25 minutos de lectura 23 feb. 2021

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The Tax Leader Imperative: ¿Cómo adaptarse al cambiante panorama del riesgo tributario?

Por EY Global

Organización multidisciplinaria de servicios profesionales

25 minutos de lectura 23 feb. 2021

La Encuesta EY Tax Risk and Controversy 2021 revela que las empresas se preparan para un mayor número de litigios. Para mitigarlos es necesario adoptar un enfoque proactivo.

En resumen
  • Para mitigar los riesgos y las controversias tributarias es necesario evaluar y gestionar los riesgos fiscales y los litigios resultantes.
  • Un marco puede ayudar a las empresas a adoptar un enfoque proactivo.
  • Las inversiones en tecnología relacionada a los impuestos pueden ayudar a las empresas a seguir el ritmo de unas administraciones tributarias cada vez más sofisticadas.

Muchas empresas — de todos los tamaños, pero especialmente las más grandes — no se han adaptado del todo a los continuos y drásticos cambios en el escrutinio de sus asuntos por parte de las autoridades fiscales, según los encuestados en la Encuesta EY Tax Risk and Controversy de 2021. Y el cambio puede estar lejos de terminar: El 53% de los líderes en impuestos esperan un mayor control en los próximos tres años, especialmente cuando los gobiernos comiencen a abordar las presiones presupuestarias derivadas de la respuesta a la pandemia de COVID-19.

No es sólo el escrutinio externo al que se enfrentan los líderes fiscales. Nuestra encuesta reveló que los ejecutivos de la alta dirección están demostrando más interés y supervisión de los impuestos en el 75% de las empresas con ingresos anuales de más de 100.000 millones de dólares, y sólo el 20% de todos los encuestados dicen que la falta de apoyo de la alta dirección les impide elevar el perfil de la gestión de riesgos y controversias fiscales en su empresa.

Parece claro que el papel del líder en impuestos está evolucionando, y esta serie pretende identificar respuestas y acciones críticas para ayudarlos a replantear y proteger el futuro de sus organizaciones. Después de todo, no es sólo la mitigación tradicional de riesgos y disputas lo que preocupa a los ejecutivos: los líderes tributarios están desempeñando un papel cada vez más estratégico, dando forma a cómo las empresas crean, miden y reportan valor a largo plazo.

Por eso les recomendamos que lleven a cabo tres acciones clave:

  1. Reconocer el papel que desempeña la tributación en la creación de valor a largo plazo para la empresa y el riesgo que suponen los litigios fiscales tanto para los resultados como para la reputación de la empresa
  2. Alinear las personas, los procesos y la tecnología para ayudar a la empresa no sólo a gestionar, sino a predecir y anticiparse a las consultas, los conflictos y los litigios
  3. Comprender que adoptar un enfoque proactivo y orientado al futuro puede requerir un cambio fundamental: crear el departamento de controversias fiscales del futuro mediante la implementación de tres áreas de solución.
    • Evaluación del riesgo tributario: predecir y abordar los litigios fiscales antes de que se produzcan, manteniendo la evaluación exhaustiva de todos los riesgos fiscales a los que se enfrenta la empresa.
    • Gestión del riesgo tributario: establecer un marco para priorizar y mitigar el impacto de los riesgos fiscales que surjan, teniendo en cuenta los posibles efectos en cadena.
    • Gestión de auditorías tributarias, disputas y litigios: mitigar el riesgo financiero y de reputación de la empresa utilizando una serie de herramientas para garantizar una resolución rápida y eficaz de las disputas.

El tiempo es esencial. El ritmo y el volumen de los cambios fiscales son incesantes, y la digitalización está alterando el ciclo de vida del cumplimiento de las obligaciones fiscales, que tiene décadas de antigüedad. La forma en que los auditores fiscales recopilan información, califican los riesgos de las empresas y, a continuación, las seleccionan y auditan ha cambiado y está cambiando, ya que la interpretación humana se complementa con el análisis de datos, el aprendizaje automatizado y la inteligencia artificial.

Los encuestados también dicen que ahora ven un entorno de riesgo tributario mucho más diverso. Esto abarca un espectro que va desde el escrutinio de las actividades rutinarias y comercialmente sólidas hasta los grandes acuerdos multimillonarios en los tribunales. Pero también incluye una especie de término medio: la oportunidad de establecer relaciones más abiertas, transparentes y de colaboración con las autoridades fiscales.

De cara al futuro, se está produciendo un segundo crescendo de cambios en la aplicación de los impuestos. La preocupación por la eficacia de los procesos de resolución de litigios no probados relacionados con posibles nuevas formas de gravar la actividad transfronteriza puede aumentar los riesgos fiscales en el futuro. Al mismo tiempo, la presión sin precedentes sobre los gobiernos para que disminuyan los déficits presupuestarios derivados de sus respuestas a la pandemia de COVID-19 ya está creando nuevos peligros en muchas jurisdicciones.

En definitiva, existe una necesidad urgente de que los líderes de impuestos respondan, y este informe detalla exactamente cómo pueden tomar la iniciativa — construyendo su departamento de controversias fiscales del futuro.

