10 ene 2020
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El momento de acortar la brecha

Por

EY Perú

Organización multidisciplinaria de servicios profesionales

10 ene 2020

Apropósito del documento de discusión que publicó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) el pasado 27 de julio sobre los principales ejes para impulsar la competitividad y productividad en el Perú –estudio que tiene como objetivo desarrollar la Política de Competitividad del país-, es necesario revisar cómo afrontar este reto y que debemos hacer para aterrizarlo en el Perú, y en la Región Arequipa.  

El MEF plantea ocho ejes de trabajo: Infraestructura, Educación, Mercado Laboral, Instituciones (que incluye justicia y lucha contra la corrupción). Entorno de Negocios, Comercio Exterior y Logística, Finanzas (que incluye financiamiento principalmente a Mypes) e Innovación (que busca impulsar la generación de conocimiento y patentes productivos entre regiones y sectores).

Pero, ¿qué significa productividad y competitividad? y ¿cómo impactan estos dos conceptos en la economía de un país o región? Podemos decir que la productividad es la capacidad de producir más bienes o servicios con menos recursos. Eso quiere decir ser lo más eficiente posible en el uso de los factores productivos. La competitividad por su lado, se refiere (en términos de economía) a la capacidad que tiene una persona, empresa o país para obtener rentabilidad en el mercado frente a sus otros competidores y, en términos de país, al conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, que mide la competitividad entre países desde 1979; ranking sobre el cual hemos retrocedido cinco posiciones en el último año.

Hoy en día, la productividad de nuestro país no es la más saludable. Por ejemplo, si hacemos comparaciones con algunos países podemos ver que el Perú, en términos de productividad, tiene mucho que remar. De acuerdo al BID (Banco Interamericano de Desarrollo), a la fecha un trabajador de la OCDE (entre los que se encuentran México y Chile) es al menos 62% más productivo que un peruano –para empresas medianas-, en pymes la brecha se vuelva más dramática.

Una segunda comparación se hizo respecto a la economía más grande del mundo: Estados Unidos. De acuerdo a ese análisis un trabajador estadounidense promedio es tan productivo como cinco trabajadores peruanos.

El esfuerzo que hoy plantea el Estado, es clave para revisar la agenda a futuro y replantear las bases de estos ocho ejes para construir a un crecimiento sostenido como país. Debemos aterrizar estas iniciativas en políticas concretas para identificar y definir prioridades, orientar acciones para cada sector que incluya a las entidades públicas, gobiernos regionales y locales, y establecer un binomio de espacios público privados, para así lograr un país más competitivo, productivo y formalizado.

El Perú es un país con grandes oportunidades y en especial la región Arequipa, que tiene un potencial atractivo para seguir avanzando. Si aplicáramos estos ochos ejes a la región (de la mano con la estrategia nacional). Arequipa podría ser muy competitiva en sectores como minería, agricultura, educación, infraestructura, energía, construcción, textil y mypes.  A esto debemos sumar su sofisticada estructura turística, debido al desarrollo del sector hotelero y a sus recursos naturales, convirtiéndola en la segunda región con mayores atractivos para el turismo después del Cusco. Asimismo, Arequipa se ha posicionado como la segunda región más competitiva del país –después de Lima- y una de las más dinámicas a nivel nacional de acuerdo al ICORE 2018. De igual forma, se ubica en el puesto 29 del último ranking de “Las mejores ciudades para hacer negocios 2017” (elaborado por la revista América Economía), sobrepasando a ciudades como Córdoba, Santo Domingo, Fortaleza, Guayaquil, La Paz, entre otras. Esto la constituye como un eje integrador en el sur del Perú.

Como vemos, debemos establecer un plan de acción para rediseñar la estrategia de competitividad y productividad en el Perú y en especial en la región Arequipa. Esta estrategia es una gran oportunidad de mejora pero también es un importante reto que no se debe dejar de lado. Reto que si no se trabaja en conjunto (gobiernos locales, regionales, autoridades, gremios empresariales, entidades privadas y población en general), podría ser un largo camino para terminar de insertarnos exitosamente en el mercado internacional.

Resumen

El pasado 27 de julio sobre los principales ejes para impulsar la competitividad y productividad en el Perú –estudio que tiene como objetivo desarrollar la Política de Competitividad del país-, es necesario revisar cómo afrontar este reto y que debemos hacer para aterrizarlo en el Perú, y en la Región Arequipa.

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