4 minutos de lectura 31 ago 2018
Two men analyzing a graphic

Reflexiones sobre la deducción de costos empresariales

Por

EY Perú

Organización multidisciplinaria de servicios profesionales

4 minutos de lectura 31 ago 2018

Mostrar recursos

En el marco de la reciente delegación de facultades otorgadas por el Congreso, el Gobierno tiene previsto modificar el régimen tributario en un plazo que vencerá la segunda quincena de setiembre.

Por tanto, se espera que ajuste la regulación de tributos, como el Impuesto a la Renta (IR) e IGV, y dicte medidas que faciliten el control de la administración tributaria y el cumplimiento de obligaciones de asistencia mutua por acuerdos internacionales, entre otras.

Si bien la emisión de la normativa delegada ya empezó, nos referiremos a dos medidas anunciadas, pero aún no publicadas en su texto definitivo: la deducibilidad de penalidades e indemnizaciones, y de los intereses de financiamientos obtenidos de empresas no vinculadas.

En el primero caso, las penalidades e indemnizaciones están incluidas en el artículo 2° de la Ley No. 30823, que faculta al Ejecutivo a modificar la deducción de gastos empresariales para el IR.

En tal sentido, no resulta inusual para un empresario que en el desarrollo de sus actividades deba pagar penalidades o indemnizaciones, sea a proveedores, usuarios o terceros. En ese sentido, resultaría excesivo establecer limitaciones a estos desembolsos que, en líneas generales, ya suponen un perjuicio económico.

De otro lado, el Ejecutivo desea establecer nuevos límites a la deducción de intereses por operaciones de endeudamiento con partes no vinculadas. El endeudamiento es una forma de inversión alternativa en ausencia de aportes directos de capital. Incluso hay reglas tributarias que la incentivan, rebajando los costos fiscales de acceder a créditos: inafectación del IGV a los intereses de préstamos bancarios, deducibilidad del IR asumido por créditos del exterior, etcétera.

En este contexto, una empresa que inicia sus operaciones, extiende sus líneas de negocio o que no obtiene buenos resultados en el año, podría ver limitada la deducción de intereses pagados por un préstamo comercial con una entidad con la que no tiene vinculación alguna. Si bien existen estándares internacionales de referencia –por ejemplo, que los límites de esos gastos se calculan en función de un 10% a 30% sobre el Ebitda-, en el Perú se requiere que las reglas se establezcan según la realidad nacional.

La regulación fiscal peruana ciertamente es perfectible y debe generar mayor predictibilidad, como apunta esta reforma tributaria. Sin embargo, no debe perderse de vista que la implementación de medidas como las descritas puede tener un impacto económico importante –incluso desfavorable- en los contribuyentes y no necesariamente generar mayor recaudación al Estado.

Resumen

En el marco de la reciente delegación de facultades otorgadas por el Congreso, el Gobierno tiene previsto modificar el régimen tributario en un plazo que vencerá la segunda quincena de setiembre.

Acerca de este artículo

Por

EY Perú

Organización multidisciplinaria de servicios profesionales

Temas relacionados Gobierno y Sector Público