Nuevas exigencias impositivas

Las autoridades fiscales se han vuelto exponencialmente más sofisticadas en los seis años transcurridos desde que las normas fiscales transfronterizas comenzaron a revisarse de forma significativa. Los encuestados afirman que las autoridades están recopilando y analizando nuevos datos a partir de las nuevas presentaciones de transparencia y divulgación, compartiendo esa información entre sí a través de protocolos de intercambio automático de información, ampliando así su visión a través de toda la huella de la empresa.

Y las autoridades tributarias de todo el mundo, desde las más maduras hasta las de los mercados emergentes, se están digitalizando, transformando su capacidad para comprender las complejas cadenas de valor y utilizando la analítica de datos para examinar a las empresas desde todos los ángulos. En algunos casos, las autoridades fiscales saben más sobre las actividades fiscales o aduaneras de una empresa que la propia empresa.

  • Acerca de esta encuesta

    Los profesionales de EY entrevistaron a 1.265 líderes en impuestos y financieros de 60 jurisdicciones y 20 sectores industriales durante el cuarto trimestre de 2020. El trabajo de campo de la encuesta se llevó a cabo después de la publicación en octubre de los modelos de Pilar 1 y Pilar 2 en el marco del proyecto de la OCDE/G20 sobre Tax Challenges Arising from Digitalisation — conocido por muchos como "BEPS 2.0".

Este mayor escrutinio se produce en un momento en que las empresas tratan de satisfacer a todos los stakeholders, tanto respondiendo a sus peticiones de divulgación como continuando con la aportación de valor social a largo plazo. Los impuestos son ahora una parte central de esa estrategia, y muchas empresas mantienen una política clara en torno a la publicación externa de la estrategia fiscal, las políticas y otros datos. En algunos países es un requisito legal, mientras que en otros, las empresas están tomando una decisión proactiva y prudente para hacerlo.

"Al desarrollar una narrativa clara sobre su perfil tributario, las empresas tienen la oportunidad de dar a los stakeholders la imagen completa de las contribuciones que hacen a los ingresos públicos y a los servicios sociales a través de los impuestos que pagan", dice Kate Barton, EY Global Vice Chair – Tax. "Ser proactivo en esto ayudará a la empresa a avanzar en su enfoque más amplio de crear valor a largo plazo para los accionistas, los clientes, los empleados y las comunidades a las que sirve".

Es mucho lo que está en juego para los líderes en impuestos. Desde el punto de vista de la empresa en general, quienes no se preparen pueden enfrentarse a una nueva exposición financiera por el aumento de las liquidaciones de impuestos, la doble imposición y las sanciones (a menudo punitivas), los intereses y los recargos resultantes de los desafíos a las formas de operar nuevas y existentes.

Los riesgos para la reputación asociados a las controversias fiscales también pueden llegar al dominio público, creando un impacto más profundo en las empresas, especialmente para aquellas con marcas conocidas o centradas en la creación de valor a largo plazo. De hecho, el 35% de los encuestados espera que los niveles de riesgo para la reputación de las empresas aumenten en los próximos tres años.

A nivel operativo, los líderes en impuestos de las empresas afectadas tendrán que desviar su atención del objetivo principal de la función fiscal, para responder a las consultas y gestionar los litigios. Tal vez sea aún más preocupante que alrededor de cuatro de cada diez encuestados, tanto en Asia-Pacífico como en América Central y del Sur, digan que les preocupa la posible imposición de cargos penales relacionados con los impuestos — algo que ya está ocurriendo en un número creciente de países.

  • El valor de la tecnología en impuestos

    La tecnología en la tributación puede ser una herramienta eficaz para apoyar la gestión global del riesgo fiscal y de las controversias.

    Todos los líderes fiscales deberían tener acceso a tableros de mando en los que se enumeren y visualicen todas las consultas, disputas y litigios activos. Sin ellos, no es posible establecer un orden de prioridades en los litigios — lo cual es fundamental tanto para la evaluación como para la gestión eficaz de los riesgos fiscales. Para llegar a ese estado es necesario encontrar y luego implementar herramientas que tengan una amplia funcionalidad y flexibilidad, que permitan registrar las consultas entrantes, automatizar en gran medida las respuestas, almacenar los hechos del caso e identificar posibles litigios futuros mediante el análisis de todos los datos disponibles.

    Estos sistemas ya no están fuera de alcance. Las prácticas líderes en este ámbito incluyen la construcción de los mismos o el aprovechamiento de las herramientas proporcionadas por sus proveedores de servicios profesionales, como la solución Tax Audit and Controversy Management de EY (TACM, por sus siglas en inglés), que integra personas, procesos y tecnología.

    Las empresas que se encuentran en el extremo superior del modelo de madurez de la gestión de riesgos y controversias fiscales también descubren que los datos fiscales recopilados con fines de cumplimiento y presentación de informes son valiosos para predecir futuros litigios. Puede contribuir a una comprensión más informada de la salud financiera, convirtiéndola en una parte importante de las prácticas empresariales sostenibles que sustentan el valor a largo plazo.

