Asturias refuerza su apuesta por las categorías superiores dentro de su futura oferta hotelera. Según la nueva edición de The Hotel Property Telescope 2026, elaborado por EY-Parthenon, los hoteles de 4 y 5 estrellas concentran cerca del 75% de las futuras habitaciones previstas en la región.
En este contexto, la comunidad cuenta actualmente con 7 proyectos hoteleros en desarrollo que suman 326 habitaciones en pipeline, de los cuales 2 corresponden a hoteles de 4 estrellas y otros 2 a establecimientos de 5 estrellas. En conjunto, estos proyectos reúnen 244 habitaciones: 103 en establecimientos de 4 estrellas y 141 en hoteles de 5 estrellas.
Estos datos reflejan una tendencia alineada con el nuevo ciclo hotelero español, en el que el crecimiento no se mide únicamente por volumen, sino por la capacidad de los destinos para atraer proyectos mejor posicionados y evolucionar su propuesta hotelera.
“La fortaleza de Asturias reside en contar con una propuesta turística difícilmente replicable. La riqueza de sus recursos naturales y culturales, sumada a una identidad muy definida, ofrece una oportunidad para impulsar proyectos hoteleros capaces de generar un mayor vínculo con el destino y responder a una demanda cada vez más interesada en experiencias genuinas”, señala Álvaro Monreal, director de Strategy and Transactions de Real Estate en EY Parthenon.
La renovación de la oferta se concentra en hoteles de 3 y 4 estrellas
Junto al desarrollo de nueva oferta, Asturias también registra actividad de reposicionamiento hotelero. Según el informe, la comunidad cuenta con 4 proyectos de reforma, que afectan a 311 habitaciones.
En este caso, la transformación se concentra íntegramente en establecimientos de 3 y 4 estrellas. Los hoteles de 3 estrellas suman 2 proyectos y 150 habitaciones en reforma, mientras que los de 4 estrellas reúnen otros 2 proyectos y 161 habitaciones en proceso de modernización.
Esta actividad refleja la importancia de la renovación de activos existentes como vía para mejorar la competitividad del destino, adaptar la oferta a las nuevas expectativas del viajero y reforzar el atractivo de los establecimientos en un entorno cada vez más exigente. Al mismo tiempo, evidencia la apuesta del sector por actualizar parte de su planta hotelera para responder a una demanda cada vez más orientada a la autenticidad y la experiencia, así como a propuestas más conectadas con el territorio.
La actividad hotelera combina crecimiento y modernización
En conjunto, Asturias suma 11 proyectos entre nuevos desarrollos y reformas, con 637 habitaciones vinculadas a procesos de creación o transformación de oferta. La combinación de nuevas aperturas y actuaciones de modernización pone de manifiesto el dinamismo que mantiene el sector hotelero regional tanto en la generación de nueva capacidad como en la actualización de su planta existente.
En palabras de Pablo Sanz, socio responsable de EY para la Zona Norte: “El desarrollo hotelero tiene un efecto tractor que trasciende al propio sector turístico. La puesta en marcha de nuevos proyectos y la renovación de establecimientos existentes contribuyen a dinamizar la actividad económica, generar empleo y reforzar el atractivo de los destinos para captar nuevas oportunidades de inversión. En una región como Asturias, donde el turismo mantiene una estrecha vinculación con el territorio, este proceso resulta especialmente relevante para impulsar un crecimiento equilibrado y sostenible”.
España afianza su liderazgo hotelero en Europa
El buen comportamiento de Asturias se enmarca en un contexto especialmente favorable para el conjunto del mercado hotelero español. Según The Hotel Property Telescope 2026, España consolida su posición como uno de los destinos hoteleros más atractivos de Europa, con una inversión de 2.400 millones de euros durante el primer semestre de 2026, a pesar de la desaceleración registrada en otros mercados europeos.
EY-Parthenon subraya que el actual ciclo hotelero español no responde a una dinámica especulativa ni a una situación de sobreoferta, sino a fundamentales sólidos como el crecimiento del gasto turístico, la recuperación del visitante internacional, la progresiva desestacionalización de la demanda y la capacidad de los activos mejor posicionados para incrementar ingresos a través del precio y la mejora del producto.
El informe identifica asimismo una creciente sofisticación del mercado. El capital nacional ya representa aproximadamente el 65% de la inversión hotelera, mientras que family offices, patrimonialistas e inversores especializados ganan protagonismo en un entorno en el que las operaciones son cada vez más selectivas y la financiación continúa disponible, aunque bajo criterios más exigentes.
Por último, el sector hotelero continúa siendo uno de los principales receptores de financiación dentro del mercado inmobiliario español, concentrando aproximadamente el 45% de la nueva financiación concedida en 2025, una muestra adicional de la confianza que sigue despertando el sector entre entidades financieras e inversores.