En el ejercicio fiscal cerrado el 30 de junio de 2025, EY Abogados alcanzó en España una facturación de 233,1 millones de euros, un 9% más respecto al año anterior. El despacho creció en todas sus magnitudes, incluyendo su plantilla, que ascendió un 6% hasta las 1.282 personas, de las cuales 1.181 son abogados o fee earners. Respecto al número de socios, la cifra alcanza los 107, siendo 38 de ellos, mujeres. Dentro de éstos, 61 son socios de cuota y 46 socios profesionales.
A finales de octubre, Adolfo Zunzunegui asumió la dirección de EY Abogados y, desde entonces, la firma ha trabajado en sentar las bases de una nueva etapa orientada a liderar, no solo adaptarse, a la profunda transformación que vive el sector legal: impacto de la tecnología, nuevas expectativas de talento, cambios en el entorno geopolítico y regulatorio, transformación de los clientes y entrada de nuevos actores.
En palabras de Adolfo Zunzunegui, socio director de EY Abogados, “nuestro compromiso es claro: liderar el cambio. Vamos a combinar crecimiento sostenido con innovación aplicada, excelencia técnica y una cultura de colaboración real con el resto de servicios de EY para generar más valor y mejor experiencia para nuestros clientes. Para ello nos hemos puesto como objetivo alcanzar los 350 millones de euros de facturación y reforzar el equipo hasta 1.400 profesionales y 150 socios.”
Gobierno y ejes transversales
La nueva Comisión Ejecutiva de EY Abogados, compuesta por nueve socios (Adolfo Zunzunegui, Alberto García Valera, Javier Montes, Silvia Bauzá, Araceli Sáenz de Navarrete, Javier Seijo, Simeón García Nieto, Cástor Gárate, Marcos Pérez y Francisco Soler) operará a través de siete ejes transversales para asegurar foco, rigor y ejecución:
1.Desarrollo corporativo. La hoja de ruta de crecimiento contempla operaciones selectivas de incorporación de equipos y socios en todas sus oficinas, priorizando el encaje cultural y la excelencia técnica.
2.Tecnología. EY Abogados aspira a ir más allá de las herramientas actuales del mercado (Legora y Harvey), sobre la base de dos proyectos propios: Minerva, IA de uso interno, y Hermés, una solución para clientes. El objetivo es utilizar la tecnología para amplificar las capacidades del profesional en lugar de reemplazarlas y para elevar el valor añadido de la práctica jurídica, reforzar la calidad, la eficiencia y la seguridad. El juicio experto, el criterio, la creatividad y la relación de confianza se mantendrá en nuestros profesionales.
3.Talento. En línea con la iniciativa de EY a nivel global, se está revisando todo el ciclo de talento (atracción, formación, evaluación y carrera) para alinear expectativas, potenciar el liderazgo y consolidar una propuesta diferencial para juniors, asociados y socios.
4.Gestión financiera. La firma reforzará su orientación a la rentabilidad como pilar de sostenibilidad y calidad.
5.Posicionamiento. EY Abogados redoblará el esfuerzo para explicar mejor su modelo de alta especialización jurídica y su propuesta de valor. La firma reivindica su abogacía de máximo nivel en áreas como transacciones, laboral, fiscal, mercado de capitales, privacidad o real estate. Esta integración con otras líneas de EY aporta soluciones más completas.
6.Clientes y oferta. La combinación de la propuesta de servicios legales con otras capacidades de EY permite a la firma ofrecer propuestas robustas y transversales bajo una misma marca, con sinergias tecnológicas y sectoriales.
7.Integración y colaboración. EY Abogados operará bajo el concepto de firma única, tanto entre oficinas como entre departamentos, para maximizar la colaboración, la calidad y la experiencia del cliente.