Este artículo argumenta que los mercados de carbono, pese a su potencial para movilizar financiación climática, siguen siendo fragmentados, poco líquidos y de confianza limitada (menos de 2.000 millones de dólares en el mercado spot primario anual). Para escalar como un auténtico activo regulado, el texto propone seis condiciones clave, entre ellas: reconocer los créditos de carbono como activos, crear demanda escalable, construir infraestructuras financieras, asegurar datos fiables, aplicar marcos regulatorios sólidos e integrar los mercados voluntarios en mecanismos de cumplimiento. Estima que, con el modelo adecuado, estos mercados podrían movilizar billones de dólares para apoyar la transición al net zero. En resumen, el artículo afirma que solo mediante un “blueprint” estratégico, regulado y gobernado podrá el mercado de carbono alcanzar su escala e impacto esperados.
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