26 sept. 2022

Si el Metaverso no resuelve un problema, no sirve para nada

Por Ángel Izurieta

Socio de Consultoría en Tecnología, EY Chile

Amigo de mis amigos. Mi familia siempre es mi prioridad. Ingeniero de carrera, tecnólogo de corazón.

26 sept. 2022

Hace unos días atrás en una reunión con un cliente estábamos revisando una posible estrategia para abordar ideas asociadas al Metaverso y nos comentaban entusiasmados todas las opciones que estaban barajando. Con ese mismo entusiasmo les hice esta pregunta: “¿Cuál es el problema que queremos resolver con el Metaverso?”, y la audiencia quedó muda.

Lo mismo me está pasando con muchos webinar y seminarios a los que he estado asistiendo estos días donde mucha gente habla con propiedad como si ya estuviera todo resuelto y listo, llamando a embarcarse en esta nueva “tecnología” (no lo es, y ya les explico), que ya llegó (hoy no existe, y ya les explico), y la verdad es que pienso justamente que si el Metaverso no resuelve un problema, no sirve para nada, así es que vamos por partes.

Lo primero es que el Metaverso no existe, por más que todos esos conferencistas y “expertos” hagan una invitación a sumarse, la realidad es que, si yo hoy le pido a cualquier persona que me lleve del brazo al Metaverso, no podrá hacerlo, porque no existe. Nos falta una década al menos para llegar a la visión de Neal Stephenson y varios desafíos que se deben resolver: la capacidad de cómputo para poder tener un mundo ilimitado, ¿se imaginan 500 millones de personas concurrentes en un mundo inmersivo todos interactuando sin problemas?, mejor conectividad para lograr operar a niveles realistas de inmersión, ¿qué velocidad de red necesitamos para poder estar en tiempo real interactuando con esas 500 millones de personas?, mejorar y abaratar los costos de los equipos de realidad virtual y aumentada para que la experiencia sea de calidad, ¿si hoy solo tenemos ventas por pocos millones de equipos al año, cómo llegamos a ser 500 millones de personas conectadas? y por sobre todo nos falta resolver el gran problema, que es la interoperabilidad entre todas las plataformas que hoy y a futuro podemos utilizar de manera como funcionamos en nuestra vida normal, lo bueno es que al menos ya se creó el Metaverse Standards Forum con 28 empresas participantes que comenzaron a discutir este tema.

Lo segundo que se sigue expresando mal tiene relación con que el Metaverso es una tecnología, y no lo es. Es un concepto que a través de él, se agrupan un stack de tecnologías que ya se utilizan hoy como realidad virtual o aumentada, blockchain y el uso de NFTs, el uso de redes de alta velocidad con fibra o 5G, entre otras. La combinación de ellas es la que hace que hoy sea posible comenzar a hablar del Metaverso como algo más tangible. Pero confundir el hecho que se desarrolle un proyecto en Decentraland para abrir una tienda virtual o un mundo de experiencia en Roblox, con “estar en le Metaverso” es otro error que veo en estos “expertos” en la actualidad.

La tecnología siempre se ha utilizado como un habilitador para apoyar a la estrategia de cualquier compañía, ayudarla a ser más eficiente, más productiva y lograr objetivos de negocio que capturen valor, si solo se implementa por estar de moda no sirve para nada y con el Metaverso es lo mismo. Si se quiere desarrollar una experiencia para clientes o sus propios empleados, esta debe tener un objetivo claro: acercarse a las nuevas generaciones de consumidores con nuevos productos, aumentar ventas, crear un nuevo canal, etc. y ese objetivo tener un valor por desarrollarlo, como cualquier evaluación de inversión que haga la compañía.

Es por esto por lo que probablemente el Metaverso no resuelva un problema en sí mismo, tal vez no lo necesite de hecho, pero sí ayudará a sentar las bases de cómo estas múltiples tecnologías si lo harán en su ámbito específico agrupadas como parte de este Metaverso, y ahí sí estaremos teniendo la conversación correcta. Como alguna vez lo dijo uno de los fundadores de Waze: “Hay que enamorarse del problema”, y no de la solución o Albert Einstein: “Si me dieran una hora para salvar el planeta, dedicaría 59 minutos a definir el problema y un minuto a resolverlo”. Los problemas afectan la generación de resultados y por eso se abre el espacio para la innovación. Si con el Metaverso resolvemos una o varias dificultades, estamos en la ruta correcta para aprovechar su uso en las empresas y al menos eso es lo que yo espero.

 

Resumen

Probablemente el Metaverso no resuelva un problema en sí mismo, tal vez no lo necesite de hecho, pero sí ayudará a sentar las bases de cómo múltiples tecnologías sí lo harán en su ámbito específico agrupadas como parte de este Metaverso, y ahí sí estaremos teniendo la conversación correcta.

Acerca de este artículo

Por Ángel Izurieta

Socio de Consultoría en Tecnología, EY Chile

Amigo de mis amigos. Mi familia siempre es mi prioridad. Ingeniero de carrera, tecnólogo de corazón.