El informe de EY muestra que el reporting de la Taxonomía de la UE sigue avanzando, impulsado por mayores exigencias regulatorias. Sin embargo, persiste una brecha relevante entre actividades elegibles y realmente alineadas, reflejando la complejidad técnica del marco. Las empresas han mejorado en cobertura y divulgación, pero aún enfrentan retos en calidad de datos y auditabilidad. Los KPIs evolucionan positivamente, especialmente en CapEx, aunque la alineación sigue siendo limitada. La Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) está elevando el nivel de exigencia en control y aseguramiento. En conjunto, la taxonomía se consolida como herramienta clave, pero aún necesita madurez en su aplicación práctica.
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