3 minutos de lectura 29 septiembre 2020
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¿Y si la incertidumbre fuese la mejor oportunidad de liderazgo?

Autores

Jaime Sol

EY España, Socio Director del área de People Advisory Services

Apasionado por la transformación, por la innovación y, sobre todo, por las personas como ventaja competitiva de las organizaciones. Deportista, músico, y padre de familia.

Mariví Campos

EY España, Socia de Cultura, Liderazgo, Talento y Diversidad

Me defino con una pregunta: ¿puedo mejorar o cambiar lo que veo? Transformar, ser positiva, humilde y curiosa. Que las empresas aprecien la singularidad de las personas. Esta es mi Marca Personal.

3 minutos de lectura 29 septiembre 2020
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En un contexto convulso, como el provocado por la pandemia por COVID-19, el liderazgo empresarial se pone a prueba.

Para tomar el pulso a la situación, en EY hemos consultado a un grupo heterogéneo de líderes de distintas generaciones, géneros y organizaciones para conocer en profundidad los cambios que implica una situación como la actual, en la que nos enfrentamos a nuevos retos y necesitamos nuevas habilidades.

La pandemia ha puesto el foco en dos ámbitos estrechamente relacionados: la continuidad y sostenibilidad del negocio, por un lado, y la gestión de las personas en entornos virtuales o flexibles, por otro. La situación ha hecho que los líderes se sientan protagonistas, responsables de un cambio para el que, según la encuesta, se sienten preparados, y eso que la transformación del escenario apunta a nuevas maneras de afrontar el día a día.

El conocimiento profundo de la industria en la que se trabaja, la experiencia y las habilidades digitales, cobran fuerza junto a las cualidades más humanas, como la capacidad de comunicación, la empatía o la destreza a la hora de construir equipos de manera diversa e inclusiva.

En poco tiempo, en casi todos los sectores se han adoptado nuevos modos de trabajo, transformado los procesos operativos o incluso generando nuevos modelos de negocio digitales. Para los líderes, esto ha supuesto poner empeño en el desarrollo de las personas que hacen posible el cambio, situar a las personas en el centro de sus esfuerzos, es la única fórmula que asegura la continuidad del negocio y el compromiso del talento.

En la gestión de equipos, los líderes han tenido que reforzar algunas prácticas que ya se desarrollaban, pero no con tanta intensidad, antes de la pandemia. Las dedicadas a la generación de una identidad cultural propia en la empresa son un claro ejemplo, ya que permiten cohesionar al conjunto, hacer que las personas se sientan miembros de un todo aun cuando estén trabajando a distancia.

La innovación en la gestión del talento dentro del nuevo contexto en el que vivimos permite la implantación de modelos más flexibles para el crecimiento de las personas dentro de las organizaciones. La disminución del presencialismo, según los encuestados, ha eliminado también muchas barreras, permitiendo el crecimiento de los propios líderes e incentivando el conocimiento experto.

Liderazgo con perspectiva de género

En el mundo pre pandemia, la baja presencia de mujeres en posiciones de dirección y las perspectivas de alargamiento de la carrera profesional ya afectaban de un modo directo a los modelos operativos de las organizaciones, incidiendo especialmente en la gestión del talento, la reputación e incluso en la sostenibilidad de los negocios.

Si ponemos la lupa en lo que opinan las líderes encuestadas, vemos que ellas son conscientes del papel protagonista y transformador que les otorga la nueva realidad. Sienten una mayor autoconfianza que los hombres en habilidades clave en el actual contexto, como la empatía, escucha, gestión emocional o colaboración, que de manera tradicional se han asociado al género femenino.

Cuando el entorno requiere adaptación constante, cuando las metodologías ágiles de trabajo ganan peso, cobra importancia la capacidad de escuchar a los miembros del equipo, la colaboración efectiva se impone y el impulso de la seguridad psicológica en el entorno laboral se hace necesaria. En esto destacan especialmente nuestras líderes.

Liderazgo generacional

Del mismo modo que el liderazgo femenino destaca en estos momentos por incidir en la gestión de las personas, el protagonizado por los más mayores, el liderazgo senior, cobra fuerza por su manera de incidir en la resiliencia, la sostenibilidad y la continuidad del negocio.

El talento senior se muestra como un punto de referencia ante la incertidumbre, su experiencia apunta de un modo inherente a la resolución de problemas y se complementa perfectamente en estas circunstancias con el talento más joven, enfocado en la innovación y capaz de adaptarse rápidamente a entornos colaborativos.

Nuevos ámbitos de liderazgo

Si algo ha hecho la pandemia de COVID-19 es dirigir nuestra mirada hacia temas que no siempre veíamos a simple vista. En el informe, los líderes consultados reflexionan sobre su papel en un ámbito que ha pasado a primer plano: el fomento del cuidado y la salud de los empleados. Los encuestados reconocen abiertamente haber manejado la situación con distintos niveles de pericia a la hora de impulsar el bienestar de sus equipos, algo que se ve compensado por el esfuerzo de sus empresas a la hora tomar medidas para mejorar este tipo de comportamientos con iniciativas de sensibilización y entrenamiento.  

También ha afectado de un modo directo al liderazgo el Smart Working. Los modelos de trabajo ágiles y flexibles generan comportamientos que permiten responder a los nuevos retos de un modo adecuado. Del mismo modo que el trabajo en remoto o híbrido se asienta, toman forma enfoques inéditos de liderazgo dentro de un proceso de transformación sin precedentes.

Las empresas encuestadas destacan el poder de la diversidad e inclusión. La capacidad de reconocer y apreciar la singularidad de cada persona para poner en valor los diferentes talentos que puede aportar, es fundamental, y se convierte en una condición inherente al desempeño efectivo de cada individuo en el contexto de trabajo actual.

En definitiva, podemos concluir que el liderazgo en la nueva realidad, es un liderazgo humanista que pone todo su foco y energía en la personas,  siendo claro y honesto en su comunicación, reconociendo las emociones del otro y dándoles espacio, apreciando la singularidad del individuo y demostrando resiliencia. Tenemos una oportunidad única de construir una nueva realidad desde el lado humano y de manera sostenible. ¿Y si la incertidumbre fuera la mejor oportunidad de Liderazgo?

Resumen

Ante un nuevo escenario, un nuevo liderazgo empresarial es necesario. Apostar por las personas, por la continuidad y por la sostenibilidad son las claves para afrontar el presente y el futuro que la pandemia ha dibujado. Sin duda, un reto que pondrá a prueba a nuestros líderes.

Acerca de este artículo

Autores

Jaime Sol

EY España, Socio Director del área de People Advisory Services

Apasionado por la transformación, por la innovación y, sobre todo, por las personas como ventaja competitiva de las organizaciones. Deportista, músico, y padre de familia.

Mariví Campos

EY España, Socia de Cultura, Liderazgo, Talento y Diversidad

Me defino con una pregunta: ¿puedo mejorar o cambiar lo que veo? Transformar, ser positiva, humilde y curiosa. Que las empresas aprecien la singularidad de las personas. Esta es mi Marca Personal.

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