La coyuntura global no juega a favor. El proteccionismo creciente en Estados Unidos, la ralentización europea y las tensiones geopolíticas derivadas de conflictos como el de Ucrania y la política arancelaria de Estados Unidos condicionan el comercio y la inversión extranjera. A ello se suma la volatilidad energética y la presión inflacionaria, factores que impactan directamente en los costes de vida y en la competitividad empresarial. Canarias, por su posición estratégica, no es ajena a estos movimientos: la dependencia del turismo internacional y de las importaciones convierte a las islas en un territorio especialmente sensible a las oscilaciones globales.
Los puertos canarios son un activo estratégico para la economía regional, pero afrontan retos que condicionarán el desarrollo en 2026. Las normativas europeas como FuelEU Maritime y el sistema ETS encarecen los costes operativos, mientras que puertos extracomunitarios como Tánger o Dakar no aplican estas tasas, lo que amenaza con desviar tráficos y reducir la conectividad. A ello se suman problemas operativos en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, con demoras estructurales en la descarga de graneles y largas esperas en la salida de contenedores, que afectan a la cadena de suministro y a la reputación logística. La congestión por el desvío de rutas desde el Mar Rojo ha tensionado la capacidad operativa y evidencia la falta de inversión en infraestructuras. Aunque se han anunciado más de 600 millones de euros hasta 2029 para modernización, electrificación y digitalización, la ejecución es lenta. Si no se acelera la transición hacia puertos inteligentes y sostenibles, Canarias corre el riesgo de perder competitividad en el Atlántico, impactando en sectores clave como el comercio, la industria auxiliar y el turismo de cruceros.
La subida del 6,5% en las tasas aeroportuarias anunciada por AENA para marzo de 2026 supone la mayor en una década y afecta directamente a Canarias, donde la conectividad aérea es vital. Este incremento encarecerá los billetes y puede reducir la llegada de turistas, restando competitividad frente a otros destinos internacionales. Aerolíneas como Ryanair ya han anunciado la supresión de 400.000 plazas y el cierre de su base en Tenerife Norte, lo que evidencia el impacto real. El Gobierno de Canarias y el sector turístico reclaman compensaciones específicas por la condición ultraperiférica y la aplicación del REF, pero AENA mantiene la subida sin excepciones. Empresarios denuncian que se paga más por unas infraestructuras que requieren mejoras urgentes, mientras la falta de participación regional en la gestión aeroportuaria agrava la tensión. Si no se adoptan medidas correctoras, esta subida puede convertirse en un freno para el turismo y la economía insular.
El Gobierno de Canarias ha aprobado para 2026 un presupuesto récord de 12.491 millones de euros, un 7% más que el año anterior. Más del 65% se destina a sanidad, educación, servicios sociales y vivienda, reflejando una apuesta clara por las personas y la cohesión territorial. Sin embargo, la falta de flexibilidad fiscal y la ausencia de un marco estatal definido limitan la capacidad para impulsar políticas más ambiciosas. Este esfuerzo presupuestario es positivo, pero no suficiente para revertir problemas estructurales como la alta tasa de paro (12,8%), los bajos salarios y el riesgo de pobreza que afecta a más del 30% de la población. La desigualdad sigue siendo uno de los grandes desafíos del Archipiélago, y exige medidas más allá del gasto social: políticas activas de empleo, formación y apoyo a sectores emergentes.
El turismo continúa siendo el motor económico, con cifras récord de visitantes, pero también con señales de saturación y tensiones sociales. La dependencia de este sector plantea riesgos evidentes: cualquier shock externo puede comprometer el crecimiento. Por ello, la diversificación económica no es solo una recomendación, sino una necesidad urgente. En este sentido, se observan avances en industrias como la producción audiovisual, los videojuegos y la economía digital, que han comenzado a atraer inversión y talento. El Cabildo de Tenerife, por ejemplo, movilizará 140 millones de euros en 2026 para impulsar la I+D+i, con proyectos en supercomputación, inteligencia artificial, biotecnología y energías renovables.
Más allá de la economía, Canarias enfrenta desafíos sociales y medioambientales que marcarán la agenda del próximo año. El acceso a la vivienda sigue siendo crítico: los precios de compra y alquiler se han disparado, impulsados por la presión turística y la falta de oferta residencial. El presupuesto autonómico contempla un aumento del 15% en la partida para vivienda, pero será necesario complementar esta medida con incentivos fiscales y colaboración público-privada para ampliar el parque habitacional. En paralelo, la transición energética avanza, pero a un ritmo insuficiente. La desconexión del sistema eléctrico peninsular y la dependencia de combustibles fósiles encarecen la factura y dificultan la sostenibilidad. La aceleración de proyectos eólicos y fotovoltaicos, junto con la movilidad eléctrica, debe ser una prioridad para cumplir los objetivos climáticos y reducir costes para los hogares y empresas.
Ante este panorama, ¿qué podemos hacer para convertir los retos en oportunidades? Es fundamental impulsar la diversificación económica mediante incentivos a la innovación, la digitalización y la internacionalización de empresas locales. También resulta clave reforzar la formación y el empleo juvenil, adaptando la educación y la FP a las demandas del mercado. La transición energética debe acelerarse, simplificando trámites y fomentando la inversión privada en renovables. Asimismo, garantizar el acceso a la vivienda exige utilizar instrumentos como la RIC, recientemente ampliada para financiar proyectos residenciales destinados al alquiler habitual, lo que permite canalizar recursos privados hacia proyectos que incrementen la oferta de vivienda asequible, en un contexto de fuerte tensión del mercado inmobiliario. Finalmente, aprovechar los fondos europeos para proyectos transformadores será decisivo para evitar la baja ejecución que ha lastrado ejercicios anteriores.
Publicado en Canarias 7