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Capítulo 1

Construir el departamento de controversias fiscales del futuro

El uso de un marco global puede abordar y ayudar a mitigar el riesgo de manera más eficaz.

El ritmo y el volumen de los cambios fiscales significan que sólo hay una ventana de oportunidad limitada para que los líderes preparen completamente el departamento fiscal y el negocio en general para la plétora de tendencias convergentes. Pero los encuestados indican que no están seguros de cómo adelantarse a los desafíos. Los litigios que surjan dentro de tres años serán tan diferentes de los actuales que resulta difícil predecirlos. "Es absolutamente crucial refrescar su estrategia de gestión de riesgos y controversias fiscales, poniendo en marcha nuevas estrategias ahora", dice Luis Coronado, EY Global Tax Controversy Leader and Transfer Pricing Leader. "Así es como te preparas para dar respuestas en los próximos años, cuando las autoridades fiscales solicitarán cantidades sustanciales de pruebas detalladas sobre una estructura u operación específica que hayas puesto en marcha hoy".

Es absolutamente crucial refrescar su estrategia de riesgo y controversia fiscal, poniendo en marcha nuevas estrategias ahora.
Luis Coronado
EY Global Tax Controversy and Transfer Pricing Leader

Entonces, ¿cómo pueden los líderes de impuestos situarse en una mejor posición para detectar los riesgos antes de que se conviertan en controversias? Al invertir en una mejor tecnología fiscal, las empresas pueden planificar y responder proactivamente al riesgo de controversia fiscal. Esto incluye crear o mejorar los controles fiscales y aprovechar al máximo los programas de prevención y resolución de conflictos disponibles.

Pero las empresas que realmente prosperen en el período que se avecina serán las que evalúen adecuada y progresivamente el espectro de prácticas líderes que adoptan sus pares y, a su vez, las implementen de manera rápida, global y con una fuerte resolución en todas las fases del trabajo de controversias fiscales. En resumen, construirán su departamento de controversias fiscales del futuro, ahora.

La importancia de un marco sólido

Responder a un entorno fiscal que cambia rápidamente requiere un plan en marcha. "Un enfoque de gestión de riesgos y controversias fiscales global, bien definido y acordado, incorporará el mayor número posible de prácticas de vanguardia en todo el espectro de actividades de evaluación, gestión y resolución de riesgos fiscales", afirma Jean-Pierre Lieb, EY EMEIA Tax Policy and Controversy Leader.

Este enfoque debe estar respaldado por procesos coherentes y acordados a nivel global y apoyado por una sólida tecnología fiscal que no solo haga un seguimiento y gestione los litigios en curso, sino que también prediga dónde y en qué cuestiones pueden producirse futuras auditorías o litigios fiscales. Y dado que el 74% de los encuestados afirman que la digitalización de los procesos de administración fiscal ha aumentado el riesgo fiscal general de su departamento, las empresas y sus responsables fiscales tendrán que trabajar duro — e invertir con solvencia — para mantenerse al día.

Un enfoque de gestión del riesgo fiscal y de las controversias bien definido y acordado en común incorporará el mayor número posible de prácticas de vanguardia en todo el espectro de actividades de evaluación, gestión y resolución de riesgos fiscales.

La transformación hacia una futura estrategia de gestión de riesgos y controversias fiscales requerirá una inversión deliberada y una acción comprometida por parte de las empresas, especialmente de aquellas que aún no estén construyendo dicho enfoque. No es necesario que la construcción se produzca de la noche a la mañana, y las principales prácticas pueden aplicarse individualmente o por fases. Pero no entender las consecuencias críticas — o no tomar ninguna medida — puede tener un impacto profundo y perjudicial en cualquier organización.

Desarrollar y documentar un marco global puede ayudar a garantizar la coherencia en la aplicación y posterior mantenimiento de un enfoque de gestión de riesgos y controversias fiscales. También puede ayudar a obtener más valor, tanto financiero como centrado en los resultados, de los asesores externos de una empresa, definidos en la encuesta como proveedores fiscales, bufetes de abogados y otros proveedores de servicios externos.

En muchos casos, es posible que ya exista un marco más amplio y potencialmente complementario, como un Marco de Control Fiscal (TCF, por sus siglas en inglés). El 50% de los encuestados mantiene un marco de este tipo y puede proporcionar un punto de partida sólido para la transformación de la gestión de riesgos y controversias fiscales. Sin embargo, implantar y mantener un TCF puede ser un reto. El 27% de los encuestados que disponen de un marco de control fiscal no ha conseguido los resultados deseados, mientras que el 56% afirma que su marco de control fiscal requiere demasiados recursos para poder mantenerlo.

  • ¿Qué es un Marco de Control Fiscal (TCF)?

