El informe de EY pone de relieve que los riesgos ESG, especialmente los relacionados con el clima, la transición energética y las tensiones sociales, se están integrando en el núcleo de la gestión empresarial en un entorno cada vez más incierto. Destaca que estos riesgos son no lineales, interconectados y con impactos financieros crecientes, lo que obliga a las compañías a incorporarlos en la estrategia y en la toma de decisiones. Sin embargo, muchas organizaciones aún no han adaptado plenamente sus modelos de gestión para capturar estas dinámicas. El informe subraya que las empresas más avanzadas integran sostenibilidad, riesgo y estrategia de forma conjunta, anticipando impactos regulatorios y de mercado. También enfatiza el papel de los datos, la tecnología y los escenarios para gestionar riesgos climáticos y de transición. En conjunto, concluye que la sostenibilidad se convierte en un eje central de la gestión de riesgos y en una fuente de resiliencia y ventaja competitive
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