8 minutos de lectura 7 jun. 2021
Hombre en videoconferencia con sus compañeros de trabajo

Cómo las juntas directivas pueden ayudar a las empresas a reimaginar el trabajo

Por Stephen Klemash

EY Americas Center for Board Matters Leader

Líder reconocido en gobierno corporativo. Miembro experimentado de la junta directiva. Asesor de confianza de altos ejecutivos y directores. Ferviente lector. Esposo y padre.

Colaboradores
8 minutos de lectura 7 jun. 2021

Con base en los hallazgos de una nueva encuesta, señalamos cómo las juntas directivas pueden ayudar a la administración a adoptar nuevos modelos de trabajo.

En resumen:

  • La transición al trabajo virtual ha contribuido a mejorar la cultura y la productividad de muchas organizaciones.
  • La mayoría de los empleados están dispuestos a dejar su trabajo actual si no obtienen la flexibilidad que desean.
  • Las juntas tendrán que cuestionar los esquemas laborales tradicionales y fomentar modelos de trabajo flexibles para atender las necesidades de los stakeholders y adquirir una ventaja competitiva.

Durante la pandemia, muchos empleados se vieron obligados a hacer un cambio repentino para trabajar de forma remota, utilizando nuevas herramientas y tecnologías de colaboración. Las condiciones que muchos temían entorpecerían el negocio resultaron en oportunidades inesperadas y dieron lugar a un cambio de paradigma con respecto a dónde, cómo y cuándo se realiza el trabajo. Muchos empleados comprobaron que su nivel de productividad, colaboración e innovación es igual o incluso mayor que en un modelo de oficina tradicional, algo que los empleadores también han observado. La transición súbita y prolongada al trabajo remoto también ha generado nuevos desafíos y dudas acerca de su impacto en el compromiso, la inclusión y el desarrollo profesional de los empleados.

A medida que las vacunas abren el camino para el regreso a las oficinas, los líderes corporativos deben responder algunas preguntas importantes que podrían desafiar sus ideas y experiencias tradicionales con respecto al esquema de trabajo. Por ejemplo: ¿Cuál es la función de la oficina? ¿Cómo se define y fomenta la cultura? ¿Cuál es la mejor forma de visualizar y medir la productividad? ¿Cómo se pueden alinear las nuevas formas de trabajo con valores y metas de sostenibilidad? ¿Qué es lo que más ayudará a atraer, inspirar y retener el talento necesario hoy y en el futuro?

EY recientemente llevó a cabo la encuesta EY 2021 Work Reimagined Employee Survey para entender qué ayudará a mejorar la experiencia de los empleados en el futuro. La encuesta, en la cual participaron más de 16,000 empleados en 16 países y 23 industrias, explora sus opiniones sobre el impacto de la pandemia en la cultura, la productividad y cómo se realiza el trabajo.

Con base en las perspectivas obtenidas a través de la encuesta, este artículo aborda las consideraciones clave que debe tener en cuenta la junta directiva al supervisar la evolución de su organización hacia un nuevo entorno de trabajo, determinar su futura estrategia de talento y ayudar al CEO y a la administración a integrar las lecciones aprendidas de la pandemia en su estrategia.

Cultura corporativa en un entorno virtual

La cultura corporativa sigue siendo una parte esencial de la ejecución de estrategias y la generación de valor a largo plazo. La integración, interconexión profesional y colaboración son momentos importantes para transmitir y reafirmar la cultura de una empresa; sin embargo, estos eventos presenciales se han convertido en eventos virtuales para la mayoría de las empresas, lo que ha suscitado inquietudes respecto al impacto en la cultura.

No obstante, las experiencias virtuales y el trabajo remoto han mejorado la experiencia de muchos empleados, lo cual permite que los colaboradores sean más accesibles y visibles y que en ocasiones se otorgue una participación más equitativa. Las herramientas tecnológicas, desde las plataformas colaborativas hasta los videos, han resultado ser formas efectivas de fomentar la cultura. De hecho, nuestra encuesta reveló que casi la mitad de los empleados cree que su cultura empresarial ha mejorado desde el inicio de la pandemia.

EY 2021 Work Reimagined Employee Survey

48%

de los empleados piensa que la cultura empresarial ha cambiado y mejorado desde el inicio de la pandemia.

De aquí en adelante, las organizaciones tendrán que medir y monitorear varias dimensiones de la experiencia del empleado y promover una cultura que inspire a sus empleados, independientemente de su ubicación física, los una alrededor de una visión común del futuro y acelere sus estrategias. Los miembros de la junta tienen un papel importante en la creación de responsabilidad respecto de cómo se vive y comunica la cultura. Esto incluye alinear la remuneración ejecutiva con los comportamientos que requiere el negocio, evaluar regularmente cómo el CEO y otros altos ejecutivos están modelando las conductas deseadas y comunicando la cultura y monitorear las métricas de cultura para dar seguimiento a su evolución.