    Un TCF gobernado de forma centralizada establece las actividades, herramientas, procesos y disposiciones organizativas que pueden ayudar a aumentar la probabilidad de que se identifiquen, evalúen y comprendan los riesgos fiscales, y que se activen las respuestas adecuadas para mitigar el impacto de dichos riesgos. Suelen aplicarse a todos los impuestos, no sólo a los de la renta, con procesos diferentes para la gestión de los impuestos directos e indirectos. Lo ideal es que los procesos de gestión de los riesgos fiscales se integren también en los procesos más amplios de evaluación y gestión de riesgos del grupo. Sólo así se podrá garantizar que los riesgos fiscales se traten a la par que cualquier otro riesgo al que se enfrente la empresa.

Los que se mantuvieron con su TCF reportaron sólidos beneficios: El 75% dice que tiene una visibilidad sustancial o total de todos los litigios fiscales a nivel global, 10 puntos porcentuales más que los que no lo tienen. Los adheridos al TCF dicen que también es casi dos veces más probable que ejecuten proactivamente procesos diseñados para reducir el riesgo fiscal antes de que se presente una declaración — como la ejecución de análisis de datos previos a la presentación — que los que no tienen uno. Por último, los encuestados que cuentan con un TCF también afirman que creen que es más que probable que sus directivos sean plenamente conscientes de los riesgos, como BEPS 2.0 y sus implicaciones. Y con la inversión en el departamento fiscal siempre necesaria, eso puede ser útil.

La ampliación de cualquier estrategia actual (incluidas las centradas en un TCF) para incluir más prácticas punteras en el ámbito de la gestión de riesgos y controversias fiscales ayudará y capacitará mejor a los líderes fiscales en su transición hacia el departamento de controversias fiscales del futuro. Aquellos que adopten un enfoque más proactivo y con visión de futuro comprenderán que necesitan cambiar y encontrarán la forma de hacerlo.

Las empresas que ya están construyendo el departamento de controversias fiscales del futuro deberían centrarse en tres áreas de soluciones clave:

  1. Evaluación del riesgo fiscal
  2. Gestión del riesgo fiscal
  3. Auditoría fiscal, gestión de conflictos y litigios
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Capítulo 2

Evaluar el riesgo fiscal

Cómo identificar los principales riesgos fiscales a los que puede enfrentarse la empresa, y dónde.

Un enfoque eficaz de gestión global de riesgos y controversias fiscales comienza por realizar una evaluación exhaustiva de todos los riesgos fiscales a los que se enfrenta la empresa. Hacerlo permite a los responsables fiscales priorizar las controversias activas que deben cerrarse, y en qué orden, durante la posterior fase de trabajo de gestión del riesgo fiscal.

El objetivo principal de la evaluación del riesgo fiscal es hacer todo lo posible para detener las controversias fiscales antes de que se produzcan. Se lleva a cabo mediante una gobernanza descendente, sistemas y procesos que mejoran los esfuerzos de supervisión, cumplimiento y prevención de controversias. Naturalmente, se trata de un proceso continuo y evolutivo. Una visión puntual de la situación sólo es útil hasta que las cosas cambian, lo que ocurre a menudo y rápidamente.

Además de comentar cómo evalúan el riesgo fiscal de forma continua, los encuestados identificaron los riesgos fiscales que ven actualmente. Sus respuestas se dividen en tres grandes categorías:

  1. Preocupaciones continuas que se han identificado en las encuestas anteriores, siendo los precios de transferencia nuevamente el principal riesgo fiscal identificado.
  2. Desafíos relacionados con los impactos fiscales de la pandemia de COVID-19.
  3. Cuestiones relacionadas con los proyectos de erosión de la base y traslado de beneficios (BEPS) de la OCDE.

Los precios de transferencia han sido identificados como la mayor fuente de riesgo fiscal en todas las encuestas anteriores de Tax Risk and Controversy de EY, y de nuevo en esta. "Esto no es una sorpresa, dada la agitación de la cadena de suministros resultante de las disputas comerciales globales y los cambios de gran alcance en el marco legal global que surgió de la reescritura BEPS de las directrices de precios de transferencia de la OCDE", dice Ronald van den Brekel, EY EMEIA Transfer Pricing Leader. "Además de estos cambios, los líderes fiscales también tendrán que abordar el potencial escrutinio futuro de los aspectos de los precios de transferencia de la volatilidad de los beneficios y el cambio de los puntos de referencia frente a las partes independientes — cosas que definitivamente han sido sesgadas por la pandemia de COVID-19."

Cómo la pandemia de COVID-19 está generando nuevos riesgos fiscales

Desde el comienzo de la pandemia, las autoridades fiscales han sido importantes proveedores de apoyo y estímulo. El apoyo se manifestó no sólo a través de programas de apoyo al empleo, pagos en efectivo y préstamos, sino también con la provisión de alivio administrativo. Esto incluyó el retraso de los plazos de declaración de impuestos, el aplazamiento del pago de ciertos impuestos y, lo que es más importante en el ámbito de la gestión del riesgo fiscal, la suspensión de la actividad de auditoría fiscal y de los litigios. Se espera que, para finales de 2021, la mayoría de las autoridades fiscales tengan previsto realizar una labor de control fiscal a pleno rendimiento. Sin embargo, los encuestados informan de su preocupación por varias cuestiones fiscales relacionadas con la pandemia, y en varias jurisdicciones ya se está llevando a cabo un examen de auditoría de dichas cuestiones.

