7 minutos de lectura 25 jun 2021

            Mujer usando una tableta digital con fondo iluminado

Cómo un enfoque de auditoría basado en datos puede aumentar la confianza en los negocios

Por Marco Vernocchi

EY Global Chief Data Officer

Visionario de datos. Líder apasionado. Ávido esquiador y amante del vino italiano.

7 minutos de lectura 25 jun 2021

La capacidad de analizar grandes cantidades de datos transformará la auditoría. ¿Podría también aumentar la confianza y la transparencia?

En resumen

  • La transformación digital del mundo corporativo está creando una nueva cadena de valor basada en aprovechar el valor de los datos.
  • Esto facilitará el paso a un enfoque basado en datos, con el potencial de aumentar la confianza en el proceso y brindar una mayor transparencia a los stakeholders.
  • Un factor limitante es la medida en que los estándares de auditoría existentes permiten el uso de técnicas avanzadas de análisis de datos.

Las actividades dependen cada vez más de las tecnologías digitales, las empresas de todos los sectores están generando y recopilando cantidades de datos cada vez mayores. Ha surgido un nuevo vocabulario que abarca estos grandes volúmenes, con palabras como exabyte (1018 bytes), zettabyte (1021 bytes) y yottabyte (1024 bytes). El potencial de crear nuevas formas de valor a partir de estos activos de datos, así como de transformar o proteger los modelos de negocio actuales, fue ampliamente reconocido incluso antes de que COVID-19 acelerara la digitalización.

La transformación digital puede crear modelos comerciales completamente nuevos, como las plataformas basadas en datos online que transformaron los mercados de servicios de taxi y alojamiento a corto plazo. Pero hasta la fecha, estos éxitos globales son la excepción. La mayoría de las empresas están luchando con un desafío común: transformar su modelo de negocio convirtiendo los datos de un costo – adquirir, almacenar, proteger, gestionar y distribuir – en un motor de valor.

La cadena de valor de próxima generación

En su búsqueda de la transformación digital, las empresas están adoptando, en diferentes grados, tecnologías habilitadas para datos. Estas tecnologías, incluido el procesamiento del lenguaje natural, el reconocimiento de voz, la realidad virtual o aumentada y la visión por computadora, se basan en algoritmos de aprendizaje automático y están respaldados por la capacidad informática ilimitada que ofrece la computación en la nube.

Sin embargo, este impulso para convertirse en una "empresa inteligente" requiere más que tecnología. Es una transformación fundamental que atraviesa la cadena de valor de una empresa, su gente y su cultura. Aprovechar el poder de los datos para crear valor es un acto de equilibrio, que se puede capturar en lo que llamamos una cadena de valor inteligente. Este marco comienza identificando el valor que la empresa pretende crear, luego define el modelo de negocio necesario para lograr este valor, junto con la inteligencia, los datos y las tecnologías necesarias para impulsar el negocio y crear valor. Todos estos elementos necesitan consideración e inversión para crear una empresa basada en datos.

Estos cinco elementos – propuesta de valor, modelo de negocio, inteligencia, datos y plataforma tecnológica – están vinculados y validados por un sexto elemento esencial: la confianza. Las empresas que pretenden digitalizarse de esta manera deben diseñar cada parte de su cadena de valor inteligente de una manera que genere y promueva la confianza entre sus stakeholders, para que todo lo creado a lo largo de la cadena de valor sea confiable.

Esta transformación digital del mundo corporativo tiene profundas implicaciones para los profesionales de la auditoría. La evolución de los modelos de negocio, la digitalización de las operaciones de las empresas y la capacidad de los auditores para recopilar y analizar grandes cantidades y profundidad de información digital cambiarán aún más la forma en que se llevan a cabo las auditorías.

A medida que se digitalizan, los negocios de las empresas auditadas se están transformando para parecerse a ecosistemas cada vez más fluidos en los que se rompen las cadenas de valor, con elementos clave obtenidos en tiempo real de proveedores de servicios externos y proveedores de subservicios. Los canales de distribución corporativa también se están extendiendo y diversificando en B2B, B2C y B2B2C. Ser capaz de integrar la confianza en estos ecosistemas será clave. Podría decirse que la mayor pregunta será dónde estarán los límites del alcance de la auditoría en el futuro.

La aplicación del análisis de datos a gran escala permite a los equipos de auditoría comprobar la precisión de los estados financieros de forma mucho más rápida y detallada. También significa que la capacidad de usar la analítica de datos e interpretar los resultados producidos se está convirtiendo en una habilidad central para todos los auditores, en lugar del dominio de los especialistas.

Nuevos flujos de datos

La forma en que los auditores llevan a cabo la auditoría también cambiará a medida que proliferan los datos corporativos. La implementación de las redes de telecomunicaciones 5G dará vida a Internet de las cosas (IoT) – miles de millones de dispositivos conectados que capturan datos a través de sensores remotos. Por ejemplo, un número creciente de empresas están utilizando sistemas logísticos basados en blockchain para automatizar el procesamiento de bienes en tránsito y mejorar la eficiencia y transparencia. Innovaciones como estas están dando como resultado nuevos flujos de datos que proporcionan nuevas fuentes de información que alimentarán el proceso de auditoría.

Las posibilidades creadas por estos nuevos flujos de datos incluyen auditar conjuntos de datos completos en lugar de muestras restringidas, lo que proporciona evidencia de auditoría más completa. También brinda a los auditores la oportunidad de profundizar su comprensión de la información financiera y no financiera de una empresa, lo que lleva a una mejor identificación de los riesgos de incorrección material, incluidos los riesgos de fraude.

