Comunicado de prensa
20 feb 2025  | Santiago, Chile

¿La IA es solo para grandes potencias?: un llamado a la acción para Latinoamérica

La irrupción de DeepSeek, el modelo de inteligencia artificial desarrollado en China es un recordatorio ineludible del avance acelerado en la carrera tecnológica global y de que, muchas veces, la adversidad puede ser la herramienta que permite innovar, buscar nuevos caminos y dar un salto en conocimiento y desarrollo. Mientras potencias como EE. UU. y China compiten por la supremacía en IA, Chile enfrenta una disyuntiva histórica: sumarse a la revolución tecnológica o conformarse con ser un mero consumidor de ella.

En el siglo XIX, Latinoamérica perdió el tren de la Revolución Industrial. Ahora, en la era de la inteligencia artificial, enfrentamos el riesgo de repetir la historia. El costo de quedarnos atrás no es solo económico, sino estratégico y social. Países con menor desarrollo tecnológico están apostando por la investigación aplicada a su realidad, haciendo “leapfrog” o salto disruptivo que permite evitar etapas intermedias y aprovechar la tecnología de vanguardia para transformarse rápidamente.

Es poco probable que el próximo paradigma de la IA surja en Chile o Latinoamérica, pero esto no significa que el país deba quedar rezagado en esta revolución tecnológica. Chile cuenta con talento y sectores estratégicos donde la IA puede generar ventajas competitivas: minería inteligente, agricultura de precisión, logística avanzada, observación astronómica, fintechs, entre otras. Sin embargo, falta una visión público-privada decidida, que impulse la investigación aplicada, el emprendimiento y la inversión en innovación. La gran revolución está por venir, y cuando sea el momento, la región debe estar en la “pole position” para acelerar y liderar la carrera en estos espacios donde tenemos ventajas competitivas. La diferencia entre ser creadores o consumidores de tecnología define la autonomía y la base productiva digital de un país.

Necesitamos un ecosistema que fomente el desarrollo de más IA propia. China, con el desarrollo de sus aplicaciones de IA, no solo busca independencia tecnológica, sino liderar el mercado global. ¿Por qué Chile no podría hacer lo mismo en sus industrias clave, y liderar en la región? Apostar por la IA no es un lujo, sino una necesidad para evitar que la brecha con las potencias sea irremontable.

Este es un llamado a la acción para el sector público y privado: invertir en I+D, apoyar a emprendedores y universidades, y generar incentivos reales para la innovación. La IA no es solo de las grandes potencias, sino de quienes se atreven a construir su economía del futuro.