Un nuevo concepto de productividad

El origen de la noción de productividad se remonta a la revolución industrial, en la cual los procesos automatizados de manufactura y agricultura permitieron tener un mayor volumen de producción. Esta premisa también aplica para los trabajadores de oficina cuya productividad con frecuencia se medía por el tiempo que pasaban en sus escritorios y en reuniones. Pese a que los esquemas de trabajo ya se encontraban en un proceso de evolución, la pandemia desencadenó una serie de cambios rápidos y profundos conforme las empresas se vieron forzadas a implementar un uso general de herramientas que facilitan el trabajo remoto y a adoptar horarios más flexibles para adaptarse a las necesidades personales y familiares de los empleados, y, para la sorpresa de algunos, el trabajo aun así se realizó, incluso con un mayor nivel de productividad. La encuesta llevada a cabo por EY demostró que el 65% de los empleados considera que son más productivos y creativos con la nueva combinación de trabajo presencial y remoto. Las empresas ahora tendrán que modificar su forma de medir y evaluar la productividad y aceptar un nuevo concepto de trabajo.

En lugar de medir la productividad de los empleados con base en niveles de producción y esfuerzo, considerar el valor y el impacto relacionados con el rendimiento podría brindar una nueva perspectiva. Las empresas deberán entender cómo las contribuciones humanas singulares de su fuerza laboral pueden mejorar sus productos, sus servicios o la experiencia del cliente.

EY 2021 Work Reimagined Employee Survey

65%

de los empleados cree que la nueva combinación de trabajo presencial y remoto aumentará la productividad y creatividad dentro de la empresa.

Regular este nuevo planteamiento de productividad requerirá un nuevo enfoque en innovación y contribución humana y mayor énfasis en tecnologías, espacios de trabajo, horarios flexibles y otras prácticas para obtener mejores resultados.

Las juntas directivas pueden ayudar a establecer la pauta de que la productividad debe estar vinculada con el propósito de la organización y el compromiso y experiencia del empleado para impulsar su estrategia y crear valor a largo plazo. Las juntas pueden ayudar a la administración a ver más allá de las métricas tradicionales y enfocarse en los impulsores clave de valor y la contribución humana única que aumentarán no solo el valor financiero de la empresa, sino también el valor del cliente, del empleado y el valor social.

Priorizar el bienestar y la satisfacción de los empleados

El bienestar y la satisfacción de los empleados han cobrado mayor importancia en la estrategia de talento de las organizaciones. Por ejemplo, nuestra encuesta reveló que la mayoría de los empleados están dispuestos a dejar su trabajo actual si no se les ofrece la flexibilidad que desean, y los millennials son dos veces más propensos a renunciar que los baby boomers.

Como consecuencia, la administración busca optimizar procesos y políticas para abordar estas prioridades y convertirse en un empleador preferido. Las empresas deben considerar cómo los esquemas de trabajo y los programas de recompensas pueden contribuir a la satisfacción de los empleados. Esto podría incluir ser flexible en cuanto a dónde, cuándo y cómo se realiza el trabajo; proveer nuevas amenidades y beneficios para los empleados que no pueden trabajar de manera remota; ofrecer servicios de guardería; reembolsar los gastos que implica el trabajo en casa; y ofrecer oportunidades de formación y capacitación en un modelo híbrido o virtual.

Durante la pandemia, muchas empresas mejoraron la remuneración de sus empleados y las prestaciones de salud y añadieron otros programas de bienestar para cubrir factores como servicios de guardería y de salud mental. Ahora estas empresas tienen la oportunidad de seguir apoyando a su fuerza laboral a través de una provisión continua de estos y otros beneficios para darle prioridad a la satisfacción del empleado.

Las organizaciones que le dan prioridad al bienestar escuchan a sus empleados y ponen su salud, seguridad y satisfacción en primer lugar. Refuerzan los valores organizacionales ante la adversidad y se enfocan en idear nuevas formas de recompensar las conductas correctas. Algunas compañías están incorporando consciencia, vulnerabilidad y compasión en sus mensajes y acciones, lo que hace que sus líderes sean más accesibles y cercanos y así logren generar confianza en sus equipos e inspirarlos. Las juntas pueden tener un papel crítico en la supervisión de estas estrategias y establecer una pauta clara, convincente y constante desde la alta dirección.