Aumento de la aplicación de la ley

53%

dicen que esperan un mayor nivel de aplicación de los impuestos en los próximos tres años.

Cambio fiscal transfronterizo

BEPS (tanto el Plan de Acción de 2015 como el proyecto en curso de la OCDE sobre los retos fiscales de la economía digital) también ocupan un lugar destacado como áreas de riesgo fiscal. El 31% de los encuestados prevé un mayor riesgo fiscal derivado de BEPS 2.0 en los próximos tres años.

"Es una cifra inferior a la que cabría esperar", afirma Barbara Angus, EY Global Tax Policy Leader. "Puede reflejar el hecho de que muchos contribuyentes no esperan que se aplique ninguna medida en el periodo de tres años que cubre la pregunta de la encuesta, o quizás los encuestados no se centraron en cómo las medidas propuestas podrían tener un efecto tan amplio, mucho más allá de lo "digital" en el nombre del proyecto. O bien podría ser que los líderes fiscales estén experimentando un poco de "fatiga de BEPS".

En particular, más de tres cuartas partes de los encuestados afirman que la reforma legislativa a nivel nacional ha aumentado su exposición al riesgo fiscal, pero sólo el 47% dice seguir activamente la evolución de la política fiscal a escala internacional.

"Es una desconexión", dice Marlies de Ruiter, EY Global International Tax and Transaction Services Policy Leader. "Y es sorprendente, dado que la evolución de la política fiscal internacional está y estará impulsando la reforma legislativa a nivel nacional y, potencialmente, futuras controversias. Es esencial adoptar un enfoque global para saber lo que se avecina. El primer paso para las empresas debe ser establecer un proceso para asegurarse de que los cambios fiscales en sus mercados clave están siendo monitoreados activamente."

De cara al futuro, el 44% de los encuestados también espera mayores niveles de medidas fiscales unilaterales en los próximos tres años, destacando temas como las retenciones fiscales, la evolución de las interpretaciones de los precios de transferencia que difieren de las orientaciones de la OCDE, y una medida fiscal hasta ahora ausente en nuestras encuestas: Los Impuestos sobre los Servicios Digitales (DST, por sus siglas en inglés) — que están empezando a ser objeto de nuevas auditorías fiscales en varios países.

Desde el punto de vista geográfico, los encuestados consideran que Europa representa el mayor riesgo fiscal para las empresas en los próximos tres años, aunque América y Asia-Pacífico les siguen de cerca. Asimismo, los resultados de la encuesta indican que Europa es también la región en la que el mayor número de encuestados tiene previsto invertir de forma diferenciada para mejorar los resultados de las controversias fiscales durante el mismo periodo.

Riesgos fiscales desde dentro de la empresa

No todos los riesgos fiscales provienen del exterior de la empresa. Una mejor comunicación dentro de la empresa puede ser una forma útil para que los responsables de impuestos ayuden a garantizar que su departamento se mantenga al día con la estrategia empresarial, las nuevas inversiones y cualquier decisión que afecte a los impuestos que debe pagar la empresa. Esta comunicación puede ser "horizontal" con otras unidades de negocio, departamentos comerciales y de apoyo, o "vertical" con los líderes ejecutivos, la junta directiva y el comité de auditoría. La buena noticia es que la mayoría de los encuestados afirman que la supervisión y el interés de sus líderes ejecutivos por el riesgo fiscal han aumentado en los últimos tres años.

Aunque puede llevar mucho tiempo (y ser un candidato potencial para la asistencia de un proveedor de servicios), el desarrollo de un programa de auditorías fiscales simuladas para examinar determinadas transacciones, estructuras o posiciones puede ser una de las mejores maneras para que los líderes fiscales pongan a prueba los controles y las defensas. Sin embargo, sólo el 28% de los encuestados lo hace en la actualidad, y sólo el 37% pone a prueba de forma rutinaria sus propias declaraciones de impuestos utilizando analítica de datos. Esta cifra probablemente aumentará a medida que los responsables de impuestos contraten a profesionales con nuevas habilidades en la analítica de datos, el aprendizaje automatizado y la inteligencia artificial, todo ello como parte de la transformación más amplia de la gestión de los impuestos. Pero se puede hacer mucho hoy para mejorar las señales de alerta temprana.

Evaluación del riesgo fiscal

28%

dicen que realizan simulacros de auditorías fiscales.

No se puede subestimar la importancia de la tecnología fiscal en la evaluación de riesgos. En la actualidad, las herramientas sofisticadas ofrecen plataformas de acceso global que permiten al personal fiscal y financiero de cualquier lugar registrar cualquier punto de contacto con las autoridades fiscales — desde consultas y solicitudes de datos hasta auditorías, estado del procedimiento de acuerdo mutuo (MAP) y actualizaciones de litigios. Un sistema integral puede hacer un seguimiento de todo tipo de contactos, ayudar a priorizar los litigios que deben cerrarse y proporcionar eficiencia y eficacia en la respuesta a las autoridades fiscales.

