La economía española seguirá creciendo en el segundo trimestre de 2026, aunque lo hará a un ritmo algo más lento. El último informe Macro Insights de EY y EsadeEcPol utiliza el modelo de predicción RealTimeTracker para situar el crecimiento esperado del PIB en el 0,5% trimestral, lo que, de confirmarse a cierre de trimestre, supondría una desaceleración respecto al dinamismo observado en años anteriores y a principios de este año.
En este escenario, las previsiones para el conjunto de 2026 sitúan el crecimiento del PIB en una horquilla del 2,1% al 2,3%, ligeramente inferior a estimaciones anteriores del mismo modelo, pero alineada con las realizadas por el Gobierno (2,2%) y el Banco de España (2,3%).
Esta evolución reflejaría que la economía está entrando en una fase de transición hacia ritmos de crecimiento más sostenidos tras el fuerte impulso de los últimos años. Pese a la desaceleración, la actividad económica continúa mostrando resiliencia, con una trayectoria que, desde la pandemia, se mantiene con una tendencia positiva de crecimiento.
El comportamiento reciente de la economía refleja una base relativamente sólida. Diversos indicadores de consumo, actividad industrial, confianza empresarial y mercado laboral siguen contribuyendo positivamente al crecimiento, aunque algunas áreas muestran menor dinamismo.
Es importante remarcar que el contexto macroeconómico internacional está introduciendo importantes riesgos. El aumento de la incertidumbre global, acentuado por tensiones geopolíticas y financieras, está configurando un entorno más complicado para el crecimiento. A ello se suman factores como el aumento de precios, unas condiciones de financiación más exigentes y una menor demanda desde el exterior que podrían reducir el ritmo de crecimiento en los próximos meses.