Galicia y sus ganaderos de leche se consolidan como la comunidad de mayor peso del sector lácteo español, al concentrar ya el 41 % de la producción nacional y el 56 % de las explotaciones del país. Así se desprende de un análisis elaborado por EY, que sitúa a la comunidad como la única de la cornisa cantábrica que ha ganado peso relativo en todos los indicadores durante la última década.
En un contexto de bajada de precios a nivel mundial, el mercado lácteo español se ha comportado de forma más favorable que el comunitario hasta la última revisión de los contratos lácteos, en marzo de 2026. A la espera de la recuperación del mercado mundial y europeo, del que España no está aislada, el sector ha vivido un periodo especialmente favorable estos últimos años, que ha permitido acelerar su profesionalización y tecnificación.
Frente a la volatilidad de los mercados internacionales, el futuro del sector pasa por reforzar su competitividad tanto en la producción como en la transformación industrial, por aunar intereses, avanzar en la integración, así como por ofrecer a los jóvenes ganaderos un modelo de negocio altamente tecnológico y debidamente dimensionado. Estas son las principales conclusiones del análisis de la Firma, liderado por Isabel García Tejerina, senior advisor de EY y exministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.
Isabel García Tejerina explica que “para consolidarse, el sector deberá seguir evolucionando. Es difícil escapar a ciclos de bajadas de precio, ya que España es permeable al mercado europeo; el reto es descrestarlos y alargar los ciclos positivos. Para mejorar la rentabilidad y afrontar mejor cualquier coyuntura, será necesario seguir avanzando en eficiencia mediante el tamaño y las economías de escala, mecanizarse e implantar robots e IA, mejorar la alimentación y gestionar mejor los costes, integrando servicios alimentarios y sanitarios, entre otros aspectos, para tener una visión más empresarial con el objetivo de adoptar las mejores decisiones”.
Por su parte, Pelayo Novoa Miñambres, socio director de EY Galicia, destaca: “La evolución del sector lácteo gallego no es fruto de coyunturas favorables, sino de una transformación progresiva y profunda. Su éxito a largo plazo pasa por un claro entendimiento entre productores e industria, conscientes de que ambos comparten la misma causa: fortalecer un sector más competitivo, sostenible y preparado para un entorno cada vez más exigente”.
Liderazgo gallego
Galicia no sólo es la principal región productora, sino que es la única de la cornisa cantábrica que ha logrado crecer y ganar peso relativo en el mapa nacional en la última década en:
- Producción y censo: Galicia produce 3.072 millones de toneladas y concentra el 41% del censo de vacas de ordeño. Su peso en novillas es aún mayor, alcanzando el 45% del total nacional.
- Resiliencia de las explotaciones: El número de explotaciones a nivel nacional continúa en descenso, sin que se hayan producido grandes deslocalizaciones del tejido productivo. Sin embargo, mientras el resto de las comunidades autónomas de la cornisa cantábrica pierde peso, Galicia incrementa progresivamente su participación, con un aumento acumulado hasta la actualidad de dos puntos porcentuales respecto al 54% registrado en 2015.
- Crecimiento diferencial: Desde el fin de las cuotas lácteas (2015), la producción gallega aumentó un 18%, frente al 10% del crecimiento medio español.
Los datos avalan una evolución favorable. No obstante, sigue pendiente avanzar en una transformación industrial que permita aportar mayor valor añadido a la leche gallega, así como en la creación de estructuras organizativas e integración que contribuyan a defender un mejor precio de su leche.
Más sector productor y menos centros de transformación comparativamente a otras regiones, o la ausencia de una gran cooperativa que aúne producción, valor, mercado y estrategia empresarial; ayudan a explicar en alguna medida precios por debajo de la media nacional (50,97 céntimos en febrero, frente a los 52,23 céntimos de media en España).
Futuro y sostenibilidad
En el escenario actual, varias métricas confirman que Galicia sigue impulsando el sector:
- Crecimiento de la producción en el inicio del año: En el primer bimestre de 2026, la producción en Galicia creció un 4%, liderando el repunte nacional, seguida de Cataluña y Castilla y León.
- Competitividad: El futuro del sector gallego requiere seguir avanzando en este ámbito. Esto no sólo implica profundizar en la tecnificación y en la eficiencia de las explotaciones, sino también considerar y potenciar todas las posibles fuentes de ingresos: la captura de valor en los productos transformados, el alto valor de la carne de vacuno de desvieje, la genética, los subproductos, etc.
- Modernización: El dinamismo de la región se refleja en la apuesta por el redimensionamiento de las explotaciones, la robotización y el ordeño automático, la digitalización -incluida la IA- y la mejora de los aspectos medioambientales. Factores que contribuyen a una mejor calidad de vida para los jóvenes ganaderos gallegos y a que puedan ver el sector como una opción de futuro.
El análisis refleja una evolución positiva del sector lácteo en la última década, caracterizada por un avance sostenido en productividad, dimensión y tecnificación de las explotaciones.
Una vez superada la actual coyuntura de mercado a la baja, y a la expectativa de las consecuencias de la guerra de Irán, la continuidad de esta tendencia dependerá de varios factores estructurales, entre ellos la eficiencia productiva, el desarrollo tecnológico y que se favorezcan las condiciones para la continuidad de las explotaciones. Todo ello enmarcado en un contexto en el que se prevé un crecimiento de la demanda de productos lácteos tanto a nivel europeo como mundial.
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