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Capítulo 3

Gestionar los riesgos fiscales

Cómo mitigar los riesgos y controversias fiscales gestionándolos de forma eficaz y coherente.

La gestión eficaz del riesgo fiscal es la segunda fase de la creación del departamento de controversia fiscal del futuro. Establece un marco de enfoque para priorizar y mitigar el impacto de las controversias fiscales, teniendo en cuenta cualquier efecto potencial de propagación a través de diferentes años fiscales o geografías. Los enfoques más destacados en este ámbito serán coherentes pero flexibles, se aplicarán de forma global, contarán con el apoyo de los altos ejecutivos y serán aceptados por todos los participantes.

La gestión del riesgo fiscal implica a menudo la colaboración con proveedores externos y autoridades fiscales, lo que pone de manifiesto la importancia de una comunicación y unas relaciones sólidas en estos ámbitos. La tecnología vuelve a desempeñar un papel fundamental, ya que proporciona la plataforma en la que se almacenan y analizan las posiciones fiscales.

La importancia de la documentación

Las prácticas más destacadas en este ámbito sugieren el uso de una serie de herramientas para ayudar a responder a las auditorías fiscales cada vez más forenses, multilaterales (es decir, que examinan los datos de los contribuyentes de más de un país) y de todo el grupo. Estos enfoques de auditoría están llevando a cada vez más empresas a crear y mantener de forma proactiva archivos completos de documentación fiscal basados en el contenido y las actividades empresariales que respalden transacciones, estructuras o posiciones fiscales clave.

Estos archivos, que el 53% de los encuestados afirma mantener, suelen incluir documentos de referencia, dictámenes, notas de entrevistas funcionales, actas de reuniones y llamadas, y correos electrónicos — elementos que los auditores fiscales exigirán cada vez más en el futuro.

Cuando se recibe una nueva consulta o solicitud de datos de una autoridad fiscal, es fundamental que el departamento fiscal cuente con un proceso para clasificarla clara y rápidamente, evaluar el nivel de riesgo que puede presentar y aplicar procedimientos previamente acordados que aborden los diferentes tipos y niveles de consulta de la autoridad fiscal. El 47% de los encuestados sigue este enfoque en la actualidad. Una vez más, la tecnología puede apoyar esta actividad.

Análisis alternativo

37%

de los encuestados realizan sus propios análisis de datos basándose en los que creen que utilizan las autoridades fiscales.

La tecnología también puede permitir a los responsables fiscales aprovechar las respuestas estandarizadas a las consultas rutinarias. Estas respuestas pueden almacenarse dentro de la plataforma tecnológica, y estar disponibles para su finalización y uso tan pronto como se reciba una consulta.

Herramientas de prevención de conflictos

La relación entre los contribuyentes y las autoridades fiscales no tiene por qué ser conflictiva. Por el contrario, puede basarse en la confianza, la transparencia y la comunicación — aunque más de 200 encuestados creen que las actitudes negativas mostradas por algunas autoridades fiscales hacia las empresas multinacionales (MNC, por sus siglas en inglés) son el principal obstáculo para la gestión eficaz de los litigios.

Aparte de estas actitudes, la mayoría de las autoridades fiscales ofrecen programas que pueden ayudar a reducir la probabilidad de que se produzcan litigios fiscales antes de que se presente una declaración de impuestos u otro tipo de presentación (como un informe sobre precios de transferencia). Entre otros, se incluyen las resoluciones fiscales (la herramienta de prevención de litigios más eficaz, según los encuestados), los acuerdos previos sobre precios (APA) y las negociaciones aceleradas de las autoridades competentes.

Los programas de cumplimiento cooperativo suelen producirse en tiempo real. En un desarrollo relativamente reciente, el nuevo Programa Internacional de Garantía de Cumplimiento (ICAP) de la OCDE se centra en la revisión por parte de un grupo multilateral de autoridades fiscales de los informes de las empresas país por país. Esto puede dar lugar a un enfoque de escrutinio reducido durante un tiempo (normalmente dos años) si se considera que una empresa es de bajo riesgo — y suponiendo que los hechos materiales de la empresa no cambien durante ese periodo de dos años.

La participación activa en este tipo de programas puede aportar muchas ventajas, como la reducción de los litigios inesperados, la mitigación de las sanciones, los intereses y los recargos, y la posibilidad, cuando se logran resultados satisfactorios, de reducir la provisión fiscal.

Desde el punto de vista del líder fiscal, estos métodos pueden liberar al personal fiscal para que se concentre en las actividades clave, y apoyar un círculo virtuoso al establecer relaciones mejores y más transparentes con las principales autoridades fiscales. Sin embargo, puede que no sean adecuados para todas las empresas, y hay que asesorarse sobre los pros y los contras y la inversión general de tiempo y recursos que pueden ser necesarios para obtener los resultados esperados.

