En Argentina, las pequeñas y medianas empresas no son un segmento más: representan el 98 % del total de empresas, generan el 65 % del empleo privado y aportan el 40 % del PBI. Sin embargo, su potencial está lejos de ser plenamente aprovechado. Solo 1 de cada 3 pymes accede a financiamiento, y menos del 30 % fue rentable en el segundo trimestre de 2025. Esta realidad plantea una pregunta urgente: ¿cómo puede la banca acompañar de forma más efectiva a este motor económico?
La respuesta no está en mejorar las condiciones crediticias, sino en redefinir la propuesta de valor y el modelo de negocio. Hoy, las pymes no solo necesitan crédito: necesitan aliados y plataformas que integren servicios financieros y no financieros, experiencias digitales sin fricciones, y soluciones adaptadas a su grado de madurez.
Sistema de Finanzas Abiertas (SFA): más que una regulación, una oportunidad de inclusión financiera
El SFA, que comienza a regularse en Argentina, representa un cambio estructural (y cultural) en la forma en que tantos las organizaciones como las personas interactúan con el sistema financiero. Al permitir la portabilidad de datos financieros entre entidades, habilita la construcción de historiales crediticios más completos, precisos y dinámicos. Esto no solo mejora la evaluación de riesgo, sino que también abre la puerta a productos más personalizados y accesibles.
Para las pymes, esto significa más agilidad, mayor transparencia y mejores condiciones. Para los bancos, implica la posibilidad de automatizar decisiones, reducir costos operativos y diseñar ofertas más asertivas. En un contexto donde el 50 % de las pymes considera que los requisitos para acceder al crédito son demasiado exigentes, el SFA puede ser la llave para democratizar el financiamiento.
Pero su impacto va más allá del crédito. El SFA permite a los bancos convertirse en orquestadores de ecosistemas, integrando soluciones de terceros —como herramientas de gestión, contabilidad o fidelización— en una experiencia unificada. Así, la banca deja de ser un proveedor de productos para convertirse en un socio estratégico del negocio.
Tokenización: eficiencia, liquidez y nuevos modelos de inversión
En paralelo, la tokenización de activos comienza a ganar terreno, impulsada por las recientes regulaciones de la CNV. Esta tecnología permite representar digitalmente activos reales —como acciones, commodities o bienes— en blockchain, habilitando su fraccionamiento, trazabilidad y negociación.
Para las pymes, la tokenización ofrece una vía alternativa de financiamiento, más ágil y menos dependiente de intermediarios tradicionales. También reduce costos operativos, mejora la liquidez y amplía el acceso a inversores. Para la banca, representa una oportunidad para desarrollar nuevos servicios —como custodia, emisión o gestión de tokens— y para liderar la infraestructura de pagos y financiamiento del futuro.
En un entorno donde el 57 % de las pymes aún desconoce los instrumentos de financiamiento no tradicionales, la combinación de SFA y tokenización puede marcar un antes y un después en términos de inclusión financiera.
Segmentar para transformar: una banca que entiende a quién atiende
Uno de los grandes aprendizajes del análisis de EY es que no existe una única pyme. Desde pymes potenciales, nuevas y consolidadas, cada una tiene desafíos y necesidades distintas. Algunas necesitan ayuda para formalizarse y separar sus finanzas personales. Otras, estructuras de gestión robustas para escalar. Las más maduras, capital para expandirse y herramientas para optimizar su eficiencia.
La banca debe dejar atrás el enfoque único y avanzar hacia una segmentación inteligente, que combine datos, tecnología y conocimiento del negocio para ofrecer soluciones hiperpersonalizadas.
El futuro ya llegó: ¿está la banca lista para liderarlo?
La transformación del sistema financiero no es una posibilidad futura, forma parte de su evolución. Las pymes demandan agilidad, personalización y acompañamiento, mientras las Fintech penetran en el segmento y al mismo tiempo las bigtech capturan mercado. En este escenario, los bancos que se anticipen, que inviertan en tecnología y que se animen a colaborar, serán los que lideren el nuevo ecosistema.
En EY, ayudamos a las entidades financieras a cocrear e implementar estrategias de transformación integral, con foco en eficiencia, digitalización y generación de valor para el segmento pyme; porque creemos que el futuro de la banca no se construye con productos, sino con ecosistemas.