Explotar una fuente de talento más amplia

En muchos casos, los empleados ahora pueden decidir dónde vivir independientemente de su lugar de trabajo, lo que les permite a las organizaciones explotar fuentes de talento más extensas para encontrar las habilidades requeridas para sus vacantes. Algunos empleados que trabajan de forma remota tendrían que vivir lo suficientemente cerca de su oficina para acudir cuando sea necesario, mientras que otros empleados podrían trabajar desde cualquier ubicación con la opción de que su empleador cubra el costo de trasladarlos a la oficina periódicamente. De cualquier forma, esta flexibilidad brinda oportunidades estratégicas para ampliar la búsqueda de talento, diversificar el talento en múltiples dimensiones y extender el horario de trabajo para cubrir diferentes husos horarios.

Al igual que la flexibilidad en el lugar de trabajo, los desafíos normativos y legislativos están incrementando y generando riesgos que deben atenderse. Por ejemplo, los empleados, sin saberlo, podrían generar obligaciones fiscales relacionadas con su residencia fiscal y el impuesto sobre la renta correspondiente al trabajar en una jurisdicción diferente. También deben considerar las normas y leyes aplicables a los trabajadores trasfronterizos que trabajan de forma remota.

9 de cada 10 empleados buscan tener flexibilidad con respecto a dónde y cuándo trabajan.

Para mitigar el riesgo fiscal, las organizaciones tendrán que introducir políticas con un criterio predeterminado para establecer parámetros y controles operativos. La junta directiva puede ayudar a la administración a aprovechar la nueva liquidez de talento y a la vez asegurase del cumplimiento de los requisitos normativos y legislativos.

Adoptar nuevos esquemas de trabajo después de la pandemia

Un año después del inicio de la pandemia, los líderes corporativos están pasando de una respuesta inmediata a la crisis sanitaria a pensar en nuevas formas de reimaginar el futuro modelo de trabajo. Las juntas tendrán un papel fundamental al ayudar a la administración a cuestionar sus propios sesgos y conceptos tradicionales del trabajo y aceptar un entorno laboral flexible para satisfacer las expectativas de sus stakeholders y obtener mayor eficiencia, ventajas competitivas y un resultado óptimo en la búsqueda de talento. Las juntas también pueden ayudar a la administración a idear la mejor manera de fomentar la flexibilidad y cultura de trabajo de la empresa para maximizar el impacto en su marca y sus stakeholders. De aquí en adelante, será importante que las organizaciones cuestionen los modelos de trabajo tradicionales, sean flexibles, escuchen a sus empleados y se adapten para aprovechar las oportunidades de talento.

Preguntas que la junta directiva debe considerar

  • ¿Cuál es la función de la oficina en el entorno laboral actual?
  • ¿Cómo pueden los nuevos esquemas de trabajo acelerar la estrategia de una compañía?
  • ¿Cómo atraen y retienen talento la cultura y los esquemas de trabajo de una empresa a medida que cambian las expectativas de los empleados?
  • ¿Cómo utiliza la compañía las herramientas tecnológicas y de colaboración para mejorar la experiencia del empleado y fomentar la cultura deseada?
  • ¿Cómo aprovecha la compañía la liquidez de talento en un entorno en el que se trabaja desde cualquier ubicación? ¿Cómo monitorea la junta directiva los avances legislativos y normativos relacionados con la ubicación de la fuerza laboral?
  • ¿Qué métricas está considerando la junta con respecto a la satisfacción y contribución de los empleados?
  • ¿Cómo está actualizando la compañía su concepto de productividad? 
  • ¿Cómo ha cambiado la compañía su visión del bienestar físico, mental y financiero de sus empleados? ¿Cuáles son los efectos a largo plazo en la experiencia del empleado?
  • ¿Cómo están cambiando los sistemas formales e informales de recompensas, incentivos y reconocimiento?
  • ¿La administración modificó la frecuencia con la que mide la salud de la cultura de la empresa y los niveles de compromiso del empleado? ¿Qué indicadores tempranos señalarían un problema?

Resumen

La pandemia ha cambiado drásticamente cómo, cuándo y dónde se realiza el trabajo. A pesar de que muchas personas mostraban inquietud por el impacto negativo que estos cambios pudieran casuar, se descubrieron oportunidades inesperadas. Con base en los datos obtenidos a través de nuestra encuesta EY 2021 Work Reimagined Employee Survey, señalamos cómo las juntas pueden ayudar a sus organizaciones a replantear los esquemas laborales tradicionales y adoptar nuevos modelos de trabajo que satisfagan las expectativas de los stakeholders, mejoren los resultados y generen ventajas competitivas.

Acerca de este artículo

Por Stephen Klemash

EY Americas Center for Board Matters Leader

Líder reconocido en gobierno corporativo. Miembro experimentado de la junta directiva. Asesor de confianza de altos ejecutivos y directores. Ferviente lector. Esposo y padre.

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