Mujer asiática observando ropa a través del escaparate de un centro comercial

Cómo los consumidores aspiracionales están redefiniendo el crecimiento del sector del lujo

A medida que el crecimiento se estabiliza, las expectativas cambiantes están redefiniendo la forma en que las marcas se conectan con un público más crítico —y más exigente—.

En resumen

  • El crecimiento del sector de lujo se está estabilizando, pero sigue siendo frágil en medio de las presiones económicas y geopolíticas. 
  • Los clientes de lujo aspiracionales se están convirtiendo en el principal motor del crecimiento futuro y de la relevancia de la marca. 
  • Las marcas exitosas combinarán su legado con nuevos modelos de negocio que ofrezcan experiencias más impactantes y un valor más claro.

Los consumidores ambiciosos se están convirtiendo en la fuerza determinante de la próxima etapa de crecimiento del sector del lujo. Sin embargo, a medida que el mercado se estabiliza tras un período de volatilidad, muchas marcas aún no cuentan con los recursos necesarios para atraer a este segmento a gran escala.

Al mismo tiempo, el crecimiento del mercado mundial de artículos de lujo sigue siendo frágil. Esta fragilidad —determinada por la incertidumbre geopolítica, la presión económica y las expectativas cambiantes de los consumidores— ya se refleja en las proyecciones futuras. En la Conferencia Anual Europea sobre el Lujo 2026 de Morgan Stanley, celebrada en mayo, la empresa pronosticó un crecimiento del sector de los bienes de lujo personales de alrededor del 2,5 %, lo que representa una reducción con respecto al 4 % previsto unos meses antes1.

En este contexto, el éxito a largo plazo dependerá menos de una expansión generalizada del mercado y más de la eficacia con la que las marcas logren atraer, convertir y retener a los clientes que aspiran al lujo.

El EY Luxury Client Index de 2026 analiza las expectativas y motivaciones de estos «aspiracionales» y explora cómo los minoristas de lujo pueden utilizar nuevas herramientas y modelos de negocio para responder a estos cambios. El estudio identifica cuatro principios que sirven de guía para alcanzar el éxito con los clientes que aspiran al lujo.

1. Los fundamentos siguen siendo clave

Los clientes que aspiran al lujo están redefiniendo el concepto de valor; sin embargo, sus expectativas también concuerdan con los principios fundamentales del lujo. El último informe confirma que esa aspiración se basa en valores tradicionales como la calidad del producto, la legitimidad de la marca y el valor duradero. Otros factores, como la sustentabilidad, contribuyen a definir las expectativas, pero no necesariamente generan ventas directas.

Los factores más importantes que impulsan la compra están vinculados de manera constante al valor intrínseco del producto. La calidad de los materiales ocupa el primer lugar, con un 65 %, y la tradición de la marca ocupa el segundo lugar, con un 52 %. El lujo sigue definiéndose por la naturaleza del producto, la forma en que se fabrica y la credibilidad de la marca que lo respalda.

Las aspiracionales también se inclinan por las marcas consolidadas: el 56 % prefiere las marcas bien establecidas, una preferencia que se fortalece a medida que los clientes envejecen. Las marcas de nicho desempeñan un papel complementario: aportan un nivel de diferenciación gracias a una mayor calidad artesanal y a productos más innovadores. Estos factores son más relevantes para los clientes más jóvenes o con menor poder adquisitivo. Por ejemplo, el 17 % de la Generación Z prefiere las marcas de nicho, en comparación con el 12 % del total, aunque esa preferencia disminuye a medida que aumenta el gasto.

Para los minoristas de artículos de lujo, estas implicaciones resultan alentadoras para el crecimiento futuro. Los aspiracionales explorarán nuevos formatos, canales y servicios únicamente cuando estos refuercen, en lugar de comprometer, los principios fundamentales de calidad, maestría, tradición y valor a largo plazo.

2. Las experiencias pueden impulsar tanto la lealtad como nuevas fuentes de ingresos

Las experiencias son uno de los factores más poderosos para fomentar la lealtad a la marca entre los clientes aspiracionales; sin embargo, también son uno de los que se implementan de manera más desigual. Más allá del producto en sí, convierten el valor de la marca en momentos vividos, lo que fortalece el vínculo emocional, refuerza la legitimidad y aumenta la probabilidad de que se repitan las compras. Entre el público con aspiraciones, el 75 % tiene probabilidades de volver a comprar una marca que ofrezca experiencias únicas y complementarias; sin embargo, el 43 % no disfruta de estas experiencias.

Sin embargo, la idea de que las experiencias deben seguir siendo meramente complementarias ya no es válida entre muchos consumidores aspiracionales. Esto representa una oportunidad. El 73 % de los clientes aspiracionales estaría dispuesto a pagar para participar en un evento de lujo exclusivo. Esto aumenta considerablemente con el gasto y la frecuencia de compra, lo que demuestra que las experiencias pueden generarse ingresos si ofrecen una clara diferenciación y exclusividad.

