5 minutos de lectura 11 feb 2018
View of city buildings

¿Qué empresas queremos?

Por

Beatriz Boza

Family Enterprise & Corporate Governance Partner Leader EY Latin America North

Su trayectoria profesional es una permanente transformación y apertura a nuevas experiencias para así poder aportar, disfrutar y dar sentido al mundo que la rodea.

5 minutos de lectura 11 feb 2018

Detrás de la discusión sobre el control de fusiones y adquisiciones hay una pregunta más trascendente: ¿qué tipo de empresas peruanas queremos? ¿Queremos empresas financieramente sólidas, creativas, responsables, capaces de conquistar otros mercados y competir internacionalmente? ¿O empresas que se caigan ante el primer remezón y que terminen siendo compradas por extranjeros? Este es un tema que debemos debatir como sociedad, pues su respuesta determinará también el futuro de las startups. Me explico.

Somos un país pequeño, abierto al mundo, que aspira a ser miembro de la OECD. Hemos elegido la Alianza del Pacífico como referente y en ese barrio somos los más pequeños –en términos de PBI-, menos competitivos y con menos grado de desarrollo humano (junto con Colombia). Si bien en los últimos 25 años hemos registrado avances, nuestro desafío es grande y aún mayor si nos enfocamos en las empresas nacionales. Mientras que México tiene 48 empresas que facturan más  de US$3.000 millones, Chile 17 y Colombia siete, nosotros sólo tres. Es más, de las top 500 multilatinas, México tiene 98, Chile 32 y Colombia 22. Nosotros 20. Y eso es sin contar al gigante Brasil ni a Argentina. ¿Cómo fomentar que nuestras empresas crezcan para ser jugadores importantes en el entorno regional? ¿Cómo promover que de nuestro ecosistema pueda salir el siguiente Open English, Easy Taxi, Mercadolibre o Despegar.com?

Esta reflexión me remonta a enero de 1995 cuando asumí la presidencia del Indecopi. Venía de trabajar en el mercado de capitales neoyorquino, donde el Perú y sus empresas brillaban por su ausencia. Brasil, Argentina, Chile, Colombia y, por supuesto, México y Venezuela era caseritos. Esa realidad, junto al análisis que hicimos en el extraordinario equipo humano con que tuve el privilegio trabajar, determinó en nosotros la convicción de tener que apoyar la consolidación patrimonial de nuestras empresas, promoviendo con energía la leal y honesta competencia en el mercado y sancionando drásticamente la concertación de precios y el abuso de posición dominante en desmedro de los consumidores. Ya entonces, las multilaterales, la OECD, los académicos y expertos pregonaban el control de fusiones. El Perú era el caso raro y tanto la OECD como el foro APEC nos invitaron para entender cómo funcionaba el esquema peruano. Me tocó defender en más de un foro de expertos la bondad de nuestro sistema, que sigue vigente.

Entonces, creíamos entre otras razones de peso –tales como costos, riesgo de corrupción, politización, necesidad de reserva, plazos que restan velocidad, entre otros- que el control de fusiones era contraproducente porque el mercado relevante no era el Perú sino la Comunidad Andina. Hoy el mercado relevante para nuestras empresas es incluso más amplio: es la región y, en algunos casos, el mundo. Nuestros jóvenes impulsan startups con soluciones tecnológicas de alcance mundial, buscando sinergias con otros para crecer vertiginosamente. Además, la evidencia empírica demuestra que el control de fusiones no es una panacea. Hoy más que nunca debemos seguir impulsando la consolidación patrimonial de nuestras empresas y no tener miedo a que sean grandes. Allí está el Indecopi para cuidar que no se abuse de posición dominante o se restrinja la competencia. Si es necesario, elevemos las sanciones por faltas a la competencia y dotemos al Indecopi de más recursos, pero cuidemos de no restarle velocidad a la acción empresarial en un mundo globalizado. ¿O será que la cultura de la pequeñez aún nos tiene presos del miedo de ser grandes?

Resumen

¿Qué tipo de empresas peruanas queremos? Este es un tema que debemos debatir como sociedad, pues su respuesta determinará también el futuro de las startups.

Acerca de este artículo

Por

Beatriz Boza

Family Enterprise & Corporate Governance Partner Leader EY Latin America North

Su trayectoria profesional es una permanente transformación y apertura a nuevas experiencias para así poder aportar, disfrutar y dar sentido al mundo que la rodea.

Temas relacionados Crecimiento Start-ups Estrategia