Las principales compañías españolas cotizadas continúan reforzando su capacidad de creación de empleo en un entorno económico de incertidumbre geopolítica, de transformación tecnológica y de creciente competencia internacional. En conjunto, las empresas del IBEX 35 aumentaron su plantilla global un 0,9% durante 2025, incorporando unos 11.600 profesionales y situándose, junto a Italia, como las mejor posicionadas en lo que respecta a evolución del empleo entre los cuatro grandes mercados bursátiles de Europa continental (Alemania, España, Francia e Italia). Las compañías alemanas, por el contrario, redujeron sus plantillas un 1,2%, mientras que las francesas registraron un ligero descenso del 0,2%.
Estas son algunas de las conclusiones del informe Employment Barometer de EY-Parthenon, elaborado con datos de 2025, a partir del análisis de la información de sostenibilidad publicado por 155 compañías incluidas en los índices DAX 40 (Alemania), CAC 40 (Francia), FTSE MIB 40 (Italia) e IBEX 35 (España). En conjunto, todas ellas emplean a más de 11,3 millones de personas en todo el mundo, de las que aproximadamente 6,8 millones trabajan en Europa.
La evolución de España destaca especialmente al analizar el comportamiento de las plantillas en los mercados domésticos. Mientras las grandes corporaciones francesas redujeron el empleo en su país un 1,4% y las alemanas lo hicieron un 1,0%, las compañías españolas aumentaron sus plantillas locales un 1,8%, convirtiéndose en el único mercado de los analizados que generó empleo neto en su país de origen. Además, el 65% de las empresas españolas incrementó su empleo global durante el último ejercicio, frente al 55% de las francesas y el 54% de las alemanas.
“Los datos muestran que España está afrontando mejor que otras grandes economías europeas el actual ciclo de transformación. En un entorno de incertidumbre geopolítica, presión competitiva y disrupción tecnológica, muchas compañías españolas están combinando internacionalización, crecimiento y creación de empleo. Es una señal relevante de la fortaleza que ha adquirido nuestro tejido empresarial durante la última década”, afirma David Samu, socio responsable de EY-Parthenon en España.
Vocación internacional de España
Las compañías del IBEX 35 presentan una fuerte vocación internacional. El 74% de sus empleados trabaja fuera de España y sólo el 26% desarrolla su actividad en el mercado doméstico, una proporción similar a la observada en Francia y superior a la de Alemania e Italia.
Sin embargo, a diferencia de otros grandes mercados europeos, las empresas españolas han seguido reforzando el empleo en España. Los datos agregados muestran incrementos significativos de plantilla en compañías de sectores como infraestructuras, energía, servicios financieros, turismo, tecnología o defensa, que han contribuido al crecimiento neto del empleo del conjunto del IBEX.
“España ha logrado conformar durante los últimos años sectores empresariales cada vez más competitivos e internacionalizados. Esa combinación está permitiendo que muchas compañías sigan invirtiendo, creciendo y creando empleo incluso en un contexto internacional complejo. La capacidad para competir en mercados globales se ha convertido en uno de los principales activos de la economía española”, añade David Samu.
Defensa, bienes de equipo y tecnología, líderes en creación de empleo
El estudio también ofrece una visión sobre la evolución del empleo en los distintos sectores. Los mayores crecimientos de plantilla se registran en Aeroespacial y Defensa (+4,3%), Bienes de Equipo (+2,9%) y Tecnologías de la Información (+2,1%), impulsados por el aumento de las inversiones en defensa, los procesos de modernización industrial y la aceleración de la transformación digital.
Por el contrario, los mayores ajustes se observan en Bienes de Consumo (-4,5%), Pharma y Life Sciences (-4,0%) y Transporte (-2,3%), sectores más afectados por la presión sobre los márgenes, la automatización de los procesos o la reorganización de sus cadenas de valor.
La estructura sectorial de las grandes cotizadas españolas ayuda a explicar parte de la mejor evolución del empleo. El peso de actividades vinculadas a infraestructuras, energía, servicios financieros, turismo, tecnología e ingeniería ha favorecido un comportamiento más sólido que el observado en otras grandes economías europeas.
Europa pierde empleo mientras Norteamérica y Asia ganan peso
A escala regional, Europa continúa siendo el principal mercado de empleo para las grandes compañías analizadas, concentrando el 60% de sus trabajadores. Sin embargo, fue también la única región que registró una caída neta del empleo durante 2025 (-1,1%), frente a los avances observados en Norteamérica (+0,5%) y Asia-Pacífico (+0,2%).
En este contexto, las empresas con sede en España fueron las únicas que aumentaron su empleo en Europa (+0,6%), mientras que las compañías alemanas redujeron sus plantillas europeas un 1,6% y las francesas un 1,3%.
Más allá del comportamiento positivo de España, el informe apunta a una tendencia de fondo: el crecimiento del empleo se está desplazando progresivamente hacia Norteamérica y Asia-Pacífico, en un escenario de competencia global creciente por la inversión, el talento y la productividad. Los datos reflejan, asimismo, una mayor capacidad de adaptación por parte de las compañías españolas ante los cambios tecnológicos acelerados y la necesidad de transformar los modelos productivos.
En opinión de Silvia Bauzá, responsable del área Laboral de EY Abogados, “la creación de empleo y la competitividad deben avanzar de la mano. España necesita un marco laboral que, sin renunciar a la protección de las personas trabajadoras, aporte seguridad jurídica, estabilidad y capacidad de adaptación a las empresas y a sus profesionales. Una regulación clara, previsible y orientada a facilitar la inversión, la contratación y la formación continua puede contribuir a que el crecimiento se traduzca en empleo de calidad y a reforzar el atractivo de nuestro país como destino empresarial”.
La IA, la gran transformadora del mercado laboral
El informe de EY-Parthenon advierte también de que el impacto de la inteligencia artificial todavía no se refleja plenamente en las cifras de empleo analizadas. Los datos actuales muestran principalmente una fase de inversión y experimentación, caracterizada por la contratación de especialistas y el lanzamiento de proyectos piloto. Los efectos más profundos sobre la organización del trabajo y las necesidades de personal se producirán previsiblemente entre 2027 y 2028, cuando las empresas pasen a una adopción masiva de estas tecnologías.
La IA tendrá incidencia en áreas como administración, investigación y desarrollo, ingeniería, atención al cliente, compras, planificación de operaciones y producción. Según el análisis, esta transformación impulsará importantes ganancias de productividad y eficiencia, reducirá el peso de determinadas tareas repetitivas y administrativas y generará nuevos perfiles profesionales vinculados a los datos, la supervisión de sistemas inteligentes y la transformación empresarial. Más que una simple reducción de plantillas, el informe anticipa una profunda reasignación de capacidades, en la que la recualificación será el factor decisivo.
Jorge Aguirre, socio responsable de People Consulting de EY, concluye que “más allá de la automatización, la IA debe ser una palanca para rediseñar y mejorar la productividad de las organizaciones. El reto ahora es su adopción a escala, con una gobernanza sólida y una estrategia de talento que anticipe las nuevas capacidades. En este camino, las compañías que combinen tecnología, recualificación y liderazgo estarán mejor preparadas para transformar la IA en crecimiento y en oportunidades profesionales. El potencial es enorme, pero requerirá visión estratégica, inversión y una apuesta decidida por el talento”.