Más de cinco años después de la puesta en marcha de los fondos Next Generation EU, el momento del balance ha llegado. EY ha querido acompañar este cierre de ciclo con el lanzamiento de la edición especial número 45 de su Radar Next Generation EU, una publicación que sintetiza el análisis, el conocimiento y la visión acumulada durante todo este proceso y que invita a mirar más allá: hacia el legado real de esta transformación, una de las mayores de la historia de la Unión Europea.
El número especial no es una edición más. Aquí se reúne a un elenco excepcional de responsables institucionales, líderes empresariales, analistas económicos y figuras sociales para ofrecer una visión plural sobre el legado de los fondos europeos en España.
Una iniciativa que es el resultado de un trabajo sostenido a lo largo de más de cinco años en los que EY ha seguido de cerca, desde dentro y junto a los principales actores implicados, el despliegue del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Un recorrido que ha permitido no solo interpretar los avances ligados al Plan, sino también contribuir activamente a generar debate, compartir conocimiento y conectar visiones en torno a una de las mayores palancas de cambio económico e institucional de las últimas décadas.
El presidente de EY España, Federico Linares destaca en su introducción: “Esta edición final del Radar Next Generation EU, que hace la número 45 tras más de 5 años de seguimiento del Plan, se sitúa precisamente en ese momento: el del balance, pero también el de la responsabilidad de interpretar lo ocurrido y extraer aprendizajes útiles para el futuro. Porque el cierre del programa no marca el final de la transformación, sino el principio de una nueva etapa”.
Esa nueva etapa encuentra un primer consenso entre las páginas de esta edición especial: NextGenerationEU ha supuesto una respuesta sin precedentes a la crisis provocada por la pandemia, pero también una apuesta estratégica por transformar las economías europeas. La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea Teresa Ribera subraya: “Los resultados son visibles en toda la UE. Más de 400.000 millones de euros desembolsados a mayo de 2026. El instrumento a través de reformas e inversiones continúa modernizando nuestras economías y reforzando nuestra resiliencia. Según las estimaciones de la Comisión Europea, el impacto de estos fondos elevará el PIB de la Unión en los próximos años y contribuirá a la creación de millones de puestos de trabajo adicionales”.
“Una oportunidad histórica que España ha sabido aprovechar” remarca el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien también invita a “mantener la ambición y redoblar esfuerzos para consolidar una trayectoria de modernización económica y social con sello propio, que continúe garantizando la competitividad empresarial y el bienestar de la ciudadanía”.
El resultado de esta publicación también reúne la mirada de empresas y actores sociales para completar el espíritu plural que la define. En sus páginas, el consejero delegado de Iberdrola Mario Ruiz-Tagle aclara: “El verdadero desafío no es definir la ambición, sino ejecutarla con rapidez, escala y eficiencia”. Una opinión compartida también por el presidente de la CEOE Antonio Garamendi: “Es hora de pasar de la tensión administrativa a la ejecución real, aportando certidumbre y garantizando que cada euro europeo se convierta en una oportunidad de inversión empresarial y crecimiento para nuestro país”
Es por ello por lo que también es necesario dimensionar las cifras: “Los contratos formalizados y subvenciones concedidas ascienden a casi 61 mil millones de euros y alcanzan a más de 1,4 millones de adjudicatarios y beneficiarios únicos. Los importes se han concentrado entre 2022 y 2025 a un nivel cercano a los 14 mil millones de euros por año”, aclara la presidenta de la AIRef Inés Olóndriz. “En la implementación del Plan han participado todos los niveles administrativos de nuestro país: junto a ministerios, comunidades y ciudades autónomas, entidades locales, agencias, empresas, fundaciones, consorcios, mancomunidades, universidades, etc... En total, más de 6.000 entidades públicas implicadas en su ejecución en todo el territorio nacional” remarca el ministro de Hacienda Arcadi España.
