La mayoría de los expertos sitúa el crecimiento del PIB en 2026 entre el 2% y el 2,5%, según el Pulso Económico Trimestral (primavera 2026) elaborado por EY Insights. El informe recoge la visión de los principales servicios de estudios del país sobre la evolución de la economía española, con el objetivo de identificar su situación actual y las perspectivas de futuro.
Los analistas coinciden en que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se percibe como un shock de oferta moderado, cuyo efecto más inmediato se trasladaría a los precios energéticos y, en consecuencia, a la inflación. En concreto, el 77% de los analistas espera que la inflación media anual en 2026 se incremente entre +0,4 y +0,8 puntos porcentuales respecto a la previsión previa al conflicto, con un 31% que eleva este impacto hasta +0,8 puntos porcentuales y un 23% que lo sitúa en +1,0 puntos porcentuales. Este reparto refleja que el encarecimiento energético se trasladaría de forma significativa a los precios, aunque sin dar lugar a un episodio inflacionario severo.
Este repunte inflacionista condicionaría la política monetaria. La visión predominante entre los expertos es que los tipos de interés en 2026 se situarán por encima de lo previsto antes del conflicto. Más de nueve de cada diez encuestados (92%) esperan que los tipos de interés aumenten entre 2 y 6 décimas, concentrándose principalmente en subidas de 4 décimas (46%), mientras que un 23% anticipa incrementos de hasta 6 décimas. Solo un 8% de los expertos prevé que los tipos de interés se mantengan sin cambios.
El impacto del conflicto en Oriente Medio sería contenido, aunque perceptible, para la economía española. Todos los expertos descuentan una reducción de al menos 2 décimas en el crecimiento del PIB real en 2026: tres de cada cuatro (76%) prevén una revisión a la baja de entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales, mientras que el 24% restante anticipa un impacto más acusado, de 6 décimas o superior. En conjunto, los analistas apuntan a algo más de inflación y algo menos de crecimiento en 2026, sin que ello implique una disrupción severa del escenario macroeconómico.
Efecto de una escalada o prolongación del conflicto
Más allá del impacto directo sobre inflación, crecimiento y tipos de interés, los expertos consideran que una eventual escalada o prolongación del conflicto en Oriente Medio podría tener efectos adicionales sobre la economía mundial en 2026, aunque en general de forma contenida.
El principal canal de riesgo identificado es el macrofinanciero. Un 69% de los expertos asigna una probabilidad intermedia a que se produzca un shock macrofinanciero, mediante un endurecimiento de las condiciones financieras o mayores dificultades de acceso a la financiación, especialmente fuera del sistema bancario. Solo un 8% considera elevada esta probabilidad.
En el ámbito de la inversión, la visión es más moderada. Un 46% de los analistas considera poco probable que el conflicto provoque retrasos o revisiones significativas en proyectos intensivos en capital vinculados a la digitalización y a la inteligencia artificial, mientras que un 31% sitúa este riesgo en un nivel intermedio y un 23% lo considera elevado, lo que apunta a que una prolongación del conflicto sí podría afectar a decisiones de inversión a largo plazo en un entorno de mayor incertidumbre.
Por último, en el ámbito fiscal, más de la mitad de los expertos (54%) considera reducida la probabilidad de que el conflicto tenga un impacto relevante sobre la posición fiscal o la senda de deuda pública, aunque un 31% reconoce riesgos intermedios asociados a mayores necesidades de gasto o medidas de apoyo.
Los factores internos siguen impulsando el crecimiento frente a un entorno global incierto
En el análisis de los factores que condicionarán el crecimiento del PIB en 2026, los expertos identifican a la evolución de la situación geopolítica internacional, especialmente en Oriente Medio, como el principal freno, con el 100% de las respuestas en terreno negativo o muy negativo. Le siguen la política arancelaria de Estados Unidos, con un 92% de valoraciones negativas, y la evolución del comercio internacional, con un 77% de respuestas desfavorables.
La fragmentación parlamentaria y la inestabilidad política mantiene un impacto negativo relevante (69%), aunque claramente inferior al observado en el estudio anterior (88%), lo que refleja un desplazamiento significativo hacia valoraciones más neutras.
En el extremo opuesto, los factores internos actúan como principales soportes del crecimiento. El consumo doméstico presenta un impacto positivo para el 62% de los expertos, mientras que la inversión, la política fiscal y el despliegue del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia registran un 46% de valoraciones positivas en cada caso. Asimismo, la competitividad y productividad del tejido empresarial muestra un balance favorable, con un 46% de valoraciones positivas o muy positivas y un 46% neutrales.
Juan Pablo Riesgo, socio responsable de EY Insights y coordinador del Pulso Económico Trimestral, destaca: “Nos encontramos ante un shock de oferta moderado que se traslada principalmente a precios, mientras que el crecimiento del PIB español mantiene una notable resiliencia. A pesar del aumento esperado de la inflación, los expertos descartan un deterioro significativo del escenario macroeconómico o una alteración sustancial del rumbo de la política monetaria en 2026”.
Para esta edición de EY Insights Pulso Económico Trimestral, se ha contado con la opinión de los siguientes expertos:
- Alicia Coronil (economista jefe de Singular Bank).
- Ángel de la Fuente (director de FEDEA).
- Esteban Sastre (director de economía del Instituto de la Empresa Familiar).
- Gregorio Izquierdo (director del Instituto de Estudios Económicos).
- Ignacio de la Torre (socio y economista jefe de Arcano).
- Tomás Nasarre (director en la División de Estudios en Banco Santander).
- Judith Arnal (senior research Fellow en el Center for European Policy Studies (CEPS)).
- Manuel Alejandro Hidalgo (senior Fellow de EsadeEcPol).
- Christian Chase (Chief Economist del Círculo de Empresarios).
- Oriol Aspachs (director de Economía Española del servicio de estudios de Caixabank).
- Rafael Doménech (economista jefe para España de BBVA Research).
- Rafael Pampillón (profesor del IE Business School).
- Raymond Torres (director de Coyuntura y Análisis Internacional de FUNCAS).