Plan APA

35%

dicen que tienen una estrategia proactiva para asegurar acuerdos de precios anticipados.

Los resultados de la encuesta indican una utilización relativamente baja de dichos programas, ya que sólo el 40% de los encuestados afirma ejecutar una estrategia de cumplimiento cooperativo proactiva y claramente definida. Menos — el 35% — afirman ejecutar una estrategia claramente definida, proactiva y con buenos recursos para garantizar los APA. En cuanto a las expectativas para los próximos tres años, la clasificación es similar, aunque los APA bilaterales y multilaterales son objetivos a los que aspiran los encuestados, lo que refleja el movimiento hacia un mayor multilateralismo en materia fiscal. Estas cifras tendrán que aumentar si las empresas quieren gestionar con éxito los posibles riesgos fiscales derivados de un nuevo conjunto de cambios en las normas fiscales transfronterizas.

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Capítulo 4

Gestionar auditorías fiscales, disputas y litigios

Un enfoque holístico combinado con las herramientas adecuadas puede garantizar la resolución eficaz de los conflictos.

La gestión de las auditorías fiscales se centra en garantizar una resolución rápida y eficaz de los conflictos y abarca las auditorías fiscales, la gestión de los exámenes, los recursos, la mediación, el arbitraje, el uso de procesos como el MAP, y, como última opción para muchas empresas, el litigio.

La gestión eficaz de los litigios fiscales incluye la garantía de que las múltiples etapas de una auditoría fiscal, un litigio o una disputa se gestionan de manera coherente. Esto, a su vez, ayuda a garantizar la protección de los intereses de la empresa de la forma más eficiente en cuanto a costos y recursos. El resultado es que los equipos tienen más tiempo para centrarse en otras actividades que aportan valor.

Este enfoque puede ser beneficioso en todo el espectro de los diferentes tipos de litigios y puede contener una amplia gama de pasos individuales del proceso que abarcan temas como la preparación de la auditoría, el suministro de información, la formulación de la posición, la negociación del litigio, la solución del litigio y las tareas posteriores al litigio que deben completarse. La práctica líder en esta materia también incluye la asignación de quién será responsable, rendirá cuentas, será consultado e informado sobre cada paso individual que se dé. Y aunque cada litigio fiscal es único, el 57% de los encuestados afirman que actualmente utilizan un conjunto de pasos del proceso bastante coherentes.

El tratamiento de cada nuevo conflicto debe comenzar con una reflexión clara sobre el enfoque general que la empresa desea adoptar.

La tecnología fiscal también desempeña un papel importante en la gestión de las auditorías fiscales. Las herramientas adecuadas permiten a los departamentos fiscales registrar cada paso individual del proceso de gestión de auditorías fiscales o litigios en una plataforma central, lo que permite a los responsables de los departamentos fiscales obtener una visibilidad global tanto del estado como de la exposición financiera total. Asimismo, las prácticas más avanzadas sugieren que se almacenen los datos de las liquidaciones, lo que proporciona mejores indicaciones sobre el costo potencial de cualquier litigio futuro sobre el mismo tema.

Herramientas de resolución de conflictos

Las herramientas y programas de resolución de conflictos — un área en rápido crecimiento — desempeñan un papel fundamental en la gestión de los conflictos fiscales.

"Comprendiendo el tiempo que ocupan los litigios fiscales y el impacto que la doble imposición no resuelta puede tener en las grandes inversiones, la OCDE y los países siguen invirtiendo tiempo y esfuerzos significativos para mejorar el MAP", afirma Joel Cooper, Transfer Pricing Controversy Leader of the EY Global Tax Desk Network. Cooper añade que, aunque siguen existiendo desafíos en materia de MAP, especialmente cuando existen cadenas de valor integradas y complejas, "existe un claro sentimiento de esperanza entre la comunidad fiscal mundial de que el MAP seguirá mejorando con el tiempo." Sin embargo, sólo el 35% de los encuestados afirma utilizar activamente el MAP siempre que sea posible, lo que se eleva al 39% entre las empresas más grandes.

Según los encuestados, siempre habrá barreras para la resolución efectiva de conflictos, y es más probable que estos obstáculos provengan de fuera de la empresa. Los principales obstáculos señalados son la complejidad general de la legislación fiscal transfronteriza (24%), las actitudes negativas de algunas autoridades fiscales hacia las MNC (19%) y la falta de voluntad de compromiso por parte de algunas jurisdicciones (16%). Pocos encuestados señalan obstáculos internos, lo que indica que es necesario seguir trabajando para crear más confianza entre los contribuyentes y las autoridades fiscales.

Legal

40%

dicen que tienen un protocolo claro sobre cuándo litigar los conflictos fiscales.

El inicio de un litigio suele ser — aunque no siempre — un paso final en el proceso de gestión de la auditoría fiscal. En ocasiones, el litigio puede considerarse una necesidad en algunas jurisdicciones, y la capacidad de litigar debe considerarse siempre dentro de cualquier estrategia de gestión de riesgos y controversias fiscales. De hecho, el 40% de los encuestados afirman que siguen un protocolo claro sobre cuándo emprender una estrategia centrada en el litigio en cada controversia individual.

