La entrada en vigor del enfoque simplificado del Monto B (Pilar 1), marca un hito en la evolución del proyecto BEPS 2.0 de la OCDE/G20. Este mecanismo busca facilitar la documentación de operaciones de distribución mediante márgenes predeterminados, con el objetivo de reducir significativamente las disputas en materia de Precios de Transferencia.
¿Qué implica esto para las empresas multinacionales en América Latina?
La implementación del Monto B podría simplificar el cumplimiento tributario, pero también plantea desafíos importantes. En América Latina, muchas normativas locales exigen el uso de información contemporánea y criterios específicos que difieren del enfoque propuesto por la OCDE. Esto genera tensiones entre la estandarización internacional y las prácticas locales, especialmente en países como México, Colombia, Ecuador y Perú. Además, el uso de matrices de márgenes basadas en datos históricos (2017–2019) ha sido cuestionado por no reflejar adecuadamente la realidad económica actual, lo que podría afectar la precisión de los análisis y la aceptación por parte de las autoridades fiscales.