Aplicar el análisis de datos a gran escala permite a los equipos de auditoría comprobar la precisión de los estados financieros de forma mucho más rápida y detallada. También significa que la capacidad de utilizar la analítica de datos e interpretar los resultados producidos se está convirtiendo en una habilidad central para todos los auditores, en lugar del dominio de los especialistas. La analítica de datos se aplica de adelante hacia atrás desde los sistemas de alimentación upstream al libro mayor. Por lo tanto, la capacitación en analítica de datos para los equipos de auditoría se ha convertido en una prioridad importante para las empresas de auditoría.

Mayor confianza en la auditoría

 

También existe un claro potencial para que los procesos basados en datos aumenten la confianza en el proceso de auditoría y amplíen la confianza, por ejemplo, proporcionando garantías sobre la seguridad y privacidad de los datos de IoT capturados y procesados por una entidad auditada. Convertirse en más impulsados por los datos también permitirá a los auditores demostrar cómo han alcanzado sus conclusiones, proporcionando una transparencia mucho mayor para los stakeholders. Sin embargo, este aumento en la confianza solo es posible cuando los auditores documentan claramente a qué datos han accedido, los controles que han realizado, los procesos que han seguido y la tecnología que han utilizado, de modo que un tercero independiente pueda comprender claramente cómo se llevó a cabo la auditoría.

Del mismo modo, la dependencia excesiva de la tecnología para llevar a cabo la auditoría sería un error peligroso. Sin duda, la tecnología puede mejorar la velocidad y la precisión de la auditoría, pero no se puede esperar que reemplacen el juicio profesional de un auditor experimentado. Los procesos implementados por los equipos de auditoría deben ser lo suficientemente robustos como para permitir el riesgo de que falle la tecnología.

Los auditores aún deberán confirmar los sistemas de control interno, realizar valoraciones independientes y aplicar el escepticismo profesional. Sin embargo, la aplicación de analítica de datos donde sea apropiado debería permitirles enfocarse en áreas donde sus habilidades profesionales son más valiosas.

El entorno regulatorio debe evolucionar para que los auditores puedan hacer un uso más eficaz de los datos y las técnicas de análisis de datos. Un factor limitante hoy, desde la perspectiva del auditor, no es la capacidad de su tecnología, sino hasta qué punto las normas de auditoría existentes les permitirán aplicar esto en lugar de los métodos tradicionales.

 

Cómo la adopción de la tecnología es un gran avance

Aunque la idea de que el análisis de datos a gran escala podría permitir la auditoría en tiempo real es atractiva, no está alineada con el mandato actual de los auditores para confirmar los estados financieros trimestralmente, semestralmente o anualmente, según corresponda. Incluso si la tecnología hace posible la auditoría casi en tiempo real, ¿el mercado busca este nivel de confianza en las finanzas de las empresas?

COVID-19 ha acelerado el proceso de digitalización en muchas empresas y sectores y ha hecho que muchos de ellos estén más dispuestos y mejor preparados para compartir datos electrónicamente, utilizando canales seguros. Esto va mucho más allá de los documentos: en los últimos meses, los auditores de EY han realizado un recorrido por el centro de datos de una empresa a través de un enlace de video a una computadora portátil, por ejemplo.

La comprensión de que las empresas y los auditores pueden cambiar la forma en que operan tan rápidamente, siempre que todos los stakeholders clave y los tomadores de decisiones estén de acuerdo y apoyen una mayor adopción de tecnología, es un avance importante tanto para las firmas de auditoría como para las empresas que auditan. Debería agregar impulso al progreso acelerado del uso de analítica de datos avanzada para realizar auditorías, y facilitar el cambio de una auditoría digital habilitada para datos hoy, a una auditoría totalmente impulsada por datos en el futuro.

Pero otros elementos vitales también deben estar en su lugar. A nivel práctico, hay una amplia variación en lo preparadas que están las empresas para llevar a cabo enfoques basados en datos. El factor limitante suele ser si las empresas tienen una estructura de tecnología integrada que les permitirá extraer datos y analizarlos de manera consistente y rápida. Algunas organizaciones también pueden restringir el acceso y el uso de datos fuera de su propio entorno de control; de hecho, en algunas jurisdicciones, las leyes locales de privacidad de datos son aún más restrictivas.

Del mismo modo, el entorno regulatorio debe evolucionar para que los auditores puedan hacer un uso más eficaz de los datos y las técnicas de análisis de datos que están disponibles. Un factor limitante hoy, desde la perspectiva del auditor, no es la capacidad de su tecnología, sino hasta qué punto las normas de auditoría existentes les permitirán aplicar esto en lugar de los métodos tradicionales. Es probable que las cuestiones normativas se vuelvan especialmente urgentes en áreas donde el uso del análisis de datos por parte de los auditores comienza a revelar nuevos conocimientos sobre el negocio que van más allá del alcance estricto del mandato de auditoría en sí. Compartir esas perspectivas con la empresa auditada planteará cuestiones vitales de independencia que exigen una consideración cuidadosa tanto por parte de los auditores como de los reguladores.

El paso a un proceso de auditoría mucho más basado en datos está en marcha y seguirá avanzando a gran velocidad. La pregunta no es si, sino cuándo y en qué medida el enfoque basado en datos transformará los procesos de auditoría tradicionales.

Resumen

La transformación digital del mundo corporativo significa que los auditores ahora tienen acceso a grandes cantidades de datos.El paso a un enfoque basado en datos tiene el potencial de aumentar la confianza en el proceso de auditoría, pero el juicio profesional del auditor aún tiene un papel clave que desempeñar.

Acerca de este artículo

Por Marco Vernocchi

EY Global Chief Data Officer

Visionario de datos. Líder apasionado. Ávido esquiador y amante del vino italiano.