Este descenso se explica por factores como la volatilidad macroeconómica, las tensiones geopolíticas y la persistencia de divergencias en valoraciones entre compradores y vendedores. Aun así, el mercado español ha mantenido su atractivo en sectores estratégicos como Salud, Tecnología, Educación y el creciente sector de Defensa, que han liderado la actividad.
Principales tendencias en 2025
A lo largo de los últimos meses podemos identificar una serie de tendencias que han marcado el ritmo y las características de las operaciones de M&A en España y que podemos resumir de la siguiente manera.
- Concentración en grandes operaciones
Aunque el número de transacciones se redujo, sigue habiendo un importante número de megadeals (por encima de €1bn), reflejando la presión del capital privado por invertir y la búsqueda de sinergias en sectores maduros. Operaciones como la venta de Tedam al grupo Multiply (€1,5bn), la compra de Adevinta por parte de EQT (€2bn), la venta de Vitalia Group a Stepstone (€1,5bn) o la venta de Donte al fondo OTTP (€1bn) son un reflejo de estas operaciones de gran tamaño, que siguen estando por debajo de los niveles de 2021. - Recuperación del Mercado pequeño y mediano. El mid y low-mid market muestran una actividad más estable frente a las grandes operaciones, gracias a estrategias de consolidación y especialización sectorial. Tras un par de años de retroceso, en los nueve primeros meses de 2025 ha recuperado un 10% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando 25.264 millones de euros (38% del valor total).
- Private Equity como motor
El dry powder acumulado por fondos internacionales ha impulsado procesos competitivos, especialmente en mid-market y operaciones cross-border. Los family offices también han ganado protagonismo, buscando mayor control y flexibilidad.
No obstante, la ralentización del ritmo de las desinversiones por parte de los fondos está provocando un “atasco” en sus carteras de inversiones, que repercute directamente en la actividad transaccional
- Digitalización
La integración de tecnología se ha consolidado como factor clave en la valoración de activos y en la estrategia de crecimiento de las compañías.
Perspectivas para 2026: ¿Qué esperar?
El ritmo de actividad registrado en los primeros meses del segundo semestre (septiembre y octubre) apuntan a una recuperación del mercado español, tras la caída en los primeros trimestres de 2025. Este repunte estará impulsado por:
- Mejora en las condiciones de financiación
Se espera una relajación de los tipos del BCE, lo que facilitará el acceso al crédito y dinamizará las operaciones. - Pipeline elevado
Muchas transacciones pospuestas en 2025 podrían cerrarse en 2026, especialmente en sectores como Tecnología, Salud y Consumo, que concentran el interés inversor y las necesidades estratégicas de crecimiento. - Operaciones transformadoras
Las adquisiciones orientadas a incorporar capacidades digitales, Inteligencia Artificial y soluciones sostenibles serán prioritarias. La digitalización y la resiliencia en la cadena de suministro se perfilan como motores clave. - Cross-border y consolidación sectorial
La internacionalización seguirá siendo una palanca estratégica para empresas españolas, en un contexto de globalización y búsqueda de sinergias. - Defensa e Inteligencia Artificial como sectores estrella
Defensa se posiciona como el sector con mayor expectativa de inversión, superando a deep tech e Inteligencia Artificial, reflejando el impacto de las tensiones geopolíticas.
Riesgos y desafíos
A pesar del optimismo moderado, persisten riesgos que podrían frenar la recuperación. Entre estos riesgos podríamos destacar la Volatilidad macroeconómica y las tensiones geopolíticas, que afectan a la confianza inversora, aunque la experiencia nos ha enseñado a capear mejor estos entornos volátiles. También es preciso observar las fluctuaciones cambiarias y los posibles ajustes regulatorios en Europa, así como la brecha en valoraciones, especialmente en el mid-market, que sigue siendo un obstáculo para cerrar operaciones.
Conclusión
El mercado de M&A en España encara 2026 con expectativas positivas, aunque condicionadas por factores externos. La combinación de liquidez disponible, la mejora en financiación y la necesidad de transformación digital auguran un año más dinámico que 2025. Las empresas que sepan anticipar tendencias —digitalización e internacionalización— estarán mejor posicionadas para aprovechar las oportunidades en un entorno competitivo y cambiante.