Pero la tarea pendiente es que más allá de utilizar plataformas de terceros a nivel individual, se crean herramientas propias a nivel corporativo, basadas en IA y con los controles y parámetros necesarios a nivel del riesgo y gobernanza para el resguardo de la información.
La IAAA es una realidad tangible. El próximo paso es activar ese valor con propósito, disciplina y escalabilidad. Adquirir nuevas capacidades ya no es prioridad, sino movilizar las capacidades existentes a través de una estrategia estructurada, alineada con los objetivos del negocio y en la generación de impacto medible. Esto requiere avanzar desde la experimentación hacia modelos operativos sostenibles, con una hoja de ruta clara, liderazgo comprometido y casos de uso orientados a resultados.
Etapa en la que se encuentra la región en su camino hacia la adopción de IAAA
La adopción de Inteligencia Artificial Agéntica Avanzada no ocurre de forma lineal ni homogénea: cada empresa avanza a su ritmo, condicionado por factores como visión estratégica, recursos tecnológicos, gobernanza de datos y disposición cultural. Nuestra región se encuentra en una fase de exploración inicial.
Se observa una concentración en fases de Exploración inicial y Pilotos en marcha, esto refleja que en la región hemos sido un poco más pasivos en la adopción de IA y si bien, muchas organizaciones están reconociendo el potencial de esta tecnología, aún no han tomado decisiones estructurales para escalar su adopción.
Para mantener competitividad como región, se debe acelerar la ruta de adopción, y así hacer frente a nuestra competencia en un mundo globalizado.
El llamado es a iniciar el camino y entender el negocio, evaluar riesgos, construir la infraestructura necesaria y establecer un modelo de gobernanza que habilite un ecosistema alrededor de la IAAA. El desafío está en transformar la intención en acción y el conocimiento en resultados tangibles.