Las cadenas logísticas son el elemento vertebrador entre el comercio, los diferentes actores y la economía en cualquier país. En Chile y Latinoamérica, estas cadenas enfrentan una serie de desafíos que pueden limitar su eficacia y competitividad, pero a su vez aspectos, como las nuevas tecnologías o los cambios geopolíticos que está viviendo la región pueden traer oportunidades que deberían transformar el panorama logístico en la región. Este artículo examina los principales desafíos y oportunidades que enfrentarán las cadenas logísticas en Chile y Latinoamérica hacia 2026 y más allá.
En la actualidad, las cadenas logísticas en Chile y Latinoamérica se encuentran en un estado de transformación. La pandemia de COVID-19 expuso vulnerabilidades en las cadenas de suministro, provocando interrupciones significativas. Según un informe de la CEPAL, el comercio en América Latina y el Caribe cayó un 11,5% en 2020, lo cual en muchos casos evidenció algunas debilidades del sistema logístico. A medida que el comercio se ha recuperado, las empresas deben adaptarse a un entorno en constante cambio, donde la digitalización y la sostenibilidad son más importantes que nunca.
Uno de los principales desafíos que enfrentan las cadenas logísticas en la región es la infraestructura deficiente. Según el Banco Mundial, Chile ocupa el puesto 60 en el índice de calidad de infraestructura, mientras que países como Brasil y Perú están aún más rezagados. La falta de carreteras, puertos y sistemas de transporte adecuados limita la capacidad de las empresas para mover mercancías de manera eficiente. Por ejemplo, el puerto de Valparaíso, uno de los más importantes de Chile, ha enfrentado problemas de congestión que afectan la puntualidad de las entregas.
La complejidad de las regulaciones locales e internacionales también representa un desafío significativo. Las empresas deben navegar por un laberinto de normativas que pueden variar de un país a otro, lo que puede generar retrasos y costos adicionales. Un estudio de la Cámara de Comercio de Santiago indica que el 30% de las empresas encuestadas mencionaron las regulaciones como un obstáculo importante para su crecimiento logístico. Simplificar estas regulaciones podría facilitar el comercio y mejorar la eficiencia de las cadenas logísticas.
La presión para adoptar prácticas sostenibles está en aumento. Según el informe Future Consumer Index de la consultora EY, el 52% de los consumidores en América Latina están dispuestos a pagar más por productos sostenibles. Las empresas enfrentan el desafío de reducir su huella de carbono mientras cumplen con las expectativas de los consumidores y las regulaciones gubernamentales. La transición hacia prácticas logísticas más sostenibles puede ser costosa y compleja, pero es esencial para el futuro del sector.
La escasez de mano de obra calificada es otro obstáculo importante. Según un estudio de la Asociación de Empresas de Logística de Chile, el 40% de las empresas tienen dificultades para encontrar personal capacitado en logística y gestión de la cadena de suministro. La necesidad de formación y desarrollo profesional es evidente, y las empresas deben invertir en la capacitación de su personal para enfrentar los desafíos futuros.
La inteligencia artificial está revolucionando la gestión de cadenas logísticas al ofrecer soluciones innovadoras que mejoran la eficiencia y optimizan la toma de decisiones. Algunas oportunidades clave incluyen:
Predicción de la Demanda: La IA permite a las empresas analizar datos históricos y en tiempo real para prever la demanda de productos, optimizando así los niveles de inventario. Walmart, por ejemplo, utiliza modelos predictivos para anticipar la demanda, reduciendo el riesgo de desabastecimiento.
Optimización de Rutas de Transporte: La IA puede determinar las rutas más eficientes, considerando variables como el tráfico y las condiciones climáticas. UPS ha implementado sistemas de IA que optimizan las rutas de sus vehículos, resultando en ahorros significativos en costos de combustible.
Mantenimiento Predictivo: Al analizar datos de sensores, la IA puede prever fallos en equipos, permitiendo un mantenimiento proactivo. DHL ha utilizado soluciones de mantenimiento predictivo en su flota, mejorando la eficiencia operativa.
Automatización de Procesos: La IA puede gestionar automáticamente el reabastecimiento de inventarios y coordinar la logística de última milla. Amazon utiliza robots y sistemas de IA en sus centros de distribución para acelerar la preparación de pedidos.
En este contexto de constante disrupción, las empresas deben desarrollar una mayor tolerancia a la incertidumbre y construir flexibilidad en los puntos críticos de la cadena de suministro. Las soluciones tecnológicas, como la inteligencia artificial generativa (GenAI), pueden facilitar esta transformación, aunque se presenta como un viaje complejo. Las organizaciones deben adaptar sus respuestas a cada situación, manteniendo visibilidad en sus cadenas de suministro e integrando toda la cadena de valor buscando la adaptación rápida a los cambios constantes.
El crecimiento del comercio electrónico ofrece oportunidades significativas para las empresas de logística. Según Statista, se espera que el comercio electrónico en América Latina alcance los 200 mil millones de dólares en 2026, lo que representa un crecimiento del 50% en comparación con 2021. Empresas como Mercado Libre han expandido sus operaciones logísticas para satisfacer esta demanda, creando centros de distribución en varias ciudades.
Las alianzas estratégicas entre empresas pueden optimizar las cadenas logísticas. Colaborar con otros actores del sector puede permitir a las empresas compartir recursos, reducir costos y mejorar la eficiencia. Un ejemplo exitoso es la alianza entre DHL y Walmart en México, que ha permitido a Walmart mejorar su red de distribución y reducir costos logísticos.
La inversión en prácticas sostenibles no solo es una respuesta a la presión regulatoria, sino también una oportunidad para innovar. Empresas como Coca-Cola han implementado iniciativas de sostenibilidad en su cadena de suministro, como el uso de vehículos eléctricos para la distribución, lo que ha reducido sus emisiones de carbono y mejorado su imagen de marca.
Por último, en el contexto del ámbito regulatorio y fiscal, por un lado, existe una oportunidad de simplificación regulatoria dada por los cambios políticos que están aconteciendo en la región y, por otro lado, las compañías tienen la oportunidad de buscar configuraciones logísticas más eficientes desde el punto de vista fiscal incorporando esta visión en la definición de su red logística.
Las proyecciones para el desarrollo de las cadenas logísticas en 2026 y más allá son optimistas, siempre que las empresas y los gobiernos trabajen juntos para abordar los desafíos. La adaptación y la resiliencia serán fundamentales en un entorno en constante cambio. Las empresas que se preparen para el futuro, invirtiendo en tecnología y sostenibilidad, estarán mejor posicionadas para prosperar.
En resumen, las cadenas logísticas en Chile y Latinoamérica enfrentan desafíos significativos, como la infraestructura deficiente, la complejidad regulatoria, la sostenibilidad y la escasez de mano de obra calificada. Sin embargo, también existen oportunidades valiosas en la digitalización, el crecimiento del comercio electrónico, las alianzas estratégicas y la inversión en sostenibilidad. Para aprovechar estas oportunidades, es fundamental que las empresas y los gobiernos colaboren y se adapten a las nuevas realidades del mercado, desarrollando una mayor tolerancia a la incertidumbre y flexibilidad en sus operaciones.