La importancia de la regulación en el avance de la tecnología

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Por el Lic. Sebastián Martínez, Advisory, EY Uruguay

La revolución tecnológica esta cambiado todos los aspectos de los mercados financieros. Para los consumidores, esta transformación ha determinado que los servicios financieros sean más asequibles, accesibles y adaptados a nuestras necesidades individuales. Para las instituciones financieras, las herramientas digitales -incluidas las tecnologías emergentes como Blockchain, Inteligencia Artificial (AI), Robótica (RPA) y Analytics- han brindado enormes oportunidades para mejorar radicalmente la eficiencia y efectividad de la gestión de riesgos, a la vez que reducen costos, generando una mayor propuesta de valor para los clientes. Las plataformas digitales también han permitido a los jugadores tradicionales adaptar nuevos modelos de negocio comerciales, ofreciendo nuevos productos y servicios, alcanzando segmentos que antes eran desatendidos por los mismos.

A pesar de que los cambios tecnológicos han traído claros beneficios, tanto para los actores de la industria como para los consumidores, también han planteado preguntas fundamentales sobre cómo debería adaptarse la regulación. Para una industria que todavía está incorporando las reformas introducidas después de la crisis financiera mundial, el crecimiento de las FinTech presenta otra nueva ronda de desafíos. Es hora de que las instituciones financieras y los reguladores se pregunten:

¿Cómo podemos construir un entorno regulador adecuado para un futuro digital?

Esta fue una de las preguntas que más resonaron a lo largo del Montevideo FinTech Forum 2018, donde quedó claro que, si bien todavía no hay recetas mágicas, distintas naciones están avanzando en este tema y Uruguay tiene la oportunidad de adelantarse y convertirse en pionero del sector.

De nuestra experiencia asesorando tanto al sector público como el privado, nos queda claro que las empresas quieren ser reguladas y el regulador quiere avanzar, siendo la pregunta entonces ¿de qué forma lo hacemos y a qué velocidad?

Entre las principales iniciativas que están llevando a cabo las ciudades denominadas “capitales FinTech”, como Londres o Singapur, podemos encontrar a los Sandboxes regulatorios. Los Sandboxes regulatorios son plataformas habilitadas por organismos reguladores que ofrecen un espacio para que aquellos modelos de negocios, que no cuentan con un marco legal en la actualidad, operen en el mercado y demuestren su viabilidad.

Esta no es la única iniciativa, claro está, y existen otras que al igual que ésta se encuentran en etapas de estudio. Lo que sí está claro es que la innovación es cada vez más vertiginosa y los cambios se dan en menos tiempo. En este contexto tanto la tecnología como el marco normativo son factores claves para el avance de la sociedad. El verdadero desafío está en generar las garantías necesarias y que estas no lo limiten.

Es inevitable que las nuevas tecnologías introduzcan nuevos riesgos, incluso cambios en los riesgos tradicionales, así como diferentes formas de trabajar. Los sistemas pueden fallar y destruir la estabilidad del mercado, perjudicando a los clientes; a información casi ilimitada, centro del mundo digital actual, puede ser manipulada, robada o utilizada para disfrazar comportamientos delictivos. Pero las nuevas tecnologías ofrecen también grandes oportunidades tanto a nivel de inclusión social como a nivel de mercados, con el objetivo de mejorar la administración de riesgos, la eficiencia y la seguridad. En definitiva, está en nosotros poder aprovechar la oportunidad y poder construir un mejor mundo de trabajo.