Los modelos de suscripción amplían aún más esta lógica. En 2026, el 63 % de los clientes con aspiraciones de lujo afirman que considerarían una suscripción de pago ofrecida por una marca de lujo. Este segmento no está motivado necesariamente por suscripciones de carácter transaccional y a corto plazo. Tampoco parece que estén motivados por el deseo de acceder a productos de lujo a un precio más bajo. Por el contrario, la suscripción ofrece la oportunidad de monetizar el acceso a productos, servicios y experiencias a través de una interacción selecta y privilegiada que garantiza la continuidad sin menoscabar la propiedad.

3. Los productos usados con certificación pueden fortalecer la demanda sin restar exclusividad

Los productos usados certificados (CPO, por sus siglas en inglés) se están convirtiendo en una de las oportunidades de crecimiento más importantes —y menos comprendidas— para las marcas de lujo. El sector ha abordado el modelo de negocio de los CPO con cautela, pero las conclusiones del informe ponen de relieve la necesidad de replantear estas percepciones. Solo el 24 % de los clientes que aspiran a adquirir productos de lujo considera que una casa de moda que ofrezca CPO parecería menos exclusiva, y apenas el 6 % afirma que ello reduciría sus probabilidades de realizar una compra. Por el contrario, el 46 % afirma que una oferta de CPO impulsada por una marca aumentaría su probabilidad de comprar. Esta cifra asciende al 53 % entre la Generación Z, para quienes los CPO no representan un paso atrás, sino un punto de entrada confiable y ambientalmente sostenible.

La demanda es fuerte. El 62 % compraría un producto CPO directamente en una tienda de lujo, lo que representa un aumento de ocho puntos porcentuales respecto al año pasado; esta cifra se eleva al 87 % entre los consumidores que más gastan. Cuando la casa se hace cargo del mercado de segunda mano, actúa como garante de la autenticidad, el estado y el valor duradero de los artículos. Esto puede brindar a quienes aspiran a alcanzar sus metas un nivel de tranquilidad que las plataformas de terceros tienen dificultades para igualar.

Vanessa Barboni Hallik, co-CFO ejecutiva de la marca de lujo sostenible Another Tomorrow, considera que el CPO ofrece múltiples beneficios: «Estamos realizando una inversión significativa para impulsar nuestro modelo de reventa autenticada, aprovechando nuestra alianza con el Consorcio Aura Blockchain e incorporando nuevas funciones para reducir las dificultades de los vendedores y brindar a los compradores una mayor capacidad para solicitar artículos de temporadas anteriores o que están agotados».

La sustentabilidad es una motivación importante, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. El 32 % de la Generación Z y los millennials mencionan la sustentabilidad como uno de sus principales factores de influencia (en comparación con el 25 % de la Generación X y los baby boomers). El CPO impulsado por la marca convierte a la sustentabilidad en un componente tangible y basado en la confianza de la experiencia de lujo: una prolongación del ciclo de vida del producto que demuestra que el valor perdura más allá de la novedad.

4. La IA puede mejorar las experiencias, pero no sustituirlas

Los consumidores de productos de lujo ya están adoptando herramientas impulsadas por inteligencia artificial a lo largo de todo su proceso de compra. En 2026, el 94 % de los clientes que aspiran a productos de lujo considera que la inteligencia artificial podría enriquecer su experiencia de compra, y el 57 % califica las funciones impulsadas por inteligencia artificial como muy atractivas o extremadamente atractivas.

Gonzague de Pirey, director de omnicanalidad y datos de LVMH, tiene grandes ambiciones en materia de inteligencia artificial, pero es consciente de la necesidad de mantener un equilibrio. «Estos datos cuantitativos constituyen una importante confirmación de que la inteligencia artificial ya forma parte de la experiencia de nuestros clientes. Hoy en día se utiliza para facilitar su compra; mañana se esperará que forme parte de toda su experiencia. Como grupo de lujo, debemos adaptarnos a estos cambios, asegurándonos de que siempre estén centrados en las personas y se lleven a cabo al servicio de la creatividad, la calidad y la experiencia».

Esta apertura hacia la IA es particularmente marcada entre los grupos de menor edad y aumenta a medida que aumentan los niveles de gasto. Los casos de uso más comunes son la búsqueda en línea mejorada y las sugerencias personalizadas.

Sin embargo, esta aceptación viene acompañada de un límite claro: la tecnología debe estar al servicio de la relación con la marca, no sustituir la experiencia humana. Las experiencias presenciales en las boutiques siguen siendo la piedra angular de las compras de lujo y constituyen el canal de compra definitivo para el 71 % de los encuestados. Lo que los clientes valoran allí es el trato humano: la atención personalizada en la tienda, la interacción y las recomendaciones de estilo por parte de expertos. Las dudas respecto a lo digital refuerzan ese mismo instinto: el temor a perder el contacto humano es una de sus principales preocupaciones.

