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FiDA en el sector asegurador, ante una revolución del modelo de negocio 

Con FiDA, el valor de los datos deja de estar en su posesión y pasa a depender de la capacidad de analizarlos y convertirlos en ventaja competitiva

Un cambio de paradigma en la gestión de los datos

Desde hace años las compañías aseguradoras han intensificado sus esfuerzos en la gobernanza y análisis de datos para mejorar el servicio a los asegurados, y en consecuencia, incrementar su cartera, así como para optimizar el ratio combinado.

Con la inminente llegada de FiDA, el Reglamento de Acceso a los Datos Financieros, los datos adquirirán una importancia aún mayor. Esta regulación cambiará de forma profunda el escenario en el que las compañías gestionan la información de sus asegurados. FiDA obligará a aseguradoras y mediadores a compartir datos de sus clientes con terceras entidades siempre previo consentimiento explícito del cliente.

Aunque el borrador excluye datos relacionados con seguros de salud y enfermedad, el reto será magno considerando que abarca en su perímetro el resto de ramos, así como productos de inversión basados en seguros.

FiDA marcará un hito en el sector, obligando a las compañías a crear la infraestructura necesaria para compartir datos en tiempo real y de manera continua.

El sector bancario ya aprendió de la experiencia de PSD2 que, aunque con un objetivo menos ambicioso, ya obligó a las entidades a establecer las APIs para compartir datos de sus clientes.

Una revolución de las dinámicas competitivas

FiDA llega en un momento mucho más complejo en términos de dinámicas competitivas que PSD2 si consideramos los riesgos a los que el sector se puede enfrentar. Desde que se regulase PSD2, los entrantes tecnológicos han desarrollado muchas más capacidades de análisis y explotación de datos, que ahora tendrán un mayor impulso por el uso de la Inteligencia Artificial.

Además, la experiencia adquirida con PSD2 ha permitido al regulador identificar las fricciones que la entrega de claves de acceso generaba, lo que podría sugerir que FiDA se regulará buscando modelos de baja fricción.

Adicionalmente, FiDA aparece en un entorno de ecosistemas digitales donde, una vez el dueño del ecosistema captura al cliente, es extremadamente difícil para otros jugadores hacerlo, lo que sugiere que las aseguradoras se podrían enfrentar a una asimetría competitiva frente a las BigTech y InsurTech, que podrían convertirse en agregadores en este nuevo escenario. La capacidad de las Tech de analizar nuevos datos que tendrán disponibles en un “entorno FiDA” y su conocimiento de los clientes, les podría permitir capturar los segmentos más rentables con productos más personalizados e innovadores.

Pensar en que una o varias Tech se convirtiesen en los agregadores de referencia relegaría a las aseguradoras a un rol secundario en la cadena de valor. Aunque el sector asegurador ha prosperado históricamente bajo un modelo mediado altamente exitoso, el nuevo ecosistema podría dar lugar a dinámicas desconocidas que amenacen la posición competitiva de las compañías.

Con la implantación de FiDA, por lo tanto, el valor de los datos dejará de estar definitivamente en su tenencia (aspecto clave bajo el que se entiende gran parte de la historia del sector) y pasará a estar en la capacidad de analizarlos y maximizarlos.

Las aseguradoras que adopten una postura proactiva podrán aprovechar este nuevo entorno para desarrollar servicios más adaptados a las necesidades específicas de sus clientes actuales y potenciales.

FiDA exigirá a las compañías aseguradoras, por lo tanto, reconsiderar su propuesta de valor y mejorar significativamente la experiencia del cliente para mantener su relevancia.

La adecuada gestión de las oportunidades que trae el escenario de Open Finance podría asimismo traducirse en menores costes operativos y una mayor rapidez en la prestación de servicios, beneficiando tanto a las compañías como a sus asegurados. FiDA también podría mejorar significativamente la detección y prevención del fraude al facilitar el intercambio de información entre operadores del sector.

La oportunidad de expandir el acceso a datos

Algo que todo el sector financiero reclama es que la Unión Europea avance realmente hacia un modelo de Open Data Economy en el que se facilite el intercambio de datos de todas las industrias. Esto permitiría al sector desarrollar casos de uso de altísimo valor para sus clientes y reduciría la asimetría regulatoria con otras industrias.

La Digital Markets Act (DMA) que establece obligaciones específicas para los gatekeepers (Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft y ByteDance) podría permitir a las aseguradoras acceder a datos estratégicos. Según el Artículo 6.10 DMA, los gatekeepers deben proporcionar a los usuarios empresariales acceso gratuito, continuo y en tiempo real a datos agregados y no agregados generados en el contexto de sus servicios; esto incluye datos personales vinculados directamente a la actividad de los usuarios en sus plataformas. No obstante, aunque la DMA permite el acceso a datos, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y FiDA requieren del consentimiento explícito para el tratamiento de datos personales y para hacer posible ese intercambio, a fecha de hoy, aunque la DMA exige que los gatekeepers provean APIs funcionales (Artículo 6.7), no se han especificado aún estándares técnicos para hacer posible este intercambio.

La DMA ofrece por tanto un marco viable para que las aseguradoras accedan a datos de gatekeepers, pero su efectividad depende de superar desafíos técnicos, regulatorios y competitivos.

Las aseguradoras deben combinar herramientas DMA con estrategias de cumplimiento riguroso e innovación tecnológica. Esto no sólo mitigará riesgos de asimetría frente a las BigTech, sino que también posibilitará productos más personalizados y eficientes, reforzando su posición en un mercado digitalizado.

¿Cómo debe gestionarse la implantación de esta normativa?

La implementación de FiDA plantea la pregunta sobre quién debe asumir la responsabilidad. Aunque es altamente complejo contestar a esta pregunta entendiendo que la organización de las compañías responde a su realidad, su historia y su idiosincrasia, lo cierto es que, en nuestros clientes de Europa del Norte, los más avanzados por ahora en materia de FiDA, hemos observado que esta normativa está en la agenda del CEO. No obstante, es crucial crear equipos multidisciplinares que incluyan estrategia, negocio, tecnología, datos y actuarios para la reflexión estratégica en el entorno de Open Finance y la implementación de FiDA.

La reflexión estratégica debe ser el primer paso y no debe incluir sólo una “visión FiDA” si no que debe analizar otras opciones, como la Digital Markets Act, como potencial flujo de datos que permite paliar esa potencial asimetría competitiva respecto a los gatekeepers.

Analizar el posicionamiento en el nuevo entorno de Open Finance permitirá a las compañías asegurar que se maximiza el potencial de negocio del nuevo ecosistema y se minimizan los riesgos.

Compañías aseguradoras y mediadores en el norte de Europa lo están haciendo ya y esto permitirá a aquellos que estén preparados mejorar su posicionamiento no sólo en su país de origen, sino también en otras geografías europeas.

Es crucial que las compañías aseguradoras y mediadores adopten un enfoque proactivo y estratégico para aprovechar las oportunidades del Open Finance

Publicado en Future INESE

Resumen

FiDA representa un cambio profundo en la gestión de datos del sector asegurador, exigiendo compartir información con terceros bajo consentimiento del cliente. Esta normativa redefine la competencia frente a BigTech e InsurTech, y obliga a las aseguradoras a adoptar un enfoque estratégico y tecnológico proactivo. El valor ya no estará en tener los datos, sino en analizarlos y usarlos eficazmente.

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