4 minutos de lectura 30 abr. 2020
hombre de negocios apuntando a una pantalla

Tres formas en que las empresas privadas están luchando contra COVID-19

Las empresas privadas están respondiendo con urgencia ahora, preparándose para lo que sigue y pensando más allá de la crisis actual.

Aunque cientos de millones de personas permanecen en aislamiento, las plantas de producción están inactivas y los aviones están en tierra en aeropuertos abandonados, el último Barómetro de Confianza del Capital Global de EY(pdf) — que incluye 1.145 respuestas de los líderes ejecutivos de empresas privadas — encuentra que las componías ya están empezando a considerar la crisis de COVID-19 tanto a largo como a corto plazo: responder con urgencia ahora, prepararse para lo que sigue y también pensar más allá.

Ahora

Los líderes de las empresas privadas se han centrado en navegar por el impacto inmediato que COVID-19 ha tenido en la liquidez, las cadenas de suministros, los ingresos y la rentabilidad. En respuesta, la mayoría (87%) ya están cambiando activamente sus cadenas de suministros (46%), o al menos entienden claramente que deben reevaluarlas urgentemente (41%). COVID-19 también ha pasado factura a los mercados de valores mundiales y ha provocado una extrema volatilidad en los mercados. A la mayoría de los encuestados (57%) también les preocupa que el acceso al capital se convierta en un grave problema, y están aprovechando diversos planes de estímulo, alternativas de financiación y planes de ahorro de efectivo.

Cambios en la cadena de suministros

87%

de las empresas privadas encuestadas ya están cambiando o revalorizando activamente sus cadenas de suministros.

Lo que sigue

COVID-19 ha puesto a muchas organizaciones a la defensiva, pero las empresas privadas deben planificar proactivamente y anticiparse a lo que sigue.

La buena noticia es que más de dos tercios (71%) ya están en un programa de transformación. Tales programas pueden haber sido pausados o ralentizados debido a la situación actual, pero se reiniciarán — con mayor énfasis y urgencia. De cara al futuro, las tres cuartas partes de las empresas privadas llevarán a cabo con mayor regularidad revisiones de estrategias y portafolios y ya hay muchos buenos ejemplos de empresas privadas que pivotan estratégicamente para responder de forma muy ágil.

Un ejemplo: una empresa china de automóviles eléctricos respondió a la directiva de su gobierno de producir más máscaras no como un ejercicio de cumplimiento sino como una oportunidad de negocio. La empresa creó inmediatamente una nueva línea de producción y completó tanto la investigación y el desarrollo como la producción de una máquina de fabricación de máscaras en sólo siete días, convirtiéndose así en uno de los mayores productores de máscaras del mundo.

Una vez que haya vuelto un mayor grado de "normalidad", más ejecutivos de empresas privadas mirarán más allá de la recesión y tomarán medidas más rápidas para reimaginar, remodelar y reinventar sus negocios para ayudar a impulsar la recuperación y crear valor a largo plazo para todos sus stakeholders.

Más allá

Las empresas privadas que reinicien rápidamente sus estrategias anteriores a la crisis estarán mejor posicionadas después de COVID-19, pero esto exigirá un uso aún mejor de los datos para comprender el nuevo entorno del mercado y la evolución del panorama competitivo, así como reequilibrar los portafolios de activos con mayor frecuencia mediante adquisiciones y cesiones.

En cuanto a las intenciones de acuerdo, las empresas privadas encuestadas siguen firmes en sus planes previos a la crisis. Aunque la mayoría espera que el brote de COVID-19 tenga un impacto severo en la economía mundial, casi la mitad (48%), sin embargo, tiene la intención de llevar a cabo activamente fusiones y adquisiciones en los próximos 12 meses — una cifra más alta que en esta época del año pasado.

Intenciones de Fusiones y Adquisiciones

48%

de los encuestados de empresas privadas tienen la intención de perseguir activamente las fusiones y adquisiciones en los próximos 12 meses.

El hecho de que las intenciones de fusiones y adquisiciones sigan siendo elevadas en medio de la crisis no es una sorpresa: la transformación a través de transacciones es ahora un capítulo establecido en el playbook del CEO. Los datos mostraron que la recesión posterior a la crisis financiera en 2008–10 fue una oportunidad para realizar audaces movimientos estratégicos de transformación, incluidas las adquisiciones de activos de alta calidad para impulsar un crecimiento más rápido en el repunte.

Sin embargo, para lograr esas ambiciones de estrategia y transacciones, los líderes de las empresas privadas tendrán que ser creativos y flexibles en la financiación de sus transacciones. Private equity (62%), seguido del capital paciente (52%) y la OPI (52%) son sus fuentes de financiación preferidas, pero las empresas que planean cotizar en bolsa deben estar preparadas para completar su OPI en breve plazo, aprovechando las ventanas de transacción más estrechas. También deberían pensar en opciones digitales para realizar presentaciones itinerantes a distancia, ajustarse a valoraciones más prudentes de la OPI a medida que los inversores reevalúen su asignación general de activos y consideren mecanismos alternativos de financiación según sea necesario.

Los ejecutivos de las empresas privadas también nos dijeron que para desbloquear su ambición y transitar la disrupción, necesitan dedicar más tiempo de gestión a la planificación del futuro. Con tantas cosas actualmente en espera, esta es quizás su mejor oportunidad para dedicar ese tiempo, en particular para activar sus planes de transformación, que para muchos será ahora más importante que nunca.

Resumen

En resumen, mientras el mundo se enfrenta a la crisis de COVID-19, el camino a seguir para los ejecutivos de las empresas privadas globales no es simplemente abordar los increíbles desafíos a los que todos nos enfrentamos ahora, sino también planificar de forma proactiva para lo que sigue y empezar a pensar en el futuro.