¿Acaso el potencial de una persona solo se reconoce cuando se ajusta al molde tradicional?
Todos tenemos puntos de partida distintos según nuestros antecedentes, los cuales dan forma a nuestras historias, nuestras experiencias y nuestras ambiciones. Un aspecto que a menudo se pasa por alto en una persona es su origen socioeconómico. Factores como nuestra crianza, así como la educación y los ingresos de las generaciones anteriores de nuestra familia, pueden influir en el grado en que podemos acceder a recursos, redes y oportunidades. Además, puede conllevar un estigma social y la presión de reprimir u ocultar nuestros orígenes por temor a ser juzgados, a que se perciban negativamente nuestras capacidades o a la presión de "encajar", lo cual puede afectar nuestras experiencias y nuestro avance profesional.
La movilidad social es la forma en que cambia la situación socioeconómica de una persona con el paso del tiempo. Desempeña un papel importante en la cohesión social y el crecimiento económico. El avance profesional no debería depender de su origen, sino de hacia dónde desea llegar.
En EY, queremos seguir atrayendo a personas con talento de una amplia variedad de orígenes, habilidades y experiencias. Creemos en el poder de las diferentes perspectivas, en la libertad de ser uno mismo y en eliminar los obstáculos para facilitar el acceso a las oportunidades —para todos—. Este compromiso constituye el núcleo de nuestra estrategia All in, impulsando un crecimiento con sentido y creando valor para nuestra gente y las partes interesadas.
Al prestar mayor atención a las experiencias de nuestros colegas, podemos actuar de manera consciente para generar un gran impacto en las personas que nos rodean.
En equipo, podemos forjar el futuro con confianza.