La Encuesta de Consumidores de Energía EY 2026 analiza esta evolución en su sexta edición, a partir de la opinión de 17.200 consumidores en 20 países, entre ellos España, donde se ha contado con una muestra local de 798 consumidores. El informe aborda cómo las nuevas soluciones energéticas, las tecnologías digitales y el aumento de los precios están influyendo en las expectativas, decisiones y comportamientos de los consumidores.
Una experiencia energética que va más allá del precio
Durante años, la relación entre consumidores y proveedores energéticos se ha construido sobre elementos muy concretos, el precio, la continuidad del suministro y la atención recibida cuando surge un problema. Esos factores siguen siendo fundamentales, pero ya no bastan para explicar lo que el consumidor espera de su experiencia energética.
Esta edición del informe utiliza el concepto energy wellbeing para referirse precisamente a esa mirada más amplia. No se trata solo de satisfacción con el servicio, sino de cómo la energía influye en las decisiones, la percepción de control, la confianza, el precio, la comodidad y el día a día de los consumidores.
Los resultados a nivel global reflejan esta tensión. El 87% de los consumidores afirma gastar más que nunca en energía y el 58% ha modificado su gasto discrecional para poder asumir el aumento de sus facturas. Sin embargo, esta presión no ha reducido el interés por actuar, ya que el 77% muestra más interés que hace 12 meses por soluciones que le ayuden a reducir sus costes energéticos.
España: presión sobre los costes y apertura a nuevas soluciones
En España, el 78% de los consumidores afirma que ya está haciendo todo lo posible para gestionar y reducir sus costes energéticos, mientras que solo el 24% considera que su proveedor energético le está ayudando actualmente a gestionar esos costes. Esta distancia entre esfuerzo percibido y apoyo recibido resume uno de los principales retos del mercado: el consumidor quiere actuar, pero necesita herramientas, información y acompañamiento que le permitan hacerlo con mayor claridad.
El informe también muestra una evolución hacia una relación más digital y automatizada con la energía. El 64% de los consumidores españoles prefiere utilizar canales digitales para interactuar con su proveedor siempre que puede y el 70% ya utiliza IA para tareas relacionadas con la energía.
Además, la preocupación por los cortes de suministro es elevada: el 84% está más preocupado por la posibilidad de futuros cortes y el 73% afirma que sus expectativas de apoyo del proveedor durante estas situaciones han aumentado.
Confianza, simplicidad y control
La evolución de la experiencia energética no dependerá únicamente de incorporar más tecnología. Para que la digitalización y la IA generen valor, deben ayudar al consumidor a entender mejor su consumo, tomar decisiones con más información y ganar control sobre su relación con la energía. En este nuevo escenario, los proveedores energéticos tienen la oportunidad de responder con experiencias más sencillas, personalizadas y fiables. La clave estará en combinar tecnología, claridad y confianza para acompañar a un consumidor que está en tensión constante, pero también más activo y más dispuesto a adoptar nuevas soluciones si percibe un valor real en ellas.