Para los minoristas de lujo, la oportunidad radica en diseñar puntos de contacto potenciados por la inteligencia artificial como extensiones del asesor de clientes, dejando espacio para el criterio, el gusto y la interacción humanos. Si se utiliza correctamente, la IA puede ampliar la personalización y la orientación para fortalecer la participación y favorecer la conversión. Sin embargo, no puede compensar las deficiencias en la calidad de los productos o servicios, ni debe restar importancia a los factores emocionales y humanos que definen las relaciones en el ámbito del lujo.

EY Luxury Client Index 2026

El EY Luxury Client Index tiene como objetivo revelar cómo los consumidores aspiracionales están redefiniendo el crecimiento del sector del lujo.

La integración del patrimonio y la innovación es el camino hacia el crecimiento

Captar la atención de los clientes aspiracionales se ha convertido en un elemento fundamental para el crecimiento a largo plazo del sector. Su apertura a nuevos modelos —desde vehículos usados certificados hasta suscripciones y experiencias basadas en inteligencia artificial— está ampliando los límites de la categoría. Sin embargo, el crecimiento no provendrá únicamente de la innovación. Las marcas que tengan éxito serán aquellas que integren nuevas capacidades sin comprometer los fundamentos que definen el lujo: la artesanía, la credibilidad, la exclusividad y la resonancia emocional. En un mercado cada vez más complejo, la ventaja competitiva dependerá de lograr este equilibrio: hacer que las aspiraciones sean accesibles y duraderas.

¿Cómo podría ser el futuro del lujo?

Si bien la rica historia del lujo se ha basado en los productos, su futuro parece residir en ampliar el alcance del lujo más allá del producto en sí, para abarcar una gama más amplia de servicios y experiencias que puedan moldear y respaldar la identidad y el bienestar del cliente.

 

Se identificaron tres escenarios de transformación:
  1. La artesanía potenciada (el lujo como prueba): en medio de la escasez y el escrutinio, la artesanía vuelve a ocupar un lugar central. La calidad viene definida por el origen y la historia de los productos. El tiempo invertido y el criterio humano que hay detrás de un producto contribuyen a definir su valor. La inteligencia artificial respalda este proceso de manera discreta mediante la obtención de materiales poco comunes, la recuperación de técnicas perdidas, la reducción de desechos y la preservación del conocimiento. Los clientes participan en la definición y son testigos de la creación de los productos que compran. Entienden cómo se fabrica y conocen a fondo las habilidades humanas y la artesanía que se requieren, lo que brinda una historia sobre el producto que puede compartirse, preservarse y mejorarse para las generaciones futuras.
  2. Pertenencia selecta (el lujo como conexión): una vez que la estética puede imitarse, un producto ya no puede representar plenamente lo que significa el lujo. El valor del lujo se orienta hacia el acceso, el reconocimiento y el prestigio cultural. Las marcas de lujo se alejan de la creación de productos en sí mismas y asumen el papel de asesores de estilo de vida, reuniendo a los clientes de lujo en eventos y encuentros experienciales organizados, en los que todos se sienten reconocidos e incluidos. Los productos siguen siendo fundamentales, pero como un elemento más dentro de un contexto social y cultural más amplio. Las tiendas físicas forman parte de un ecosistema que las marcas de lujo crean en torno a sus clientes.
  3. Redes de longevidad (el lujo como bienestar): a medida que el tiempo se vuelve más valioso y el envejecimiento de la población modifica los perfiles demográficos, el bienestar se convierte en sinónimo de estatus. El lujo no se mide únicamente por lo que uno lleva puesto, sino por lo saludable que uno se ve y se siente. Las marcas van más allá de la simple venta de productos para mejorar el bienestar físico y mental de sus clientes. Las marcas de lujo diseñan y ofrecen una red de servicios que combinan el sueño, el ejercicio, la nutrición, el cuidado de la piel, los diagnósticos y, en última instancia, los servicios médicos, en un sistema integrado de bienestar. Los clientes confían en que las marcas de lujo les ayuden a optimizar su vitalidad, además de los productos, servicios y experiencias que ofrecen.

Estos escenarios no son necesariamente los futuros que las empresas de lujo forjarán para sí mismas, pero reflejan las direcciones que pueden tomar las prioridades del sector del lujo, y todos ellos encuentran eco en los resultados del Luxury Client Index. La ventaja competitiva dependerá de la capacidad de las marcas para adaptarse a los distintos futuros posibles, combinarlos y aprovecharlos para desarrollar nuevas relaciones con sus clientes. Los ganadores serán aquellos que mejor comprendan a sus clientes y actúen para garantizar que se cumplan y se superen sus expectativas en cuanto a calidad, servicio, experiencia, identidad y bienestar.


Resumen

Los clientes aspiracionales están desempeñando un papel cada vez más decisivo, dado que las condiciones del mercado siguen siendo desiguales. Sus expectativas están cambiando, lo que genera una mayor demanda de experiencias más impactantes, un valor más claro y una interacción más personalizada. Los modelos de negocio y las tecnologías emergentes están creando nuevas formas de fortalecer las relaciones. El éxito dependerá de la eficacia con la que las marcas adapten su enfoque, al tiempo que mantengan el carácter distintivo que define al sector del lujo.

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