Nota de Prensa
18 feb 2026 

La geopolítica se convierte en uno de los principales factores de riesgo para la toma de decisiones empresariales

Geoestrategic Outlook 2026

Contacto de prensa

  • El mayor intervencionismo de los Estados y la fragmentación del comercio obligan a revisar inversiones, cadenas de suministro y uso del capital.
  • Las decisiones ya no se toman solo por coste o eficiencia, sino por riesgo político, regulatorio y de soberanía.

El contexto geopolítico ha dejado de ser un elemento de fondo para convertirse en un condicionante directo de las decisiones empresariales. En un entorno marcado por un mayor intervencionismo de los Estados, la competencia por recursos críticos y reglas comerciales cada vez más fragmentadas, muchas decisiones que antes eran puramente económicas hoy dependen de factores políticos y regulatorios.

Así lo señala el Geostrategic Outlook 2026 de EY-Parthenon, que advierte de que invertir, producir o crecer en determinados mercados exige hoy incorporar variables que antes no condicionaban estas decisiones, como los aranceles comerciales o las limitaciones regulatorias y tecnológicas ligadas a la inteligencia artificial.

El informe constata que el modelo basado exclusivamente en eficiencia, coste y acceso a mercados está perdiendo vigencia y que decisiones que antes se tomaban con criterios puramente económicos hoy requieren incorporar factores políticos, regulatorios y de soberanía desde el inicio. En su lugar, las empresas priorizan cada vez más la continuidad operativa, la estabilidad regulatoria y la reducción de dependencias críticas, aunque ello implique asumir mayores costes o renunciar a determinadas oportunidades de crecimiento

La geografía condiciona cada vez más las decisiones empresariales

El impacto de este cambio varía según la geografía y obliga a las empresas a afrontar retos muy diferentes:

  • América del Norte presenta un entorno de alta volatilidad normativa. En Estados Unidos, el uso intensivo de aranceles, incentivos fiscales y política industrial está alterando decisiones de localización y suministro. Las compañías con exposición al mercado estadounidense afrontan cambios rápidos de reglas y una creciente presión para producir localmente, incluso cuando ello encarece la operación.
  • Europa combina una fuerte carga regulatoria con la ambición de reforzar su autonomía industrial y tecnológica. Las empresas que operan en la UE deben adaptarse a requisitos crecientes en materia de sostenibilidad, control de inversiones y soberanía tecnológica, en un contexto de limitaciones fiscales y menor margen de maniobra pública.
  • Asia-Pacífico está dominada por consideraciones de seguridad económica. Los controles de exportación, la rivalidad tecnológica y las tensiones entre grandes potencias están obligando a revisar dependencias críticas, especialmente en sectores como semiconductores, tecnología avanzada y manufactura.
  • Oriente Medio sigue siendo un foco de riesgo geopolítico, pero también concentra grandes programas de inversión pública. Las empresas deben equilibrar el atractivo de estos proyectos con la volatilidad regional y los riesgos de seguridad.
  • • A su vez, América Latina y África ganan peso como proveedores de minerales críticos y otros recursos clave, lo que incrementa el interés inversor, pero también exige una evaluación cuidadosa de los riesgos políticos, regulatorios e institucionales.

De los riesgos a las decisiones

Lejos de ser un ejercicio teórico, el informe muestra que muchas compañías ya están cambiando su forma de operar y decidir para adaptarse a este entorno:

  • Asumir más coste para reducir exposición al riesgo. La diversificación de proveedores, la regionalización de operaciones o la duplicación de capacidades críticas se imponen frente a la optimización extrema de costes.
  • Cambiar la forma de decidir. Cuestiones políticas, regulatorias y de cumplimiento entran en la toma de decisiones desde el inicio, con un mayor peso de áreas como legal, fiscal, riesgos, cumplimiento o tecnología.
  • Revisar mapas de inversión. La rentabilidad ya no es el único criterio. La estabilidad regulatoria, el alineamiento político y el riesgo soberano influyen cada vez más en dónde se invierte y de qué mercados se sale.
  • Reducir dependencias tecnológicas. La localización de datos, el uso de modelos de nube híbrida o multinube y el refuerzo de la ciberseguridad se consolidan como decisiones de negocio, no solo técnicas.

“La geopolítica es uno de los factores críticos a la hora de estudiar la viabilidad de muchas decisiones empresariales”, señala David Samu, socio responsable de la práctica de Estrategia y Operaciones de EY-Parthenon. “Ignorar estos factores puede traducirse en inversiones bloqueadas, disrupciones operativas o pérdida de competitividad, mientras que incorporarlos desde el inicio permite tomar decisiones más sólidas y rebajar la incertidumbre”.

El Geostrategic Outlook 2026 concluye que este no es un ajuste puntual, sino un cambio de fondo. En un mundo más fragmentado y politizado, las empresas que integren estos riesgos en su toma de decisiones estarán mejor preparadas para anticipar problemas, proteger sus operaciones y mantener su posición en el mercado.

De izquierda a derecha: Juan Pablo Riesgo, socio responsable de EY Insights y socio de People Advisory Services; Cristina Herrero, presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF); Fátima Báñez, presidenta de la Fundación CEOE; Silvia Bauza, socia responsable de Mercados y Desarrollo Corporativo del área Legal, y responsable del Área Laboral en EY Abogados