La zona franca, cada vez más atractiva para los negocios

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Por la Cra. Florencia Farías, Asesoramiento Impositivo, EY Uruguay

El régimen uruguayo de zonas francas ha estado bajo la mirada de organismos internacionales, quienes señalaron que para que el mismo no fuera considerado un régimen nocivo, la legislación uruguaya debería permitir que las empresas instaladas en dicha zona operen desde allí, no solo hacia afuera del país, sino también hacia adentro.

A raíz de estas presiones, y entre otras modificaciones introducidas, se permitió que los mismos servicios que un usuario de zona  franca presta al exterior, puedan también ser prestados desde la zona franca a clientes ubicados en  territorio uruguayo no franco  (plaza), siempre que éstos sean  contribuyentes del Impuesto a la Renta de Actividades Económicas (IRAE) gravados por dicho impuesto.

¿Complicación u oportunidad de negocios?

Corresponderá a cada empresario analizar si trasladar su negocio a zona franca será una complicación o una muy buena oportunidad.

Para empezar, resulta necesario analizar el costo fiscal de trasladar el negocio a zona franca. En este sentido, existen tres posibles escenarios:

  1. Empresa que se dedica a prestar los mismos servicios tanto para el exterior como para plaza, a contribuyentes del IRAE gravados por dicho impuesto
  2. Empresa que además de los servicios mencionados en el punto anterior, tiene otras actividades que pueden realizarse desde zona franca a plaza
  3. Empresa que además de los servicios mencionados en el punto 1, tiene otras actividades que no pueden realizarse desde zona franca a plaza

A efectos de analizar en qué escenario estará su negocio, el empresario debe primero tener claro cuáles de las actividades que realiza pueden prestarse desde zona francaa plaza, y cuáles no. Por ejemplo, pueden venderse bienes desde zona franca a plaza, debiendo el cliente importar la mercadería abonando todos los tributos y aranceles aduaneros.

Por su parte, no pueden prestarse servicios desde zona franca a territorio uruguayo no franco, salvo los específicamente permitidos, como ser los servicios prestados a contribuyentes de IRAE gravados siempre que los mismos sean también prestados al exterior, además de algunos otros servicios particulares (como cierto tipo de cobranzas, entre otros muy específicos).

Tanto en el primer como en el segundo escenario, el empresario podrá elegir trasladar la totalidad de su negocio a zona franca, quedando exonerado de todo tributo creado o a crearse (a excepción de las Contribuciones a la Seguridad Social) a partir del momento en que logre obtener la calidad de usuario de zona franca.

En el tercer escenario, sin embargo, el empresario necesitará escindir su negocio (es decir, separarlo en dos o más empresas), pudiendo dejar instalado en plaza la parte del negocio que no podrá prestarse desde zona franca a territorio no franco, y trasladando el resto del negocio a zona franca.

Efectos de escindir el negocio: La escisión de un negocio requiere un trámite que puede tener su complejidad, costos de trámite y honorarios de asesores, así como importantes demoras, pero sobre todo puede tener relevantes costos fiscales (la escisión es una transacción gravada por IVA, IRAE, ITP si se transfirieran bienes inmuebles, entre otros que pudieran corresponder por transferirse ciertos bienes específicos).

Sin embargo, la Ley de Inversiones uruguaya (Ley 16.906) facultó al Poder ejecutivo a exonerar de IVA, e IRAE e ITP a las fusiones, escisiones y transformaciones que permitan a la empresa solicitante expandirse o fortalecerse. Cabe aclarar que esto lleva un proceso administrativo engorroso, lento y costoso que puede resultar no siendo favorable para la empresa, pero que es una opción que podría valer la pena evaluar.

Efectos de trasladarse a zona franca: Si se quisiera trasladar el negocio que está instalado en plaza a zona franca, se debería evaluar si no se está ante una venta de establecimiento comercial, la cual se encuentra gravada por impuestos (IVA, IRAE, ITP si se transfirieran bienes inmuebles, entre otros).

Deber para los empresarios: Sin duda todo empresario que tenga actividades con las características mencionadas, debería evaluar si desde el punto de vista fiscal y financiero puede resultar conveniente trasladar toda o parte de su negocio a zona franca.


Publicado en el diario El Observador, 22 de febrero de 2019.