Esto demuestra, a juicio de Chus Escobar, socia responsable de Sector Público de EY España, que: “Si algo hemos aprendido en estos años es que el despliegue de NextGenerationEU ha sido una tarea colectiva. Ninguna institución, ninguna empresa, ningún agente social podía afrontarla de manera aislada. Ha requerido coordinación, capacidad técnica, flexibilidad, control, transparencia y, sobre todo, una voluntad compartida de orientar los recursos hacia transformaciones reales.”
Todo este ingente trabajo también ha tenido su reflejo en la cohesión social y territorial del país, ya que “la experiencia demuestra que la inversión en cohesión social no sólo es necesaria sino rentable desde la perspectiva económica, al contribuir al desarrollo nuestras sociedades” explica la presidenta de Cruz Roja Española María del Mar Pageo. Todo ello, en palabras del presidente de la Junta de Andalucía Juanma Moreno, guiado por “el protagonismo y la importancia de las regiones que, en el futuro de Europa, es ya una realidad incuestionable”
Junto a estas experiencias, el Radar incluye una reflexión rigurosa sobre el impacto macroeconómico de los fondos. Existe un amplio acuerdo en torno a que han contribuido al crecimiento económico, la creación de empleo, la transición energética y la digitalización. Sin embargo, también se señala que el reto fundamental ya no es movilizar recursos, sino consolidar resultados duraderos.
Para Raymond Torres, director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas: “El programa ha contribuido a impulsar la economía, sin embargo, ha estado constreñido por la brecha entre los recursos disponibles, el gasto ejecutado, la complejidad del sistema de gestión y la composición sectorial del apoyo público”. Y Rafael Doménech, director de Análisis Económico de BBVA Research, también señala que: “El balance reformista presenta luces y sombras: junto a avances en empleo, digitalización o formación, persisten carencias estructurales en productividad, innovación, tamaño empresarial y eficiencia institucional”.
La transformación económica no puede darse por concluida con el cierre administrativo del programa: será necesario reforzar las capacidades productivas generadas, mantener el impulso reformista, movilizar inversión privada y dar continuidad a los mecanismos de colaboración público-privada que han surgido durante estos años.
Con esta edición especial, EY cierra un proyecto editorial que ha acompañado durante más de cinco años la ejecución del Plan de Recuperación. El Radar NextGenerationEU de EY Insights ha sido elaborado durante estos más de cinco años por Ignacio Niño, senior advisor de EY, y Juan Pablo Riesgo, socio responsable de EY Insights, quien además ha coordinado esta edición especial final: “un análisis sólido, completo, equilibrado y riguroso sobre el despliegue del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia realizado en España”.
Un evento para poner el broche final
Con motivo de este lanzamiento, EY ha celebrado un acto que refleja el mismo espíritu del informe: combinar balance y proyección de futuro. El encuentro ha reunido a responsables clave en la ejecución del Plan en torno a la mesa redonda “El PRTR como palanca transformadora para España”, en la que se ha analizado el impacto del programa en seis grandes dimensiones: ecológica, digital, empresarial, territorial, social e institucional.
Introducida y moderada por los socios expertos de EY en el ámbito público, Chus Escobar, Silvia López-Palomino y Manuel Márquez, la sesión ha contado con representantes de organismos clave como la Comisión Europea, IDAE, Red.es, ICEX, la FEMP, Cruz Roja y la Unidad de Seguimiento del PRTR de la Oficina de Asuntos Económicos y G20 de Presidencia del Gobierno, quienes han compartido tanto las principales iniciativas desarrolladas como los resultados alcanzados y los cambios generados en sus respectivos ámbitos.
Hoy, en la fase final de ejecución del programa, el foco se desplaza hacia una pregunta clave: qué permanecerá. Qué parte de este esfuerzo se traducirá en capacidades productivas, en reformas duraderas, en nuevas dinámicas de colaboración y en un crecimiento más sólido y sostenido en el tiempo. Los fondos han abierto una oportunidad histórica; el desafío ahora es consolidar su legado.