EY se refiere a la organización global, y puede referirse a una o más, de las firmas miembro de Ernst & Young Global Limited, cada una de las cuales es una entidad legal independiente. Ernst & Young Global Limited, una compañía británica limitada por garantía, no brinda servicios a los clientes.
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4. Una red eléctrica inteligente
Cuanta más infraestructura de recarga instalemos, mayor será la demanda sobre la red eléctrica. Una vez que el parque de vehículos eléctricos supere el 20 % e de la demanda de electricidad, la necesidad de mejorar la red eléctrica se vuelve significativa.15
Sin embargo, los vehículos eléctricos pueden convertirse en un recurso para la estabilidad de la red eléctrica, en lugar de representar un desafío para ella. Se pueden integrar con tecnologías de redes inteligentes para gestionar mejor la demanda de energía y reducir el riesgo de sobrecarga en los transformadores o las líneas de transmisión. Entre las soluciones existentes se encuentran las tarifas por horario de consumo, destinadas a incentivar a los propietarios de vehículos eléctricos a cargar sus vehículos fuera de las horas de mayor demanda16, los mecanismos de respuesta a la demanda y la carga bidireccional.
La tecnología «vehículo a red» (V2G) representa la próxima etapa de evolución. Aunque aún se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, permite que la red eléctrica transfiera energía hacia y desde los vehículos conectados en caso de que la demanda amenace el suministro. Un estudio reciente de IRENA indica que la tecnología V2G podría reducir el costo del refuerzo de la red eléctrica en un 10 %.17
Las empresas de servicios públicos deben desempeñar un papel fundamental para garantizar la integración de los vehículos eléctricos. Los pronósticos de la red eléctrica para la integración de vehículos eléctricos permiten estimar el impacto de las cargas adicionales futuras. Además, los planes coordinados para la expansión y mejora de la red eléctrica, así como las tecnologías digitales para la comunicación bidireccional y la tarificación entre los vehículos eléctricos y la red eléctrica, contribuirán aún más a la integración.
5. Digitalización
Millones de vehículos eléctricos generarán grandes cantidades de datos, lo que representa un nuevo desafío para el transporte por carretera. Es necesario resolver las cuestiones relacionadas con el almacenamiento, la propiedad, el uso y la regulación de los datos para permitir la mejora de los servicios de movilidad eléctrica y su monetización.
El ecosistema conecta los vehículos eléctricos y los cargadores con la energía, los edificios y la infraestructura corporativa. Contiene una gran cantidad de datos, lo cual permite realizar evaluaciones más precisas de las necesidades de infraestructura. Puede contribuir a una mejor comprensión de las redes eléctricas y servir de base para la toma de decisiones sobre la integración de las energías renovables. Desde la perspectiva del cliente, los datos pueden utilizarse para adaptar los productos y servicios a sus necesidades específicas.
Los datos, una vez convertidos a formato digital, permiten a los conductores de vehículos eléctricos beneficiarse de la interoperabilidad. Esto significa que pueden conectarse de manera inalámbrica, desplazarse y pagar por la recarga de una manera segura, sencilla y práctica, lo que fomenta la confianza de los clientes y promueve el uso de los vehículos eléctricos. Sin embargo, una mayor interoperabilidad depende de plataformas abiertas y conectadas para el intercambio de datos, así como de requisitos de acceso a los datos que sean justos y transparentes. Esto implicará adoptar y armonizar protocolos abiertos para facilitar las interconexiones entre los vehículos eléctricos, los operadores de puntos de recarga (CPO) y los proveedores de servicios de movilidad eléctrica. Y para ello, el conjunto de actores debe dejar de lado la competencia en aras del objetivo común.
6. Mano de obra calificada
A medida que un sistema de propulsión da paso a otro, se prevé que la transición genere más empleos de los que eliminará. En Estados Unidos, se generaría un aumento neto de dos millones de empleos en 2035 si todas las ventas de autos y camionetas nuevas fueran de vehículos eléctricos.18 Del mismo modo, se crearían aproximadamente 1.1 millones de empleos permanentes si toda la flota europea fuera eléctrica.19
Sin embargo, las habilidades y competencias necesarias para la fabricación de vehículos eléctricos difieren considerablemente de las que se requieren para los motores de combustión interna. Si no se logra atraer y retener al personal, ni brindar la capacitación adecuada, esto afectará las líneas de producción y la disponibilidad de vehículos.
En el camino hacia una gama compuesta exclusivamente por vehículos eléctricos, muchos fabricantes de automóviles se están comprometiendo a proteger los empleos y a mejorar las habilidades de su personal. Algunos equipos colaboran con socios tecnológicos, universidades, institutos de educación superior y plataformas de aprendizaje para crear itinerarios de capacitación personalizados. Sin embargo, los gobiernos también deben apoyar la transición en materia de competencias, mediante inversiones en programas de aprendizaje y en títulos reconocidos para los sistemas de propulsión eléctricos.