La península ibérica continúa consolidándose como uno de los principales destinos de inversión inmobiliaria en Europa, mientras que Luxemburgo sigue siendo una jurisdicción idónea para estructurar las inversiones en estos dos países. Estas son algunas de las conclusiones presentadas durante el encuentro Iberian Real Estate Tax Summit, organizado por EY en Madrid, y que señalan que el crecimiento económico, la fortaleza de la demanda en sectores como hoteles y retail y la estabilidad regulatoria están impulsando la actividad en España y Portugal. Todo ello mientras Luxemburgo se consolida como una jurisdicción altamente valorada por los inversores para establecer su plataforma europea gracias a la flexibilidad y competitividad de las normas mercantiles.
Más allá de la evolución de los volúmenes de inversión, los participantes destacaron que la fiscalidad, la seguridad jurídica y la capacidad para estructurar operaciones complejas se han convertido en factores determinantes para atraer capital internacional al sector inmobiliario.
El evento, organizado por los socios de Fiscalidad Inmobiliaria de EY Javier Seijo y Ricardo Egea y presentado por Jürgen Bauderer, Real Estate Tax Leader de EY, contó con la participación de destacados miembros de la red internacional de fiscalidad inmobiliaria de EY en Luxemburgo, España y Portugal, así como de Nicola Burbridge, CFO de Cale Street Partners, y Lucía Martínez-Noriega, CFO de Hines para Iberia, Italia y Grecia.
España y Portugal encadenan máximos de inversión
España registró 6.900 millones de euros de inversión inmobiliaria comercial durante el primer semestre de 2026, un 33% más que en el mismo periodo del año anterior y el mejor primer semestre de los últimos seis años. El capital internacional representó el 56% del volumen invertido. Los sectores hotelero y retail concentraron conjuntamente el 66% de la inversión total.
Por su parte, Portugal alcanzó 1.400 millones de euros de inversión inmobiliaria comercial en el primer semestre, un 12% más que en el mismo periodo de 2025 y también el mejor arranque de año en seis ejercicios. En este mercado, el peso del inversor internacional resulta todavía más relevante, al representar el 74% del capital invertido. Los activos hoteleros y comerciales absorbieron el 67% de la inversión total.
Las perspectivas macroeconómicas continúan respaldando esta tendencia. España prevé un crecimiento del PIB del 2,5% en 2026 y Portugal del 2,3%, mientras ambos países mantienen dinámicas demográficas favorables que apoyan el crecimiento de segmentos como residencial, alojamientos de estudiantes y nuevas fórmulas de vivienda en alquiler.
En palabras de Ricardo Egea, socio de Fiscalidad Inmobiliaria de EY España: "La competitividad de un mercado inmobiliario ya no depende únicamente de la calidad de los activos o de las perspectivas macroeconómicas. La seguridad jurídica, la existencia de reglas fiscales claras y estables, así como la capacidad para estructurar inversiones de manera flexible son elementos cada vez más relevantes para el capital internacional”
Hoteles, retail y living lideran el interés inversor
El mercado ibérico sigue ofreciendo oportunidades en diversos segmentos, aunque hoteles y retail se han consolidado como los sectores más líquidos y atractivos para los grandes inversores internacionales. Tanto en España como en Portugal, estos dos segmentos concentraron aproximadamente dos tercios de toda la inversión inmobiliaria registrada durante la primera mitad del año.
Junto a ellos, el segmento residencial continúa despertando un notable interés institucional, especialmente en el ámbito de las residencias de estudiantes. Sin embargo, tanto España como Portugal siguen presentando una oferta limitada en modelos como build-to-rent y flex living, una circunstancia que está impulsando el interés de los inversores por activos capaces de responder a una demanda creciente.
Luxemburgo sigue siendo la puerta de entrada del capital internacional en Europa
Uno de los asuntos abordados en el encuentro ha sido el papel de Luxemburgo como principal jurisdicción utilizada por inversores internacionales para estructurar sus inversiones inmobiliarias en Europa. Según los expertos participantes, la mayoría de las operaciones de coinversión entre gestores internacionales y socios locales en el sector inmobiliario europeo se canalizan a través de vehículos luxemburgueses.
Las razones son diversas. Por un lado, el marco mercantil y societario en Luxemburgo permite una elevada flexibilidad para estructurar derechos económicos diferenciados respecto a los compromisos de capital, esquemas de distribución tipo waterfall o mecanismos de carried interest.
A ello se suma la posibilidad de adaptar la repatriación de capital a las preferencias de los inversores mediante dividendos o reducciones de capital, así como su consideración de jurisdicción especialmente favorable para la financiación de operaciones y para la creación de estructuras de coinversión eficientes desde el punto de vista operativo.