5 minutos de lectura 18 jul. 2019

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Cómo IBOR puede actuar como una oportunidad para acelerar la agenda empresarial

Por Simon Woods

EY EMEIA Financial Services Insurance Strategy Leader, EY Global Financial Services IBOR Lead

Asesor de los ejecutivos de la junta directiva de servicios financieros. Líder empresarial. Líder de opinión de la industria. Apasionado por desafiar las convenciones y fomentar la innovación.

5 minutos de lectura 18 jul. 2019

La transición a IBOR ofrece a los bancos la oportunidad de innovar, de mejorar su oferta de productos y de centrarse más en el cliente.

Después de una década de programas impulsados por la normativa y los bajos tipos de interés, las empresas de servicios financieros buscan volver a la carga para impulsar el crecimiento y la rentabilidad, al tiempo que adoptan la centralidad del cliente y la agenda digital. Sería fácil ver la transición a IBOR como otro ejercicio de cumplimiento normativo, y una distracción de la agenda empresarial. Pero esto supondría desaprovechar los grandes beneficios comerciales que se podrían conseguir.

Es cierto que la transición a IBOR es compleja e implicará aspectos de un gran programa de transformación. Sin embargo, cada vez más vemos y escuchamos de nuestros clientes que la transición del IBOR puede actuar como catalizador para acelerar la agenda empresarial.

Vemos tres grandes áreas de oportunidad:

  • Nuevos productos y ofertas, centrados en los nuevos ARR y en las necesidades de los clientes
  • Simplificación estratégica, con el fin de reducir la complejidad dentro de la empresa, ya sea desde el punto de vista del producto, el modelo, el proceso o las operaciones
  • Aceleración de la agenda digital, construyendo nuevos modelos de negocio sobre tecnologías limpias, al tiempo que se acelera el desmantelamiento del legado

Nuevos productos y ofertas

A medida que se van eliminando los antiguos IBOR, las organizaciones de servicios financieros tienen que introducir nuevos productos basados en los nuevos ARR. La transición a IBOR ofrece a los bancos la oportunidad de innovar, de mejorar su oferta de productos y de centrarse más en el cliente.

La innovación inicial de productos se ha centrado especialmente en los derivados, ya que los bancos tratan de obtener la ventaja de ser los primeros. En la historia de la banca de inversión, los bancos que se mueven primero para desarrollar un nuevo producto de derivados, ganan una ventaja competitiva y una cuota de mercado. Por lo general, crean franquicias más rentables y sostenibles, basadas en su comprensión de las necesidades de los clientes y la liquidez del mercado.

Simplificación estratégica

Las operaciones bancarias se han vuelto muy complejas en los últimos años, con múltiples sistemas y procesos que han reducido la eficiencia. Los bancos podrían simplemente añadir otro "parche" para abarcar el nuevo entorno comercial basado en el ARR. Otra posibilidad es que adopten un enfoque más progresista. La transición a IBOR ofrece la oportunidad de reiniciar, de eliminar la complejidad y simplificar el negocio. La transición afecta a toda la organización de extremo a extremo, lo que supone un catalizador para que los bancos examinen todos sus sistemas y procesos básicos y los rediseñen para reducir la complejidad en la medida de lo posible. Esto debería permitirles pasar a una plataforma operativa más sencilla, sólida y digital, que funcione mejor tanto para el propio banco como para sus clientes.

Acelerar la agenda digital

Muchos bancos tienen plataformas y sistemas heredados que no dan abasto y cuyo funcionamiento y mantenimiento son costosos. La transición a IBOR ofrece una oportunidad para acelerar la agenda digital de los bancos – iniciar operaciones de nueva creación o digitalizar contratos para ser más eficientes.

Varios bancos quieren pasar de un mundo analógico a un nuevo escenario digital y construir sus operaciones en torno a la nube. Buscan interactuar con los clientes directamente a través de canales móviles u otras aplicaciones digitales. En particular, en el espacio retail y de efectivo, los bancos tienen la oportunidad de pasar a lo "digital por defecto". Estamos viendo que los bancos utilizan la transición a IBOR como catalizador para crear bancos digitales de nueva creación – pasando directamente a lo digital, en lugar de intentar rediseñar las antiguas plataformas y procesos. Para estos bancos, el resultado es un triunfo: no sólo el banco aborda su reto de transición a IBOR, sino que también se posiciona fuertemente para el futuro con una plataforma operativa nueva, moderna y digital.

