ey-barometro-global-accion

¿Cómo están integrando las compañías la Naturaleza en su negocio?

Temas relacionados

Primer Barómetro Global de Acción por la Naturaleza de EY (2025)

El Primer Barómetro Global de Acción por la Naturaleza de EY (2025) posiciona la naturaleza como un eje estratégico para el mundo empresarial. En un contexto internacional caracterizado por elevada incertidumbre, tensiones geoeconómicas y debilitamiento de la cooperación multilateral, los riesgos ambientales se consolidan como las principales amenazas de largo plazo. El Global Risks Report 2026 del World Economic Forum sitúa los eventos climáticos extremos, la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas entre los riesgos más severos a diez años, junto con la escasez de recursos naturales y la contaminación. Estos riesgos no actúan de forma aislada: están profundamente interconectados con la seguridad alimentaria, la salud pública y la estabilidad económica, reforzando su carácter sistémico.

El informe de EY parte de una premisa estructural: naturaleza y negocio son crecientemente interdependientes. Más del 50 % del PIB mundial depende moderada o altamente de la naturaleza y de los servicios ecosistémicos, por lo que su degradación constituye un riesgo material para la mayoría de las empresas. Esta materialidad se manifiesta de tres formas complementarias. En primer lugar, por la dependencia directa de recursos y servicios ecosistémicos -agua, suelos fértiles, polinización, materias primas- que sostienen operaciones, cadenas de suministro y activos. En segundo lugar, por los impactos empresariales sobre la naturaleza derivados de modelos productivos intensivos en recursos, como la deforestación, la sobreexplotación o la contaminación, que incrementan riesgos regulatorios, operativos y reputacionales. Y, en tercer lugar, por las disrupciones sistémicas que surgen cuando la degradación ambiental o los eventos extremos generan interrupciones en cadenas logísticas, escasez de bienes esenciales y mayor volatilidad de precios, afectando mercados y estabilidad financiera.

Primer Barómetro Global de Acción por la Naturaleza de EY (2025)

Descargar informe completo

Aunque la gestión del riesgo climático está más avanzada, la agenda de naturaleza avanza con rapidez. Empresas e inversores reconocen que no incorporar plenamente estos riesgos puede derivar en valoraciones incorrectas, asignación ineficiente de capital y pérdida de resiliencia. Integrar la naturaleza en la gestión corporativa del riesgo y en la planificación estratégica no solo mitiga impactos, sino que fortalece la sostenibilidad y la capacidad de generación de valor a largo plazo.

El entorno regulatorio respalda esta evolución. En 2025, la Fundación IFRS y el TNFD firmaron un memorando de entendimiento para integrar las recomendaciones del TNFD en el trabajo del ISSB, con el objetivo de facilitar divulgaciones financieras relacionadas con la naturaleza utilizables en los mercados de capitales. Posteriormente, el ISSB anunció que desarrollará nuevos requisitos de reporte sobre biodiversidad, ecosistemas y servicios ecosistémicos no cubiertos aún por IFRS S1 e IFRS S2, utilizando el enfoque LEAP (Localizar, Evaluar, Analizar y Preparar), con un Borrador de Exposición previsto antes de la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica en 2026. Las recomendaciones del TNFD ya muestran interoperabilidad con marcos como los ESRS de la CSRD —incluido el estándar E4 sobre biodiversidad y ecosistemas—, además de GRI, CDP y SBTN. Paralelamente, el Nature Measurement Protocol avanza como referencia global para medir la naturaleza, equivalente al GHG Protocol en el ámbito climático. La transparencia y la calidad de la información sobre naturaleza adquieren así una dimensión financiera estratégica.

En este contexto, el Barómetro de EY ofrece la primera evaluación global y sistemática sobre cómo las empresas integran la naturaleza en su estrategia, gobernanza, métricas y gestión de riesgos. El estudio analiza 435 compañías —15 españolas— que representan más de 50 billones de dólares en capitalización bursátil en Américas, EMEIA y Asia-Pacífico. La evaluación revisa informes corporativos anuales, divulgaciones de sostenibilidad e informes CDP, aplicando criterios alineados con los cuatro pilares del TNFD: Gobernanza, Estrategia, Gestión de riesgos e impactos, y Métricas y objetivos, y examinando las 14 recomendaciones bajo dos dimensiones: cobertura y alineación (calidad).

Los resultados evidencian una brecha significativa entre reconocimiento y acción. El 93 % de las empresas hace referencia a la naturaleza en sus informes públicos, lo que confirma su relevancia para los grupos de interés. Sin embargo, solo el 26 % está alineado con las recomendaciones del TNFD. Apenas el 13 %publica un informe o índice TNFD independiente y menos del 3 % ha establecido objetivos hacia una transición positiva para la naturaleza. 

El análisis sectorial muestra heterogeneidad. Alimentos y Bebidas/Agricultura presenta la mayor cobertura (98 %) y reconoce dependencias críticas de suelo, agua y biodiversidad, aunque solo alcanza un 28 % de alineación. Bienes de consumo/ Retail combina alta cobertura (97 %) con el mejor desempeño en calidad (33 %), pese a los desafíos de trazabilidad en cadenas complejas. Transformación de Recursos/Energía e Manufactura Industrial registra solo un 26 % de alineación; Extracción y Procesamiento de Minerales alcanza 32 %, impulsado por mayor presión regulatoria. Tecnología y Comunicaciones (21 %) y Servicios Financieros (23 %) muestran rezagos pese a sus dependencias significativas. Transporte (20 %), Infraestructura (27 %), Servicios/ Hospitality (19 %) y Salud (23 %). 

De forma transversal, Gobernanza es el pilar más desarrollado (31 %), reflejando avances en supervisión y estructuras formales. En contraste, Métricas y Objetivos (22 %) continúa siendo el más débil, evidenciando carencias en datos fiables, metodologías estandarizadas y metas verificables.

El mensaje final es claro: estructurar y sistematizar datos sobre naturaleza con metas verificables, integrar riesgos y oportunidades en la gestión empresarial y anticipar el impulso regulatorio será determinante. La transición exige acción coordinada entre empresas, sector financiero, reguladores y sociedad civil. Integrar la naturaleza en la estrategia empresarial ya no es opcional: es un imperativo competitivo, financiero y sistémico para fortalecer la resiliencia y asegurar la competitividad futura.



Resumen

El Primer Barómetro Global de Acción por la Naturaleza de EY (2025) confirma que la naturaleza es ya un eje estratégico empresarial: más del 50 % del PIB mundial depende moderada o altamente de los servicios ecosistémicos, y su degradación constituye un riesgo material sistémico. El estudio analiza 435 compañías (15 españolas), que representan más de 50 billones de dólares en capitalización bursátil, evaluando su alineación con el marco TNFD. Aunque el 93 % menciona la naturaleza en sus informes, solo el 26 % está alineado con las recomendaciones TNFD, apenas el 13 % publica un informe específico y menos del 3 % fija objetivos “nature positive”. Por sectores, Alimentación y Retail lideran en cobertura (98 % y 97 %), pero con alineaciones aún limitadas (28 % y 33 %). Gobernanza es el pilar más avanzado (31 %), mientras que Métricas y Objetivos (22 %) evidencia la principal brecha: existe reconocimiento del riesgo, pero falta integración estratégica con datos robustos y metas verificables.

Acerca de este artículo

Autores