5 minutos de lectura 19 ago 2018
Dron flying over city

Visión al bicentenario

Por

Beatriz Boza

Family Enterprise & Corporate Governance Partner Leader EY Latin America North

Su trayectoria profesional es una permanente transformación y apertura a nuevas experiencias para así poder aportar, disfrutar y dar sentido al mundo que la rodea.

5 minutos de lectura 19 ago 2018

¿Quién eres? ¿En qué crees? Éstas son interrogantes que en la vida en general y en momentos de crisis en particular sirven de cimiento y faro a la vez para iluminar qué hacer y así poder capear el temporal. En la coyuntura actual de audios que trafican con la esperanza de la gente, marcada por tanto descrédito y desconfianza, toca plantearnos quiénes somos como país y en qué creemos, buscando que ello nos sirva de norte para avanzar hacia nuestro bicentenario como una nación más próspera, justa, pacífica y solidaria.

Como funcionaria pública, luego como docente y activista social, y actualmente como consultora empresarial, hay cinco características que me han ayudado en momentos de turbulencia a comprender el comportamiento de nuestra sociedad y, desde allí, ver con esperanza lo que los peruanos juntos podemos lograr. 

La primera característica es nuestra diversidad étnica, cultural, geográfica, biológica y personal. Somos un país megadiverso, en el que “el otro” es espejo de nuestra dignidad y en todo lo demás hace gala de diversidad. Ello supone cultivar el valor del respeto y la tolerancia, así como la institución de la democracia como elementos básicos de convivencia pacífica en sociedad.

La segunda es nuestra integración al mundo, en términos informativos, culturales, deportivos, económicos, de libre tránsito de personas, entre otros. Somos parte de la aldea global, donde el intercambio fluido nos enriquece y define. Como sustento de ello está el valor de la libertad que se cimienta en la institución del mercado y la libertad de información que juntos hemos conquistado.

La tercera, el motor de nuestro desarrollo: nuestra creatividad que genera riqueza, que crea nuevos bienes y servicios, satisface necesidades de la gente, da trabajo y aporte al fisco. La innovación es el valor que subyace y la institución que la potencia es la actividad empresarial responsable, que se gana el reconocimiento ciudadano en la construcción de un país mejor.    

La cuarta característica es una que se va perfilando con mayor nitidez este siglo y que, de consolidarla, puede impulsar nuestra travesía o descarrilarnos si no la cultivamos: la ciudadanía. Cada vez más estamos dejando de ser meros usuarios o pobladores a los que “les cuentan el cuento” para –cual adolescentes, con avances y retrocesos- erguirnos con voz propia, ejercer nuestros derechos y también asumir deberes. Convertirnos en dueños de nuestro destino entraña una transformación del binomio Estado-ciudadano y del uso del poder en favor del bien común en el que debemos trabajar aún. Es quizás la transición más dolorosa y, a la vez, más necesaria que tenemos por delante. Concebirnos como ciudadanos, con derechos y también deberes, puede ayudarnos a visualizar ese Perú que todos queremos. El valor fundamental en juego aquí es la igualdad y la responsabilidad.

Pero todo lo anterior sirve de poco sin el quinto elemento que nos hace únicos: nuestra identidad, propia de una cultura milenaria, de un legado heredado y que vamos a transmitir a los que vienen. Para mí, aquí lo que está en juego es quizás lo más poderoso que podemos articular como sociedad: forjar un futuro arraigado en nuestras raíces. Y ello pasa por cultivar la memoria y la verdad. 

Suelo resumir todo lo anterior en una suerte de slogan, fácil de recordar, que me guía en la incertidumbre e inspira a confiar: somos un país diverso, integrado al mundo, con ciudadanos dueños de su destino y empresas reconocidas como pilares de su desarrollo, que forjan juntos un futuro con raíces.

Resumen

Toca plantearnos quiénes somos como país y en qué creemos, buscando que ello nos sirva de norte para avanzar hacia nuestro bicentenario como una nación más próspera, justa, pacífica y solidaria.

Acerca de este artículo

Por

Beatriz Boza

Family Enterprise & Corporate Governance Partner Leader EY Latin America North

Su trayectoria profesional es una permanente transformación y apertura a nuevas experiencias para así poder aportar, disfrutar y dar sentido al mundo que la rodea.