Otra forma en que los bancos están aprovechando esta transición para adoptar una nueva forma de trabajo digital es invirtiendo en un almacén de contratos digitales. Los bancos tienen múltiples contratos, muchos de los cuales todavía están en formato de papel. El acceso y la lectura de esos contratos – y la comprensión de la exposición asociada a ellos – ha resultado ser históricamente una tarea difícil. Dado que los IBOR están integrados en casi todos los contratos, la tarea de revisar manualmente cada uno de ellos y comprender las implicaciones de la transición a los IBOR es desalentadora.

Por ello, varios bancos están considerando invertir en la creación de un almacén digital de contratos, es decir, una base de datos digital de todos sus contratos. Esto les permitiría acceder a sus contratos, leerlos y modificarlos con mucha más facilidad y eficacia. Como resultado, la transición a IBOR sería más manejable. Además, estos bancos se habrán preparado para el futuro. Estarán preparados para responder la próxima vez que haya que acceder a los contratos y revisarlos a gran escala, lo que parece casi inevitable dada la regularidad de los cambios en el sector bancario.

Mitigación de riesgos

Al tiempo que tratan de aprovechar las oportunidades de negocio que realmente surgen con la transición a IBOR, las organizaciones de servicios financieros también tendrán que tomar medidas para mitigar los riesgos asociados. Por ejemplo, los bancos tendrán que considerar cómo definir su estrategia de precios para los préstamos comerciales y de consumo basados en el ARR, y gestionar el riesgo de caída de los ingresos netos por intereses en un escenario de estrés. También tendrán que medir y gestionar el riesgo de base durante la transición para ellos mismos y para sus clientes.

Pero también existen riesgos por ser lentos en innovar con nuevas ofertas de productos. Los bancos podrían perder su ventaja competitiva frente a competidores más rápidos. Además, los bancos se enfrentan a riesgos legales y de conducta derivados de la transición y prevemos que los reguladores de consumo esperarán que los bancos lideren la comunicación y la educación de sus clientes. Por lo tanto, tomar medidas tempranas para abordar la transición a IBOR es una estrategia empresarial sólida.

Ponerse en primera línea

Los clientes de EY nos preguntan regularmente cómo pueden obtener beneficios comerciales de la transición a IBOR, además de cumplir con los requisitos de cambio. En nuestra opinión, hay un encaje natural entre el beneficio comercial y el programa de cambio que supone la transición a IBOR.

Para llevar a cabo un programa de transición eficiente y eficaz, las organizaciones deben comprender su posición de partida, su punto final deseado y, a continuación, elaborar un plan – su hoja de ruta – para llegar a él. Sería posible centrarse únicamente en las acciones básicas necesarias para sustituir los IBOR por los nuevos ARR. Sin embargo, el periodo de transición ofrece una gran oportunidad para pensar en cómo mejorar las cosas. ¿Podrían mejorarse los procesos? ¿Podrían eliminarse algunos costos de la organización? ¿Podrían digitalizarse las operaciones y adaptarse a las futuras oportunidades de negocio y a las necesidades de los clientes?

Las organizaciones que se planteen y respondan a este tipo de preguntas podrán obtener verdaderos beneficios empresariales, en lugar de limitarse a lograr el cumplimiento de la transición.

Resumen

La migración de los tipos de interés de oferta interbancaria (IBOR) a los nuevos tipos de referencia alternativos (ARR) es mucho más que un ejercicio de cumplimiento. Los bancos y otras organizaciones de servicios financieros pueden obtener verdaderos beneficios comerciales y ventajas competitivas si abordan el reto de la forma adecuada.

Acerca de este artículo

Por Simon Woods

EY EMEIA Financial Services Insurance Strategy Leader, EY Global Financial Services IBOR Lead

Asesor de los ejecutivos de la junta directiva de servicios financieros. Líder empresarial. Líder de opinión de la industria. Apasionado por desafiar las convenciones y fomentar la innovación.