Por último, cuando se resuelve un litigio en una jurisdicción, una empresa haría bien en tener en cuenta, y mitigar, cualquier efecto secundario multianual y multijurisdiccional. Al hacerlo, se reduce la probabilidad de que se desencadenen nuevos litigios en otros lugares. Sin embargo, el 59% de los encuestados no sigue estas prácticas.

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Capítulo 5

Construir su futuro hoy

Los contribuyentes de las empresas seguirán siendo objeto de un intenso escrutinio tanto por parte de los gobiernos como de la opinión pública. Hay que tomar medidas.

Los encuestados informan de que es dos veces más probable que gestionen los litigios activos de forma centralizada que de forma regional (34% frente al 17%). La centralización es aún más frecuente entre las empresas más grandes de la encuesta, donde el 51% gestiona los litigios más importantes en la sede central. Esto puede reflejar la necesidad de garantizar que, si bien los departamentos fiscales regionales (que pueden tener menos especialistas técnicos especializados o litigantes) desempeñan un papel clave en la identificación y notificación de nuevos litigios, los casos con las circunstancias más complejas, los mayores riesgos financieros o la necesidad de emprender un litigio cuentan con los recursos y la gestión adecuados.

La centralización también puede significar la consolidación del número de proveedores de servicios externos utilizados, aumentando así la eficiencia, el control y la visibilidad. La mayoría de los encuestados (47%) declararon utilizar entre uno y cuatro proveedores profesionales para gestionar todos los litigios a nivel global, mientras que sólo el 14% utiliza 11 o más.

La mejora de las comunicaciones y las relaciones con otras partes de la empresa y con los stakeholders externos (como las autoridades competentes) también apoyará la transformación. A nivel interno, esto debería incluir a la C-suite, la estrategia empresarial o las unidades comerciales, trabajando para garantizar que la información clave se tiene en cuenta en los procesos de cumplimiento fiscal, planificación fiscal y evaluación del riesgo de controversia fiscal.

Dos tercios de los encuestados (66%) afirman que el riesgo y la controversia fiscal se han vuelto más importantes para su empresa en los últimos tres años. Si el 53% de todos los encuestados que prevén un aumento de los niveles de cumplimiento de las normas fiscales en los próximos tres años están en lo cierto, esa cifra podría aumentar. Las empresas de los sectores de Medios y Entretenimiento (57%), Petróleo & Gas (59%), Telecomunicaciones y Ciencias de la Vida (ambos con un 68%) tienen expectativas aún más altas de que los niveles de aplicación de impuestos aumenten.

Algunas características del futuro panorama de la aplicación de la ley parecen ya estar consolidándose. En primer lugar, las autoridades fiscales pueden saber más sobre los asuntos fiscales globales de una empresa que el propio contribuyente. En segundo lugar, se espera que las empresas aporten pruebas mucho más profundas — a veces hasta niveles forenses — para respaldar sus declaraciones y posiciones. Y, en tercer lugar, habrá más multilateralismo en materia de impuestos, tanto en lo que respecta a la aplicación de la ley como a las posibilidades de resolución de conflictos.

La composición de los riesgos fiscales puede cambiar y cambiará con el tiempo. Pero independientemente de que el futuro traiga consigo una mayor atención a las transacciones financieras (ya señalada por el 43% de los encuestados), la denegación de determinadas deducciones o la desautorización de pagos a determinadas jurisdicciones, aquellas empresas que adopten un enfoque global y estratégico de la gestión de riesgos y controversias fiscales estarán mejor preparadas que las que no lo hagan.

  • Cinco pasos que hay que dar ahora para ayudar a mitigar el riesgo y la controversia fiscal

    1. Entender cómo los impuestos contribuyen al valor a largo plazo de su negocio y cómo las disputas y controversias pueden poner en peligro ese valor.
    2. Supervisar y tener un plan de acción para la política fiscal y los desarrollos administrativos en curso — pasados, presentes y futuros.
    3. Construir su departamento de controversias fiscales del futuro — ya sea en torno a un marco de control fiscal o como una nueva serie de prácticas líderes.
    4. Invertir en las herramientas digitales y tecnológicas necesarias que le permitan preparar los expedientes de defensa, analizar sus datos y gestionar toda la interacción con las autoridades fiscales.
    5. Evaluar y utilizar proactivamente todos los programas adecuados de prevención y resolución de conflictos.

Resumen

Las empresas se están preparando para un nuevo aumento de las controversias fiscales en todo el mundo, según la Encuesta Tax Risk and Controversy Survey 2021 de EY. El modelo de gobernanza, los procesos y la tecnología fiscal adecuados pueden ayudar a evitar las controversias siempre que sea posible y potenciar la defensa adecuada en caso necesario.

Acerca de este artículo

Por EY Global

Organización multidisciplinaria de servicios profesionales