3 minutos de lectura 9 febrero 2022

Formación Dual, también universitaria

Autores
Juan Pablo Riesgo

EY España, Socio responsable de EY Insights y Socio de People Advisory Services

Padre de 3. Asturiano de corazón nacido en Madrid. Pasión por el ciclismo y la música. Compromiso, rigor, empatía y trabajo en equipo.

Ignacio García

EY España, Director de EY Insights

Lector incansable. Intento aprender algo nuevo cada día. Creo firmemente en el poder de las historias para hacer que el mundo funcione mejor.

3 minutos de lectura 9 febrero 2022

Claves de un modelo con potencial para impulsar la educación y el empleo

La educación dual se ha convertido en uno de los principales baluartes de la formación en Europa. La mayor parte de los países con sistemas educativos avanzados disponen de un modelo implantado desde hace tiempo y todo apunta a que se trata de una fórmula en plena expansión. En la actualidad, la formación dual representa un factor especialmente relevante de la modernización y del intercambio de competencias entre la empresa y el sistema educativo.

 

La dualidad ha ido incrementando su relevancia en el sistema educativo hasta llegar al mundo universitario donde, en los últimos años, se ha instalado con éxito. En España este proceso ha sido más lento y su incorporación al modelo no universitario no aparece hasta la aprobación de la LOMCE; mientras que en el ámbito universitario todavía están en desarrollo aspectos concretos de dicho modelo, aunque ya existen experiencias muy positivas en algunas comunidades autónomas, como por ejemplo es el caso de la Universidad Internacional de Andalucía.

No obstante, la educación dual no es una novedad en Europa. Países como Alemania, Austria y Suiza históricamente han empleado el sistema de aprendices como una parte importante de la capacitación de sus trabajadores con resultados muy positivos de integración laboral y formación educativa. Sin embargo, las diferencias entre los distintos sistemas educativos son sustanciales y tienden a ajustarse a las necesidades productivas de cada país.

A mitad del 2021, España presentaba la mayor tasa de desempleo juvenil de la Unión Europea. Un 36,9% de los jóvenes españoles entre los 16 y los 24 años no encuentra un trabajo, según los datos del Employment Outlook de la OCDE de julio de 2021. Este fenómeno se une a que somos el segundo país con la mayor tasa de abandono temprano de la educación y la formación en la UE en 2020, sólo por detrás de Malta, con un 16% de los jóvenes entre 18 y 24 años que no han finalizado Formación Profesional de Grado Medio o Bachillerato y que, además, no siguen estudiando. Sin embargo, esta misma organización considera que España se encamina hacia una situación en la que el 65% de los jóvenes accederá a estudios superiores, mientras que la media de la OCDE solo llega al 49%. Este incremento se debe, en gran parte, a la formación dual.

De hecho, es lo que ha venido ocurriendo en las últimas décadas, con una disminución de la proporción de los jóvenes que sólo alcanza la ESO, ya que accederán y finalizarán sus estudios de Formación Profesional media o Bachillerato. A su vez, parte de la población que actualmente tiene estos estudios medios accederá al nivel terciario y es ahí donde la modalidad dual en la Universidad puede tener un papel muy relevante. En este sentido, el análisis de la Formación Profesional Superior ya muestra que hay un 27,1% de sus graduados que comienza estudios superiores en los tres años siguientes. Cataluña (35,8%), Islas Baleares (32,8%), Andalucía (29,7%) y Madrid (29,3%), son las comunidades autónomas con más transición desde la Formación Profesional Superior a la Universidad (INE, 2020).

No obstante, la buena evolución general de la educación superior en España esconde una progresión diferente entre los dos componentes de este nivel de estudios. Mientras que la Formación Profesional de grado superior ha experimentado un aumento continuo tanto en su número de alumnos matriculados como de titulados, la tasa de acceso a los grados universitarios se ha estancado. Esto se debe a la mayor empleabilidad en la Formación Profesional y la paulatina pérdida del estigma que este tipo de educación soportaba en nuestro país. En 2020, la OCDE estimaba que, si continúan los actuales patrones, el 49% de los jóvenes adultos ingresarán en la educación superior por primera vez en su vida antes de cumplir los 25 años de (media en los países de la OCDE excluyendo a los estudiantes internacionales). En España, ese porcentaje será de hasta el 65%.

Cómo afrontar el desafío de la formación dual

Para abordar el reto de la formación dual en España podemos tener en cuenta varias propuestas. Una de las medidas está directamente vinculada a la mejora de la relación con la industria. El éxito que está teniendo la dualidad en España está vinculado a la superación que supone el desajuste tradicional entre la oferta en el sector educativo y la demanda de competencias de las empresas. También hay oportunidades vinculadas al aprendizaje a lo largo de la vida. Este ámbito es, sin duda, uno de los de mayor crecimiento futuro y donde la dualidad puede ofrecer más oportunidades. Hay que aprovechar el nuevo enfoque modular de la formación generando flexibilidad en el sistema universitario de capacitación para la actualización necesaria de las competencias de un elevado volumen de la población con estudios universitarios.

Existen distintos aspectos especialmente relevantes para el impulso de la formación dual universitaria, que es importante que se tengan muy en cuenta si quiere ocupar una posición de liderazgo en este entorno:

  • Acertar en la oferta de títulos duales porque no todo puede ser dual, ya que ni el sistema educativo ni el empresarial lo podría soportar.
  • Crear incentivos que animen a las empresas a participar en el sistema, permitiendo aumentar la oferta de plazas, su calidad y la diversidad de sectores.
  • Mejorar la formación del profesorado en la empresa y en la universidad. La capacitación de los docentes, tanto en la academia como en las compañías, debe ser real y efectiva.
  • Divulgar el sistema y sus resultados. Existe un profundo desconocimiento sobre la dualidad, especialmente en el sistema universitario.
  • Conseguir que se apruebe un contrato laboral en formación que facilite la contratación de los jóvenes. La remisión en el Estatuto de los Trabajadores a un desarrollo reglamentario deja abierta la puerta a esa mejora, pero un paso en falso en su establecimiento puede suponer un daño irreversible.
  • Planificar la actualización de competencias. En la dualidad, la formación a lo largo de la vida es necesaria para mantener e incrementar la productividad del trabajador dentro de la empresa frente a la entrada de nuevos empleados.

Los puntos aquí planteados no constituyen una lista exhaustiva de recomendaciones, sino las principales necesidades que no pueden ser obviadas si se quiere garantizar el éxito de la formación dual. No son condiciones suficientes, pero sí necesarias para garantizar que la aplicación del modelo dual sea una referencia de buenas prácticas y éxito de transferencia de conocimiento a la sociedad.

Si deseas más información acerca del informe, accede a este enlace.

 

Resumen

Actualmente, la formación dual es un factor importante en la modernización y el intercambio de competencias entre la empresa y el sistema educativo. La mayor parte de los países europeos que tienen sistemas educativos avanzados cuentan con un modelo dual de formación, una fórmula que está en pleno proceso de expansión. Descubre más gracias al informe "La formación dual en postgrado", elaborado por EY para la Universidad Internacional de Andalucía. 

Acerca de este artículo

Autores
Juan Pablo Riesgo

EY España, Socio responsable de EY Insights y Socio de People Advisory Services

Padre de 3. Asturiano de corazón nacido en Madrid. Pasión por el ciclismo y la música. Compromiso, rigor, empatía y trabajo en equipo.

Ignacio García

EY España, Director de EY Insights

Lector incansable. Intento aprender algo nuevo cada día. Creo firmemente en el poder de las historias para hacer que el mundo funcione mejor.