Boletín de prensa

9 mar 2018 Buenos Aires, AR

Tributación Internacional: Claves del Instrumento Multilateral y las Reglas Anti Abuso

La integración de las economías y los mercados nacionales se intensificó de manera sustancial y las normas actuales dejan al descubierto puntos débiles.

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Ricardo Furman

Director de Relaciones Institucionales, EY Argentina.

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iProfesional | Por Daniel Dasso y Diego Prieto, Socio y Gerente Senior de la División de Impuestos de EY Argentina.

La integración de las economías y los mercados nacionales se ha intensificado de manera sustancial, y las normas actuales, pertenecientes a un sistema fiscal diseñado hace más de un siglo, han dejado al descubierto una serie de puntos débiles que generan oportunidades para la erosión de las bases imponibles y el traslado de beneficios (Base Erosion and Profit Shifting o BEPS).

En este contexto, los países de la OCDE y del G-20 adoptaron un Plan de Acción conformado por 15 líneas de actuación para dar respuesta a los problemas BEPS.

Entre ellas, el Instrumento Multilateral (Multilateral Instrument o MLI) propiciado por la Acción 15 contiene, en lo pertinente, reglas específicas en materia de uso indebido de Tratados para evitar la doble imposición.

Modificación al preámbulo de los Tratados

El artículo 6 del MLI introduce un nuevo preámbulo a fin de reflejar la intención de evitar la doble imposición sin crear, asimismo, oportunidades de doble no imposición o imposición reducida a través de la evasión o elusión fiscal (incluido el “treaty shopping”).

Ello hace al estándar mínimo de la Acción N6 de la iniciativa BEPS y evidencia el mayor nivel de compromiso de los países involucrados, toda vez que significa que las jurisdicciones firmantes del MLI no pueden reservarse la aplicación de esta regla en sus Tratados, excepto que ya contengan una cláusula como la que propone aquél o los Estados se comprometan a realizar negociaciones bilaterales con el fin de modificar los Convenios en vigor para incluir pautas que cumplan con dicho estándar.

De este modo, el nuevo preámbulo servirá como material interpretativo para las autoridades fiscales de los distintos países signatarios al momento de analizar casos de uso abusivo de Tratados para evitar la doble imposición.

Test del Propósito Principal y Limitación de Beneficios

Se trata de pautas previstas en el artículo 7 del MLI, dirigidas a evitar la utilización indebida de los Convenios; a saber: Test del Propósito Principal (Principal Purpose Test o PPT) y la regla simplificada de Limitación de Beneficios (Limitation on Benefits o LOB). Ambas integran el estándar mínimo aludido anteriormente.

El PPT encierra un componente esencialmente subjetivo que implica desentrañar la motivación perseguida por el sujeto con relación a la transacción que habilita el beneficio que el Tratado concede. En este marco, se negará tal beneficio convencional si su obtención fue uno de los propósitos principales de la transacción en cuestión, para lo cual deberá realizarse un análisis de todos los hechos y circunstancias del caso.

Por otro lado, el MLI permite complementar el PPT con una cláusula LOB simplificada que contiene una serie de pruebas objetivas con el fin de determinar si una persona residente en uno de los países signatarios de un Tratado es una “persona calificada” para acceder a los beneficios previstos en él.

En este sentido, no bastará solamente con cumplir la condición de “persona” y el requisito de “residente” del otro país para que queden disponibles los beneficios de un Convenio; por el contrario, corresponderá encuadrar en una de las categorías establecidas en la regla LOB y cumplir con los recaudos adicionales previstos.

Tal sería el caso, por ejemplo, de una sociedad cuya clase principal de acciones cotice regularmente en mercados de valores reconocidos o bien, cuando sus accionistas, directos o indirectos, coticen sus acciones y posean más del 50% de la aludida sociedad durante, al menos, la mitad de los días de un período de 12 meses que comprenda el momento en el que se otorgaría el beneficio del Tratado.

Asimismo, no tratándose de una empresa pública, igualmente se consideraría “persona calificada” a la sociedad que ejerza activamente una actividad económica en el país de residencia y la renta procedente del otro Estado provenga de esa actividad o de una accesoria a ella, no entendiéndose como actividad empresarial válida, salvo para casos específicos, la actuación como empresa holding, la supervisión general o la administración de un grupo de empresas, el suministro de financiamiento al grupo o la administración de inversiones.

Distribución de dividendos y ganancias de capital

El artículo 8 del MLI propone un período mínimo (365 días) de propiedad de las acciones como condición para aplicar el beneficio de la tasa reducida de retención prevista en los Convenios con relación a los dividendos pagados por compañías “calificadas”.

Por su parte, en materia de ganancias de capital obtenidas por sociedades inmobiliarias, los Tratados contienen, en algunos casos, una disposición que le permite a cada Estado contratante conservar su capacidad de gravar las ventas de acciones cuyo valor derive, directa o indirectamente, en más de un 50% de bienes inmuebles ubicados en aquél.

Al respecto, el artículo 9 del MLI introduce un período mínimo de 365 días a efectos de evaluar dicha condición, de modo tal que, si en cualquiera de los 365 días anteriores a la enajenación de las acciones se cumple con el porcentaje indicado, el Estado en cuestión tendrá facultad para gravar la ganancia de capital resultante.

Por otra parte, el artículo 10 del MLI se refiere al tratamiento dispensable a los beneficios que provienen de establecimientos permanentes de terceras jurisdicciones y, adicionalmente, el artículo 11 del Acuerdo contiene una cláusula de preservación por la cual se prevé que las disposiciones específicas de los Convenios no afectan el derecho de las jurisdicciones contratantes de sujetar a imposición a sus propios residentes.

La República Argentina conforma el grupo de los 70 países que han suscripto el MLI, manifestando la intención de que el mismo aplique a los siguientes Convenios para evitar la doble imposición: Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Finlandia, Francia, Italia, México, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Rusia, Suecia y Suiza.

Con excepción de Emiratos Árabes Unidos, los demás países han suscripto el Acuerdo Multilateral y en virtud de las notificaciones efectuadas, los Convenios que nuestro país ha negociado con ellos se verán influidos por el contenido del MLI en general y de sus reglas anti abuso en particular. No obstante ello, a fin de entender con precisión la dimensión y el alcance de las reglas introducidas corresponderá conciliar caso por caso las posiciones adoptadas por los respectivos países signatarios, tomando debida consideración de las reservas planteadas y las opciones elegidas por cada uno de ellos.