afectos a la actividad económica y a su impacto en la aplicación de los beneficios fiscales, concretamente, en el ISD y en el IRPF.


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